La Conferencia Episcopal Venezolana pidió una investigación independiente.

Venezuela dejó una triste imagen este domingo, durante la celebración del día de las madres, como reflejo del drama de cientos de familias en ese país. Un cartel pegado en las inmediaciones de la cárcel El Rodeo I, a las afueras de Caracas, con el rostro de un joven que murió hace casi un año sin que su madre supiera, durante meses, si estaba vivo o muerto.
El homenaje, organizado por el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPP), se realizó en el Día de las Madres en Venezuela y fue una dolorosa manera de recordar que, en este país, la maternidad también se vive desde las puertas de las prisiones a la espera de la libertad de sus hijos.
Con arreglos florales, velas encendidas en forma de cruz y mensajes escritos con tiza sobre el asfalto marcaron el lugar donde familiares y activistas rindieron homenaje a Víctor Hugo Quero Navas.
El cartel que colocaron en el lugar lleva una fotografía del joven Quero Navas y una inscripción que señala que falleció bajo custodia del Estado en julio de 2025, luego de haber permanecido en situación de desaparición forzada desde enero de ese mismo año.
El texto también acusa a las autoridades de haber negado su presencia en esa cárcel, de haber ocultado su muerte y de haber destruido evidencia. Lea también: Liberaciones de presos políticos en Venezuela llegan a 139, según Foro Penal

Entre las pancartas que acompañaban el memorial se leían consignas como “Que no muera nadie más bajo custodia”, “Verdad para Víctor, libertad para todos” y “Ninguna muerte bajo custodia puede quedar impune”.
La fecha no fue casual: la organización eligió el Día de las Madres venezolano para visibilizar el caso y honrar a Carmen Navas, la madre que recorrió instalaciones penitenciarias durante meses sin recibir información veraz sobre el paradero de su hijo. Siga informado: EE.UU. reabre su embajada en Caracas: las claves del nuevo acercamiento con Venezuela

El Estado reconoció la muerte, pero no disipó las dudas
El Ministerio del Servicio Penitenciario confirmó el fallecimiento del joven apenas el jueves pasado, mucho tiempo después de que ocurriera su deceso. Según el comunicado oficial, Quero Navas se encontraba recluido en El Rodeo I desde el 3 de enero de 2025 y fue trasladado a un hospital el 15 de julio de ese año, luego de presentar hemorragia digestiva superior y síndrome febril agudo.
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La versión gubernamental indica que murió casi diez días después, a causa de insuficiencia respiratoria aguda secundaria a tromboembolismo pulmonar.
Sin embargo, las organizaciones de derechos humanos cuestionan esa narrativa. La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) expresó este domingo su profunda consternación ante los hechos y calificó como una “falta gravísima a la ética pública” que las autoridades hubieran negado el paradero de Quero Navas mientras ya había fallecido.
El organismo eclesiástico señaló que esa ocultación deliberada configura elementos de desaparición forzada y exigió que expertos internacionales participen en la validación de los hallazgos derivados de la exhumación realizada el viernes. Además: Delcy Rodríguez mueve las fichas del poder judicial en Venezuela: desplaza figuras cercanas a Maduro

“Es imperativo determinar las responsabilidades penales y administrativas de aquellos funcionarios que, por acción u omisión, permitieron que un joven venezolano muriera en el olvido, sin acceso a su familia y privado del debido proceso”, señaló la CEV en un comunicado difundido a propósito del Día de la Madre.
La Defensoría del Pueblo pidió el jueves una investigación exhaustiva e independiente, y la Fiscalía anunció el inicio de las averiguaciones. No obstante, organizaciones no gubernamentales como Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) y Provea exigen que la investigación alcance también al ministro para el Servicio Penitenciario, Julio García Zerpa, así como al exfiscal general Tarek William Saab y al exdefensor del pueblo Alfredo Ruiz, quienes renunciaron a sus cargos el pasado febrero.

En el día de las madres exigen justicia y libertad para 457 presos políticos
El caso de Víctor Quero Navas no es un hecho aislado. Con su muerte, son 27 las personas detenidas por motivos políticos que han fallecido bajo custodia del Estado venezolano desde 2014, de acuerdo con las cifras que manejan JEP y Provea.
Actualmente, según la ONG Foro Penal, permanecen encarcelados 457 presos políticos en Venezuela, en un contexto en el que una amnistía limitada a ciertos delitos y períodos específicos sigue vigente, sin resolver la situación de la mayoría de los detenidos.
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Este panorama tiñó de indignación y exigencias el Día de las Madres. La líder opositora y Premio Nobel de la Paz María Corina Machado sostuvo que todas las venezolanas son hoy una sola voz en la de Carmen Navas y afirmó que el amor de una madre no se rinde jamás.
#DíaDeLasMadres | Ser madre en Venezuela ha sido convertir el dolor en fuerza, la distancia en esperanza y el amor en resistencia.
— Vente Venezuela (@VenteVenezuela) May 10, 2026
A quienes nunca han dejado de luchar por sus hijos, por el país y por el reencuentro de sus seres queridos. A las que sostienen hogares y jamás… pic.twitter.com/Q689oT4Z7O
Un día antes había exigido públicamente la liberación de todos los presos políticos “antes de que mueran más”. El mayor bloque opositor, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), se solidarizó con las madres de los presos que “enfrentan el dolor de la injusticia y la separación”, en tanto que el partido Encuentro Ciudadano recordó que en Venezuela ser madre “también ha significado resistir”.
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) describió la realidad de cientos de mujeres que pasan ese día haciendo filas frente a penitenciarías, cargando comida y medicinas para sus hijos recluidos, envejeciendo entre requisas y traslados, o buscando desesperadamente a personas desaparecidas por el Estado. Le puede interesar: EE.UU. y Venezuela retoman relaciones en medio de exigencias por elecciones libres

La organización advirtió que la crisis penitenciaria no solo castiga a quienes están privados de libertad, sino que también rompe vínculos y condena a miles de mujeres a vivir la maternidad entre el dolor y la incertidumbre.
La CEV, que calificó a Carmen Navas como alguien que “personifica el viacrucis de tantas familias venezolanas”, instó a la Fiscalía y a la Defensoría a actuar con verdadera autonomía e independencia, y recordó que el Estado tiene el deber moral y jurídico de garantizar la vida e integridad física de todos los privados de libertad. El CLIPP, por su parte, resumió con sencillez lo que estas madres esperan: “No piden privilegios: exigen justicia, verdad y regreso a casa”.
















