Las bolsas y el sector energético reaccionan ante la falta de avances diplomáticos.

El día 25 de la guerra en Oriente Medio entre Irán, Estados Unidos e Israel estuvo marcado por movimientos diplomáticos y militares que complican aún más las perspectivas de una salida negociada al conflicto. La diplomacia internacional busca salidas negociadas, pero las señales desde Teherán apuntan en la dirección contraria.
Mientras el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, encabeza junto a Turquía y Egipto una iniciativa de mediación para acercar a Washington y Teherán, Irán tomó este martes una decisión que muchos analistas interpretan como un endurecimiento de su postura.
La República Islámica nombró como nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional a Mohamad Baqer Zolqadr, un ultraconservador excomandante de la Guardia Revolucionaria que llega a ese cargo en sustitución de Alí Lariyani, asesinado la semana pasada por Israel. Además: Tensión global: Irán flexibiliza paso en Ormuz mientras Trump habla de acuerdo secreto

El Consejo que ahora dirigirá Zolqadr es el órgano responsable de definir las políticas de defensa, nucleares y de exteriores de Irán, lo que convierte ese nombramiento en una señal política de enorme peso en medio del conflicto. El perfil del nuevo funcionario, considerado parte del ala más dura de la República Islámica, genera dudas sobre la disposición real de Teherán para sentarse a negociar con los países que le hacen la guerra.
Islamabad se ofrece como sede de paz, pero Irán rechaza el diálogo
Fuentes gubernamentales pakistaníes confirmaron que Islamabad está liderando una iniciativa de mediación apoyándose en los vínculos de su cúpula militar con Teherán y en la relación que mantiene con el presidente estadounidense Donald Trump.
Un alto funcionario del gobierno, bajo condición de anonimato, explicó que el país se ha ofrecido como sede de las negociaciones, con el objetivo de lograr el fin de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Sin embargo, la embajada iraní en Pakistán rechazó de manera tajante cualquier posibilidad de diálogo con Washington y tachó de engaño la oferta de negociaciones proveniente de Estados Unidos. Lea también: Donald Trump dijo que llegó a un acuerdo con Irán: conozca detalles

Ese posicionamiento enfría directamente el esfuerzo mediador de Islamabad y contradice las declaraciones del presidente Trump, quien ha insistido en que las conversaciones entre ambos países están dejando puntos de acuerdo importantes. Teherán, por su parte, niega que existan contactos directos con el gobierno estadounidense.
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Las bolsas mundiales reflejaron ese enfriamiento diplomático y cerraron el martes en rojo, afectadas por la incertidumbre que genera la falta de avances concretos hacia una solución negociada.
El conflicto se extiende y golpea a Líbano y la economía global
En el plano militar, la situación en Líbano siguió deteriorándose. La ofensiva aérea y terrestre de Israel contra el grupo chií Hezbolá elevó a 1.072 el número de muertos en ese país, tras registrarse 33 nuevas muertes y 90 heridos en las últimas 24 horas. Además: Tensión mundial: Trump le da 48 horas a Irán para la apertura del estrecho de Ormuz

El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, informó que los cinco puentes sobre el río Litani utilizados por Hezbolá fueron detonados y anunció que el Ejército controlará los puentes restantes y la denominada zona de seguridad hasta ese río.
A la tensión militar se sumó un episodio diplomático de gran impacto regional. Líbano anunció la expulsión del embajador de Irán, señalado de injerencias en los asuntos internos del país.
La medida fue aplaudida por Israel y condenada por Hezbolá, que advirtió que solo sirve a los intereses israelíes y abre la puerta a divisiones internas en un momento que describió como extremadamente crítico y que exige unidad a todos los niveles.
Las consecuencias económicas y energéticas del conflicto continuaron haciéndose sentir a escala global. El gobierno de Catar declaró la cláusula de fuerza mayor en los contratos de la petrolera estatal Qatar Energy con varios países, entre ellos China, Corea del Sur, Italia y Bélgica, como resultado del ataque iraní a la planta de Ras Laffan, que afectará la capacidad de exportación del emirato a largo plazo.

En Asia, el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., declaró el estado nacional de emergencia energética ante la escasez de suministro generada por el conflicto, que golpea con especial dureza a las naciones asiáticas dependientes de los envíos que transitan por el estrecho de Ormuz.
El mundo observa con creciente preocupación un conflicto que, lejos de mostrar señales de desescalada, sigue expandiendo sus consecuencias hacia regiones y economías que no son parte directa de la guerra, pero que sienten con fuerza sus efectos.
















