El régimen persa advierte represalias contra plantas de desalinización y crudo. La tensión en el Golfo eleva los precios a máximos no vistos en años.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La estabilidad geopolítica y económica del mundo se encuentra hoy en un punto de inflexión crítico tras los recientes desencuentros diplomáticos y militares entre las potencias de Occidente y la República Islámica de Irán. Lo que comenzó como una serie de fricciones en las rutas de navegación del Golfo Pérsico ha escalado hasta convertirse en una amenaza directa contra la seguridad energética global, situando a la comunidad internacional en un estado de alerta máxima ante la posibilidad de un conflicto armado de proporciones incalculables.
Ultimátum de Trump y riesgo de colapso energético
La crisis alcanzó un nuevo nivel de urgencia tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien emitió un ultimátum terminante para la reapertura total del Estrecho de Ormuz. El mandatario estadounidense otorgó un plazo de 48 horas para que el tráfico marítimo en esta zona vital sea restablecido sin restricciones. De no cumplirse esta exigencia, la Casa Blanca advirtió que las fuerzas militares norteamericanas están preparadas para atacar y arrasar con las centrales eléctricas iraníes, un movimiento que buscaría neutralizar la capacidad operativa interna del país persa.
Esta posición ha generado una reacción inmediata en los mercados. El barril de Brent para entrega en mayo ya ha escalado hasta los 112,91 dólares, registrando su nivel más alto desde julio de 2022. Expertos en economía internacional señalan que el bloqueo de esta ruta, por donde transita una quinta parte del consumo mundial de petróleo, podría sumir a la economía global en una recesión si la parálisis persiste.
¡ÚLTIMA HORA: IRÁN AMENAZA CON DESTRUIR TODA LA INFRAESTRUCTURA ENERGÉTICA DEL MEDIO ORIENTE! 🔥🇮🇷🇺🇸🇮🇱
— Entre Lineas ✒️ 📘 (@EntreLineaHQ) March 19, 2026
El régimen iraní advierte:
“Si Israel y EE.UU. atacan de nuevo nuestra infraestructura energética, destruiremos por completo la de todo el Medio Oriente.
No queríamos expandir… pic.twitter.com/PYX1jRIPtW
Represalias irreversibles en toda la región
La respuesta de Teherán no se hizo esperar y ha sido de una contundencia alarmante. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, utilizó sus canales oficiales para advertir que cualquier agresión contra el territorio iraní desencadenará una ofensiva a gran escala. Según Qalibaf, si Estados Unidos bombardea la infraestructura eléctrica de su nación, Irán procederá a la destrucción “irreversible” de instalaciones energéticas, petroleras y vitales en toda la región del Medio Oriente.
A esta postura se sumó el Cuartel General Central Jatam al Anbiya, organismo encargado de coordinar al Ejército regular y a la Guardia Revolucionaria. La comandancia iraní precisó que sus objetivos de represalia incluyen plantas de desalinización e infraestructuras de tecnologías de la información vinculadas a intereses estadounidenses e israelíes. La advertencia es clara: un ataque a la red eléctrica de Irán no solo dejaría a oscuras al país persa, sino que desmantelaría el sistema de suministro de sus vecinos, llevando el precio del crudo a máximos históricos por un periodo prolongado.















