El conflicto en Gaza deja otro periodista muerto y eleva el número de comunicadores asesinados, lo que desata condena internacional.

Publicado por: Redacción Mundo
El periodista palestino Islam al Koumi murió este martes en la Franja de Gaza, elevando a 239 la cifra de comunicadores, creadores de contenido e influencers fallecidos desde el inicio de la ofensiva israelí en octubre de 2023.
De acuerdo con medios palestinos, el deceso ocurrió durante un bombardeo israelí contra el barrio de Al Sabra, en Ciudad de Gaza. La cadena Al Jazeera replicó esta versión, mientras que las autoridades locales responsabilizaron directamente a Israel por la muerte del comunicador, quien se desempeñaba como editor y creador de contenidos digitales.
En un comunicado, el Gobierno de Gaza calificó la situación como un “ataque sistemático” contra periodistas y pidió a organismos internacionales como la Federación Internacional de Periodistas y la Federación de Periodistas Árabes pronunciarse con urgencia.
The body of the martyr journalist Islam Al-Koumi before his funeral with his child in Gaza City. pic.twitter.com/PeLbG7Qz15
— 𓂆 (@ros_ie9) August 19, 2025
Un escenario letal para la prensa
Organizaciones como el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) han catalogado la ofensiva como uno de los escenarios más mortíferos para la prensa en décadas. Según su registro, al menos 184 profesionales de la comunicación han perdido la vida en el conflicto.
Uno de los hechos más recientes ocurrió el pasado 11 de agosto, cuando un bombardeo mató a los reporteros Anas al Sharif y Mohammed Qreiqeh, junto con cinco comunicadores más de Al Jazeera y la plataforma Sahat.
Por su parte, Reporteros Sin Fronteras (RSF) pidió en mayo a la Corte Penal Internacional que los periodistas palestinos sean reconocidos como víctimas de crímenes de guerra, destacando que este paso es clave para garantizar justicia y proteger la libertad de prensa en zonas de conflicto.
Israel, en contraste, ha señalado que algunos de los comunicadores fallecidos tendrían vínculos con milicias locales, aunque no ha presentado pruebas verificables que sustenten dichas acusaciones.














