La nueva etapa diplomática se da en medio de reformas impulsadas por Delcy Rodríguez bajo presión internacional.

Después de siete años de silencio diplomático y en medio de una transformación profunda del escenario político venezolano, Washington y Caracas han comenzado a escribir un nuevo capítulo en su relación bilateral.
Este lunes, la Embajada de Estados Unidos en Venezuela reanudó de manera oficial sus actividades, un hecho que consolida el proceso de acercamiento que arrancó con la detención del expresidente Nicolás Maduro a comienzos de año y que ha avanzado a un ritmo inusualmente acelerado desde entonces.
La misión diplomática, que estuvo paralizada desde 2019, retoma funciones bajo la conducción de Laura Dogu, designada por el presidente Donald Trump como encargada de negocios.

Dogu, quien llegó a Caracas en enero pasado para liderar la reapertura, anunció la novedad a través de un video publicado en sus redes sociales, en el que señaló que a partir de ese día es nuevamente la Embajada de los Estados Unidos en Caracas y que apenas están comenzando, pues falta mucho por hacer mientras se ejecuta el plan de tres fases de la administración Trump.

Un plan de tres fases guía la hoja de ruta entre ambas naciones
El Departamento de Estado formalizó el anuncio a través de un memorándum al que tuvo acceso la agencia Bloomberg, en el que precisó que la normalización de la relación reforzará la capacidad para colaborar directamente con el Gobierno interino de Venezuela, la sociedad civil y el sector privado.
El portavoz Tommy Pigott explicó que la reactivación de las operaciones diplomáticas representa un avance dentro del plan trazado por la Casa Blanca, que contempla tres etapas centradas en la estabilización del país, la recuperación económica y la reconciliación política. Además: Desde la cárcel, Maduro reaparece y pide “diálogo y reconciliación” en Venezuela

Por el momento, el equipo de Dogu trabaja en la restauración del edificio de la sede diplomática con miras a preparar el regreso del personal lo antes posible y en la eventual reanudación de los servicios consulares, aunque el Departamento de Estado no precisó una fecha para ese último paso.
En paralelo, los funcionarios de la misión destacaron que retomar las operaciones abre la posibilidad de desarrollar trabajo diplomático fundamental, como vincular empresarios de los dos países, establecer comunicación con todos los sectores políticos y de la sociedad civil venezolana y generar oportunidades de empleo en la propia sede.
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El movimiento diplomático estadounidense fue precedido por un gesto recíproco de Caracas. La semana pasada, una delegación venezolana encabezada por el encargado de negocios Félix Plasencia visitó Washington para reunirse con miembros del gobierno de Trump y recibir el control de la Embajada venezolana en Estados Unidos, custodiada desde 2023 por el Departamento de Estado.
A su vez, la administración Trump levantó algunas de las sanciones vigentes para facilitar el establecimiento de las misiones diplomáticas de ambos países. Lea también: Venezuela reconfigura su gabinete, cambios en Comercio Exterior y representación ante la ONU

Rodríguez cede ante las exigencias de Washington para consolidar el poder
El telón de fondo de esta reconciliación es la detención de Nicolás Maduro, capturado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero en Caracas y actualmente preso en Nueva York mientras avanza su proceso judicial por delitos de narcotráfico.

Desde entonces, la presidenta encargada Delcy Rodríguez ha debido moverse en un terreno delicado, respondiendo a las exigencias de Washington mientras intenta consolidar su autoridad dentro del propio país.
Bajo la atenta mirada de Trump, Rodríguez ha tomado decisiones de gran calado en poco tiempo. Reabrió la industria petrolera y del oro a la financiación extranjera, anunció una amnistía, remodeló el gobierno y las Fuerzas Armadas y propició salidas tan significativas como la de Vladimir Padrino de la cartera de Defensa, cargo que ocupó durante una década, en lo que analistas interpretan como un esfuerzo por neutralizar cualquier conato de resistencia interna mientras cumple con los términos impuestos desde Washington.
Trump, por su parte, ha celebrado públicamente el proceso, destacando que su país está ganando mucho dinero, al tiempo que a Venezuela le va mejor. Lea también: Maduro enfrenta una nueva audiencia judicial mientras Delcy Rodríguez afianza lazos con Estados Unidos

La ONG venezolana Laboratorio de Paz valoró positivamente la reanudación de actividades de la Embajada y consideró que esta apertura permitirá que el país recupere pronto la democracia y la soberanía del pueblo de forma sostenible y plena.
Sin embargo, a través de sus canales oficiales, la organización señaló que, si bien el hecho es relevante en materia económica y militar, la presencia diplomática estadounidense podría robustecerse para atender con mayor fuerza temas urgentes como la migración, los derechos humanos y los derechos civiles y políticos de los venezolanos. Siga informado: Delcy Rodríguez destituye a Vladimir Padrino López tras más de 10 años en el poder

















