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Martes 17 de febrero de 2026 - 11:52 AM

Perú al borde de su octavo presidente en una década: el Congreso debate si derriba a José Jerí

José Jerí pasó de ser un legislador casi desconocido a presidente interino del Perú. Ahora enfrenta siete mociones de censura en medio de cuestionamientos políticos y judiciales.

El presidente de Perú, José Jerí, EFE/ John Reyes Mejia
El presidente de Perú, José Jerí, EFE/ John Reyes Mejia

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Moción de censura contra José Enrique Jerí Oré es admitida a debate, con una votación de 71 congresistas votaron a favor, 18 en contra y cuatro se abstuvieron. Algunos congresistas cambiaron su voto a última hora.

Por reuniones encubiertas con empresarios chinos, funcionarias contratadas tras encuentros en Palacio y ahora un nuevo testimonio en una denuncia de violación archivada, el presidente interino enfrenta hoy siete mociones de censura que podrían terminar con un gobierno de transición que apenas lleva meses en pie.

Personas sostienen carteles durante una manifestación en rechazo al presidente interino, José Jerí, frente al Congreso de Perú este martes, en Lima (Perú). El pleno del Congreso de Perú inició la sesión extraordinaria convocada para tratar las siete mociones de censura presentadas contra Jerí, que puede derivar en el octavo cambio presidencial en el país andino en cerca de una década de inestabilidad política. EFE/ Paolo Aguilar
Personas sostienen carteles durante una manifestación en rechazo al presidente interino, José Jerí, frente al Congreso de Perú este martes, en Lima (Perú). El pleno del Congreso de Perú inició la sesión extraordinaria convocada para tratar las siete mociones de censura presentadas contra Jerí, que puede derivar en el octavo cambio presidencial en el país andino en cerca de una década de inestabilidad política. EFE/ Paolo Aguilar

El auditorio del edificio parlamentario Faustino Sánchez Carrión, en el centro de Lima, no es el escenario habitual del Congreso peruano. La sede principal del Legislativo está en obras y el recinto se encuentra en receso.

Pero 78 de los 130 congresistas firmaron para que la sesión extraordinaria se celebrara de todas formas, este martes, con un único punto en la agenda: decidir el futuro político del presidente interino José Jerí. Además: ¿Por qué Perú se encamina a su octavo presidente en casi 10 años? José Jerí sería destituido

Pasadas las 10 de la mañana comenzó el debate de las siete mociones de censura acumuladas contra el mandatario de 39 años. Si prospera alguna de ellas, Perú tendrá un nuevo jefe de Estado, el octavo en menos de una década, en un país que ha convertido la inestabilidad política en una característica estructural de su sistema de gobierno.

El hombre que llegó con 11.600 votos y terminó en Palacio de Gobierno en Perú

La historia de José Enrique Jerí Oré es, en sí misma, un síntoma del estado de la política peruana. Llegó al Congreso en las elecciones de 2021 como congresista suplente del inhabilitado expresidente Martín Vizcarra, con apenas 11.600 votos, una cifra que lo situaba entre los legisladores más anónimos de la Cámara.

Foto de archivo, presidente de Perú y sus ministros reunidos. //COLPRENSA.
Foto de archivo, presidente de Perú y sus ministros reunidos. //COLPRENSA.

Pocos apostaban por él como figura de peso.Sin embargo, en poco tiempo pasó de ser un rostro desconocido a presidir comisiones parlamentarias, luego a liderar el propio Congreso y, finalmente, en octubre pasado, a dar el salto más improbable de su carrera: convertirse en presidente de la República, de manera automática, cuando el pleno del Parlamento destituyó a Dina Boluarte, quien gobernó el país entre 2022 y 2025.

Su mandato siempre fue de naturaleza transitoria. La misión era clara: conducir el país hasta que los peruanos eligieran un nuevo presidente en los comicios convocados para el 12 de abril de este año y entregar el poder el 28 de julio de 2026. Un puente, no un destino. Pero el puente empezó a crujir casi desde el primer día.

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Fotografía cedida por el Congreso de Perú que muestra al presidente del Congreso Fernando Rospigliosi (c) durante una sesión extraordinaria este martes, en Lima (Perú). El pleno del Congreso de Perú inició la sesión extraordinaria convocada para tratar las siete mociones de censura presentadas contra el presidente interino, José Jerí, que puede derivar en el octavo cambio presidencial en el país andino en cerca de una década de inestabilidad política. EFE/ Congreso de Perú /SOLO USO EDITORIAL NO VENTAS /SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
Fotografía cedida por el Congreso de Perú que muestra al presidente del Congreso Fernando Rospigliosi (c) durante una sesión extraordinaria este martes, en Lima (Perú). El pleno del Congreso de Perú inició la sesión extraordinaria convocada para tratar las siete mociones de censura presentadas contra el presidente interino, José Jerí, que puede derivar en el octavo cambio presidencial en el país andino en cerca de una década de inestabilidad política. EFE/ Congreso de Perú /SOLO USO EDITORIAL NO VENTAS /SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)

El restaurante, la capucha y las contrataciones cuestionadas

El primer escándalo llegó con una imagen que resultó difícil de explicar. El 26 de diciembre, José Jerí fue captado acudiendo encapuchado a un restaurante cuyo propietario es un empresario chino contratista del Estado, incluida la propia oficina presidencial.

La aparente intención de no ser reconocido desató las preguntas. Días después, el 6 de enero, volvió a visitarlo, esta vez en una de sus tiendas, pocas horas después de que el local hubiera sido clausurado por las autoridades municipales. Otras noticias: Boluarte, cuarta destitución de un presidente en Perú en lo que va de siglo

Las reuniones no estaban registradas en la agenda oficial de la Presidencia. Y ese detalle, junto con el perfil del empresario y sus vínculos contractuales con el Gobierno, encendió las alarmas en el Congreso y en la opinión pública.

A ese episodio se sumaron revelaciones periodísticas sobre presuntas irregularidades en la contratación de funcionarias que habrían ingresado a trabajar en el Ejecutivo después de haber sostenido encuentros con Jerí en el Palacio de Gobierno, sin que dichos encuentros figuraran tampoco en los registros oficiales.

La Fiscalía abrió investigaciones por tráfico de influencias. El cuadro era ya suficientemente comprometedor para motivar las mociones de censura. Pero la víspera de la sesión parlamentaria, la situación se complicó aún más.

El presidente interino de Perú, José Jerí, en una fotografía de archivo. EFE/ Paolo Aguilar
El presidente interino de Perú, José Jerí, en una fotografía de archivo. EFE/ Paolo Aguilar

El testimonio que salió a la luz la noche anterior

Pocas horas antes de que el Congreso se reuniera, la periodista Pamela Arroyo publicó en redes sociales un documento que volvió a poner sobre la mesa una causa que la Fiscalía había dado por cerrada: una denuncia de violación supuestamente ocurrida a finales de 2024, durante una reunión entre amigos, en la que José Jerí, en ese entonces congresista, habría estado involucrado.

El documento publicado corresponde a un escrito que Marco Antonio Cardoza, amigo de Jerí y también imputado en el caso, dirigió a la Fiscalía el 18 de julio de 2025, días antes de que Jerí asumiera la presidencia del Congreso.

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En ese texto, Cardoza solicitó que se practicara una serie de pruebas a su propio amigo, al considerar que este pudo haber participado en el abuso denunciado. Entre las diligencias pedidas figuraban el análisis de una prenda de ropa de Jerí encontrada en la habitación donde supuestamente ocurrió la violación y la realización de una prueba de disfunción eréctil, con el argumento de que esa condición pudo haber llevado al uso de otros medios durante el acto.

El fiscal general interino de Perú, Tomás Gálvez. Foto: EFE
El fiscal general interino de Perú, Tomás Gálvez. Foto: EFE

El fiscal general interino de Perú, Tomás Gálvez, archivó la denuncia en agosto de 2025, ya con Jerí como presidente del Congreso, al considerar que no existían pruebas que acreditaran su participación.

Jerí declaró en su momento que había colaborado con la Fiscalía, que se sometió a todas las pruebas biológicas y de ADN, y que los resultados lo dejaban “sumamente tranquilo” porque, afirmó, comprobaban su inocencia. Sin embargo, el caso tuvo un elemento adicional que no pasó desapercibido: una jueza encargada de supervisar la investigación ordenó que Jerí se sometiera a terapia para tratar una patología psicosexual.

El presidente sostiene que nunca fue notificado de esa disposición y que, por eso, no la cumplió.Cardoza, por su parte, continúa siendo procesado en la causa y actualmente se encuentra prófugo de la Justicia, tras abandonar el país con rumbo a Europa.

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Personas sostienen carteles durante una manifestación en rechazo al presidente interino, José Jerí, frente al Congreso de Perú este martes, en Lima (Perú). El pleno del Congreso de Perú inició la sesión extraordinaria convocada para tratar las siete mociones de censura presentadas contra Jerí, que puede derivar en el octavo cambio presidencial en el país andino en cerca de una década de inestabilidad política. EFE/ Paolo Aguilar
Personas sostienen carteles durante una manifestación en rechazo al presidente interino, José Jerí, frente al Congreso de Perú este martes, en Lima (Perú). El pleno del Congreso de Perú inició la sesión extraordinaria convocada para tratar las siete mociones de censura presentadas contra Jerí, que puede derivar en el octavo cambio presidencial en el país andino en cerca de una década de inestabilidad política. EFE/ Paolo Aguilar

El mecanismo y las cuentas que no cuadran en Perú

El debate en el Congreso no es solo político. También es técnico, y esa distinción importa porque define cuántos votos se necesitan para sacar a Jerí del poder.

Las siete mociones presentadas apuntan a la censura de Jerí como presidente del Congreso, no como jefe del Ejecutivo. Este matiz es crucial: la censura parlamentaria se aprueba con la mitad más uno de los congresistas presentes en la sesión, un umbral considerablemente más bajo. Le interesa: Congreso de Perú destituye a Dina Boluarte en medio de acusaciones e investigaciones

Y dado que el presidente del Congreso es automáticamente el presidente encargado de la República, quitarle esa primera condición equivale, de hecho, a destituirlo como mandatario.Un bloque de partidos que todavía respalda a Jerí ha intentado que el proceso se tramite, en cambio, como vacancia presidencial, el mecanismo de destitución formal que requiere el voto de dos tercios de la Cámara, es decir, 87 congresistas.

Esa cifra es más difícil de reunir, y la maniobra apunta claramente a elevar el listón para proteger al mandatario. La disputa sobre el procedimiento podría ser, en última instancia, la que determine el resultado del día.

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Fotografía de archivo del 20 de enero del 2026 que muestra al presidente de transición de Perú, José Jerí. EFE/ Paolo Aguilar
Fotografía de archivo del 20 de enero del 2026 que muestra al presidente de transición de Perú, José Jerí. EFE/ Paolo Aguilar

Lo que vendría después

Si el Congreso aprueba la censura, el Legislativo deberá elegir de inmediato a un nuevo presidente de la Cámara. Quien ocupe ese cargo asumirá automáticamente como presidente interino de la República y deberá conducir el país hasta el 28 de julio de 2026, cuando el ganador de las elecciones presidenciales del 12 de abril tome posesión del cargo. Lea: ¿Podrá Dina Boluarte salir de Perú? Fiscalía pide retirarle el pasaporte

Perú lleva años atrapado en ese ciclo, presidentes que no terminan sus mandatos, congresos que los destituyen o que son disueltos, elecciones convocadas de urgencia, transiciones improvisadas.

La figura de Jerí, que llegó al poder con apenas 11.600 votos detrás y una agenda pública casi invisible, encarna de manera casi perfecta la fragilidad del sistema. El debate en el auditorio del Faustino Sánchez Carrión siguió su curso este martes. Mientras los congresistas tomaban la palabra, el país miraba hacia Lima, esperando saber si tendría, una vez más, un nuevo presidente antes de que terminara la semana.

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