En un impactante caso en Estados Unidos, tres adolescentes fueron acusadas de intento de asesinato contra su madre después de que ella les cortara el acceso a internet.

Publicado por: Agencia Efe
Tres hermanas menores de edad fueron detenidas en Texas tras presuntamente intentar matar a su madre con cuchillos de cocina por apagar el wifi, informó ayer el alguacil del condado de Harris, Ed González. Además: Horror en Londres: hallan cadáver de recién nacido en una bolsa afuera de iglesia
El incidente ocurrió la noche del pasado domingo en un barrio de Houston donde la policía respondió a un llamado de emergencia.
Según el jefe del alguacil, tres hermanas adolescentes de 14, 15 y 16 años habían perseguido a su madre por toda la casa y hasta la calle empuñando cuchillos de cocina. Las jovencitas intentaron apuñalarla, después de que su madre apagara el wifi.

Cuando el WiFi vale más que la familia: adolescentes intentan matar a su madre
La madre también fue golpeada con un ladrillo y la abuela de las adolescentes fue empujada y cayó al suelo cuando intentaba proteger a su hija del ataque. Ninguna de las dos mujeres sufrió lesiones graves y su vida no corre peligro. Le interesa: Defensa de Daniel Sancho apela su condena a cadena perpetua en Tailandia
El alguacil aseguró que las adolescentes habrían coordinado el ataque.
Los adolescentes se encuentran en el Centro de Detención Juvenil del Condado de Harris y cada una enfrenta un cargo de agresión con agravantes con arma mortal, según González.

Joven en Brasil mató a toda su familia porque le quitaron el celular como castigo
Este caso en Texas, Estados Unidos, recuerda al ocurrido en mayo de 2024, cuando un adolescente brasileño de 16 años se entregó a la Policía Militar tras confesar que había matado a tiros a sus padres y a su hermana, en la vivienda familiar, en São Paulo. Otras noticias: Motociclista murió al ser ‘tragado’ por cráter que se abrió en plena vía
Las tres víctimas fueron halladas en estado de descomposición en su casa, junto al arma del crimen. Según la Policía, el joven quedó “en estado de shock” al enterarse que sería arrestado, e informó que cometió el crimen porque estaba enojado con sus padres por quitarle el teléfono celular como castigo por su mal rendimiento escolar.
El menor se apoderó de un arma de fuego que pertenecía a su padre, un guardia municipal de Jundiaí, una ciudad cercana a donde residía la familia, para cometer la matanza de su familia.

















