La reciente incautación de buques petroleros marca un nuevo giro en la estrategia de Trump contra Maduro, para estrangular los ingresos del chavismo. Una medida que busca reconfigurar el equilibrio geopolítico y condicionar los flujos energéticos.

En una nueva ofensiva para ampliar la presión sobre Venezuela y poner contra las cuerdas al régimen de Nicolás Maduro, Estados Unidos ha interceptado tres buques petroleros en aguas internacionales en menos de un mes. Se trata de una acción que marca el inicio de una campaña, para desmantelar, según EE.UU., la “flota oscura” que mueve el crudo venezolano sancionado.
Washington busca de esta forma interrumpir rutas, golpear intermediarios y disuadir navieras, más que detener toda la actividad petrolera de Venezuela, lo que implicaría un despliegue militar y diplomático a gran escala.
Todo esto ocurre en medio de la campaña de ataques armados contra lanchas en el Caribe y el Pacífico, llevada a cabo desde el pasado 14 de agosto por parte de las Fuerzas Militares de Estados Unidos bajo el argumento de una operación antidrogas. Además: Video: EE.UU. captura otro petrolero cerca de Venezuela en aguas internacionales

El petróleo venezolano, eje de la estrategia de Trump para asfixiar a Maduro
La incautación de buques con petróleo “es quizá la acción más agresiva que se ha llevado a cabo en contra del régimen de Nicolás Maduro en la historia reciente”, destaca Ronal Rodríguez, profesor del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario.
El investigador recuerda que desde que se consolidó “la dictadura en 2017” ninguna acción había sido tan fuerte, ni siquiera el reconocimiento al gobierno de transición en 2019 o el intento de ingreso de ayuda humanitaria por las fronteras entre Colombia y Brasil hacia Venezuela. Lea: Maduro denuncia que Trump le “robó y secuestró” un buque petrolero
El bloqueo también apunta a restringir las maniobras que permiten al Gobierno de Maduro sostener ingresos paralelos, muchos de ellos ligados a redes de transporte opacas o triangulaciones con países sancionados como Irán, China o Rusia, según concuerdan analistas.
El costo puede ser muy alto para el gobierno chavista, advierte Rodríguez. El régimen no contará con los ahorros necesarios para solventar esta crisis fácilmente, y por el contrario, va a tener muchas dificultades en el corto plazo para manejarla, agrega.
Para el Gobierno de Venezuela, el bloque y los ataques en el mar Caribe son una “agresión” de EE.UU., que golpearán la economía mundial y desestabilizará la región.
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Trump vs. Maduro: “Batalla de voluntad”
A juicio de Lawrence Gumbiner, la política de Donald Trump en el exterior se manifiesta más por impulso y transacciones que por estrategias de largo plazo.
Según él, empezó como una maniobra contra el narcotráfico, y un estilo de “shock therapy”: atacando barcos y matando gente en mar abierto fue una táctica para asustar y disincentivizar el transporte de droga por el mar Caribe y también el Pacífico. Lea: Estados Unidos intercepta nuevo petrolero en el Caribe: ya son dos incautaciones en menos de 24 horas
Si bien puede tener un impacto en el corto plazo, Gumbiner no ve una alta probablidad de que va a dañar el negocios masivo del narcotráfico, “porque los narcotraficantes son muy ágiles y pueden ajustar su método de transporte”.
En ese orden de ideas, también se refiere a una motiviación política es intentar sacar a Nicolas Maduro del poder. “Esto fue una meta muy poderosa para el Secretario de Estado, Marco Rubio, quien ha tenido una larga enmistad con el régimen chavista”.
Sin embargo, el consultor estadounidense cree que para Donald Trump, terminar la dictadura de Venezuela no es tan importante por razones de democracia o derechos humanos, aunque sí ha sido una “batalla de voluntades” personal contra Maduro.

¿Bloqueo selectivo o embargo de facto?
La estrategia detrás del bloqueo es clara: control marítimo y geopolítica energética del presidente Donald Trump, quien ha asegurado que sólo serán decomisados los buques petroleros que están sujetos a sanciones, lo que representaría el 40 % del total.
Lawrence Gumbiner opina que la motivación es el petróleo. Trump es un hombre de negocios, y también ha hecho campaña muy “pro petróleo” y con la promesa de bajar la costa de energía en los Estados Unidos. “Tomar control de los recursos petroleros en Venezuela, y reactivar el sector, sería una victoria para Trump”, sentencia el exdiplomático. Lea además: Venezuela asegura estar preparada ante una posible agresión de Estados Unidos
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Carlos Paparoni, dirigente opositor venezolano, tiene otra mirada. “Ese petróleo, desde hace muchos años, no es de los venezolanos. Es usado por Nicolás Maduro para el financiamiento, no solamente de la corrupción, sino de todo este desastre que vemos en el país: terrorismo, narcotráfico”, declaró en una entrevista radial.
En medio de este escenario de asfixia petrolera surge la pregunta: ¿Cuál es el marco legal de Estados Unidos al interceptar los petroleros?
“Realmente Estados Unidos es un país que muchas veces juega al borde del derecho internacional, pues las potencias no suelen quedar suscritas al derecho internacional”, concluye Ronal Rodríguez, quien teme un efecto dominó en las dinámicas mercantiles a nivel global.













