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Miércoles 20 de agosto de 2025 - 08:04 PM

Despliegue militar de EE. UU. en el Caribe sorprende con submarinos y destructores

Washington lanza una operación sin precedentes en el Caribe que ya genera choques políticos y expectativa regional.

Tres destructores de Estados Unidos con misiles se acercan a Venezuela. // Foto: Colprensa.
Tres destructores de Estados Unidos con misiles se acercan a Venezuela. // Foto: Colprensa.

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Publicado por: M.P.

El Caribe se convirtió en el nuevo epicentro de tensiones geopolíticas tras el anuncio de un despliegue militar estadounidense que, según fuentes oficiales, pretende intensificar la lucha contra el narcotráfico en una de las rutas marítimas más sensibles del hemisferio. Aunque las autoridades han insistido en que se trata de un operativo en aguas y espacio aéreo internacionales, las reacciones políticas y militares en la región no se han hecho esperar.

Fuerza naval de gran capacidad en movimiento

El 14 de agosto zarpó desde Norfolk, Virginia, el Grupo Anfibio Iwo Jima, acompañado por la 22ª Unidad Expedicionaria de Marines. Se trata del primer despliegue de este tipo desde 2020, con más de 4.000 efectivos a bordo, helicópteros, vehículos de desembarco y equipos especializados en vigilancia marítima. A esta fuerza se sumaron tres destructores clase Arleigh Burke —el USS Gravely, el USS Jason Dunham y el USS Sampson— respaldados por aviones P-8 Poseidon y un submarino de ataque.

De acuerdo con reportes de agencias internacionales, estas embarcaciones tardaron menos de 36 horas en alcanzar posiciones cercanas a Venezuela, consolidando un poder militar capaz de ejecutar operaciones rápidas en caso de ser necesario. El objetivo principal, de acuerdo con el Pentágono, es golpear a carteles transnacionales señalados de tener operaciones en territorio venezolano.

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Respuesta del chavismo y reacciones regionales

El gobierno de Nicolás Maduro reaccionó casi de inmediato al anunciar la activación de 4,5 millones de milicianos para reforzar la defensa nacional, cifra que analistas consideran más simbólica que real. Caracas calificó la maniobra estadounidense como una “provocación imperialista” y ordenó ejercicios militares en zonas estratégicas del país.

Mientras tanto, otros gobiernos de la región expresaron posturas diversas: Cuba rechazó la operación por considerarla desestabilizadora, México reiteró su oposición a este tipo de despliegues en el área de influencia estadounidense y Colombia, aunque evitó una condena formal, insistió en la necesidad de privilegiar los canales diplomáticos debido al impacto migratorio generado por la crisis venezolana.

El despliegue, considerado el más importante en el Caribe desde hace cinco años, refleja la intención de Washington de mantener la presión sobre el chavismo y sobre las redes criminales que operan en la región. Aunque el paso del huracán Erin obligó a que el Grupo Iwo Jima regresara temporalmente a Norfolk, el Comando Sur aseguró que la operación continuará en cuanto mejoren las condiciones climáticas.

Con este movimiento, Estados Unidos no solo refuerza su estrategia de combate contra el narcotráfico, sino que también envía un mensaje contundente en un contexto de tensiones crecientes con el gobierno de Maduro.

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Publicado por: M.P.

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