Este se suma a los al menos otros cuatro ataques que Estados Unidos ha llevado a cabo contra supuestas narcolanchas en el Caribe.

Publicado por: Redacción Mundo
Aumenta la tensión entre Estados y Venezuela. La madrugada de este viernes 3 de octubre una operación militar estadounidense terminó con el hundimiento de una lancha rápida frente a la costa venezolana. Según la versión oficial, la embarcación fue interceptada en aguas internacionales mientras navegaba a alta velocidad por una ruta identificada como corredor clave del narcotráfico.
La acción, descrita como un ataque “letal y cinético”, dejó un saldo de cuatro personas muertas, todos tripulantes de la lancha. Ningún militar estadounidense resultó herido en el operativo, que fue ejecutado bajo órdenes directas del presidente Donald Trump y coordinado por el Comando Sur (USSOUTHCOM). Entérese: Qué implica la “conmoción externa” decretada en Venezuela ante posibles “ataques” de EE.UU.
De acuerdo con las autoridades norteamericanas, la embarcación se desplazaba sin señales de identificación y habría intentado evadir el control marítimo. En ese momento, unidades de reconocimiento de la Armada estadounidense confirmaron que el buque transportaba cargamentos de droga con destino a Estados Unidos.
#Mundo 🚨 EE. UU. intercepta y destruye la quinta lancha frente a la costa de Venezuela 🌊
— Vanguardia (@vanguardiacom) October 4, 2025
Una nueva operación militar de Estados Unidos en el Caribe dejó cuatro tripulantes muertos tras el ataque a una embarcación cerca de las costas venezolanas. #EEUU #Venezuela #Conflicto… pic.twitter.com/7tvQZN2hXo
Ante la negativa de detenerse, se ordenó el uso de armamento naval de precisión. Minutos después, un fuego intenso impactó la lancha hasta dejarla inutilizada. El hundimiento fue confirmado por aeronaves que sobrevolaban la zona, mientras equipos de inteligencia marítima corroboraban que no había sobrevivientes.
“El ataque se realizó de manera planificada y en cumplimiento de nuestra misión de neutralizar a los narcoterroristas en el Caribe”, afirmó Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos. Puede leer: Trump advierte: EE.UU. perseguirá a los carteles de Venezuela por “tierra”
Quinta lancha que Estados Unidos hunde
Este no es un hecho aislado. Con este último operativo, ya suman cinco las embarcaciones presuntamente vinculadas con redes de narcotráfico que han sido destruidas en las aguas del Caribe desde agosto de 2025.
La escalada de acciones coincide con el anuncio de la administración Trump de reforzar la presencia militar en la región. Bajo el argumento de “proteger al pueblo estadounidense del narcotráfico internacional”, el Gobierno ha autorizado ataques preventivos contra embarcaciones señaladas de pertenecer a organizaciones criminales y consideradas como “narcoterroristas”.
El ataque ocurre apenas horas después de que el Comando Sur difundiera videos de entrenamientos militares en aguas cercanas a Venezuela. Las grabaciones muestran al Cuerpo de Marines y a la Armada estadounidense realizando maniobras con fuego real y sistemas de armas navales avanzados. Lea además: Gobierno de Venezuela acusó a EE. UU. de librar una “guerra no declarada” en el Caribe y pidió investigación de la ONU
Publicidad
El mensaje, según el propio Comando Sur, buscaba demostrar “preparación y letalidad” de las tropas desplegadas en el Caribe. Sin embargo, para el Gobierno venezolano, estas acciones son percibidas como provocaciones directas y como un paso más hacia un escenario de confrontación.
¿Qué dijo Nicolás Maduro tras el ataque de Estados Unidos?
La administración de Nicolás Maduro emitió un comunicado rechazando lo sucedido y acusando a Washington de actuar con una “postura guerrerista”. En el texto, Caracas exige al secretario de Guerra estadounidense detener lo que calificó como “una política aventurera y temeraria” que pone en riesgo la estabilidad regional.
“Venezuela exige el cese inmediato de estas acciones que amenazan la paz de América Latina y el Caribe”, expresó el comunicado, al tiempo que denunció la incursión de aviones militares norteamericanos a menos de 75 kilómetros de sus costas.















