Según una investigación publicada el martes por el New York Times, la Casa Blanca habría rechazado una propuesta del presidente venezolano de dimitir tras un periodo de dos años.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El primer vicepresidente del oficialismo venezolano, Diosdado Cabello, desestimó este jueves las versiones que apuntan a posibles negociaciones entre el Gobierno de Nicolás Maduro y autoridades estadounidenses para pactar una transición política. El dirigente, considerado la segunda figura más influyente del chavismo, aseguró que esa información “no tiene ningún fundamento” y que la estabilidad del proyecto bolivariano “no está en discusión”.
Durante su programa semanal transmitido por la televisión estatal, Cabello cuestionó la veracidad de reportes de prensa internacional que señalaban presuntos acercamientos entre Miraflores y Washington. Según dijo, la narrativa que sugiere que Maduro habría planteado mantenerse un par de años adicionales antes de abdicar “forma parte de las campañas externas que buscan sembrar dudas sobre la lealtad y la cohesión del Gobierno”.
Caracas niega contactos tras revelaciones de prensa estadounidense
Las declaraciones de Cabello surgieron luego de que un reconocido medio estadounidense publicara un reportaje en el que citaba fuentes anónimas, indicando que la Casa Blanca habría explorado contactos informales con funcionarios del Gobierno venezolano. El artículo sugería incluso que habría existido un planteamiento para organizar una transición paulatina, algo que, de acuerdo con Cabello, “jamás ha estado sobre la mesa”.
El dirigente reiteró que ningún actor externo puede condicionar el futuro político de Venezuela y defendió que el chavismo mantiene una línea inquebrantable frente a lo que calificó como “presiones e injerencias”.
Maduro acusa presiones y dice estar dispuesto a reunirse
En los últimos días, el presidente Nicolás Maduro también ha reaccionado a las versiones sobre negociaciones secretas. Ha acusado a Washington de insistir en un cambio de gobierno mediante distintos mecanismos de presión y ha criticado el despliegue militar estadounidense en el Caribe. A pesar de ello, el mandatario ha dicho estar dispuesto a sostener un encuentro directo con su homólogo estadounidense para discutir la situación bilateral.
Mientras tanto, la Casa Blanca ha mantenido respuestas ambiguas sobre sus próximos pasos respecto a Venezuela, lo que alimenta el clima de especulación en medio de una crisis política que ya cumple más de una década.
















