Su caso abrió un intenso debate sobre la autonomía, la salud mental y la muerte digna.

Durante casi dos años, una joven española de 25 años libró una batalla legal sin precedentes para ejercer un derecho que la legislación de su país le reconocía, pero que su propio padre intentó arrebatarle hasta el último momento con el respaldo de organizaciones ultracatólicas y recursos judiciales que llegaron hasta instancias europeas.
Su historia conmovió y dividió a la sociedad española, generó encendidos debates sobre la muerte digna y desató una oleada de desinformación en redes sociales. Este jueves, Noelia Castillo Ramos murió en paz, tal como lo había decidido. Además: ¿Por qué la española Noelia Castillo pidió la eutanasia? discapacidad y trastornos psiquiátricos

La joven falleció en la residencia sociosanitaria de Sant Pere de Ribes, en Barcelona, donde estaba ingresada y que consideraba su zona de confort. Con su muerte, se convirtió en la persona más joven en recibir la eutanasia legalmente en España y en la sexta paciente psiquiátrica de Cataluña en acceder a ese procedimiento.
Su historia comenzó a ser conocida por la opinión pública el 2 de agosto de 2024, fecha en que originalmente estaba programada su muerte asistida, pero un juez la paralizó en el último momento, atendiendo la demanda interpuesta por su padre, asesorado por el colectivo Abogados Cristianos. Le puede interesar: Colombiana que pidió eutanasia logró aliviar la endometriosis: viaje a la India lo cambió todo
Una historia marcada por el dolor y la adversidad
Noelia creció en una familia desestructurada, marcada por las adicciones y los problemas de salud mental de su padre, circunstancias que la llevaron a pasar gran parte de su infancia y adolescencia en centros de menores.
En 2022 sufrió una agresión sexual múltiple que la dejó profundamente afectada. Poco después, el 4 de octubre de ese mismo año, intentó quitarse la vida, episodio que le provocó una lesión medular completa e irreversible que la dejó parapléjica de la cintura para abajo.
Desde entonces convivió con dolores neuropáticos crónicos, incontinencia fecal, dependencia funcional absoluta y la necesidad de utilizar sondas cada seis horas para su vejiga. Siga informado: Sabine Moussier aclara rumores: ¿Realmente pidió eutanasia tras video viral?

Mientras adelantaba su rehabilitación en el Instituto Guttman de Badalona, Noelia ya manifestaba su voluntad de poner fin a su sufrimiento. En abril de 2024 formalizó su solicitud ante la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, el organismo público encargado de evaluar las peticiones de eutanasia.
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Los expertos certificaron que padecía secuelas permanentes e irreversibles, que su sufrimiento era constante y que conservaba plenamente sus facultades mentales para tomar esa decisión. El aval fue concedido por unanimidad.
La batalla judicial que siguió llevó el caso por el juzgado de primera instancia, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, que inadmitió el último recurso del padre.
Finalmente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazó también paralizar el procedimiento, despejando definitivamente el camino para que la joven pudiera acceder a la prestación que la ley española le garantizaba.
🚨 ESTO ES DESGARRADOR 🚨
— Isaac (@isaacrrr7) March 26, 2026
VÍCTIMA DE VIOLACIÓN EN GRUPO, DE 25 AÑOS, SERÁ EJECUTADA POR EUTANASIA HOY DESPUÉS DE QUE LOS TRIBUNALES DESESTIMARAN EL DESESPERADO INTENTO DE SU PADRE POR SALVARLA.
Noelia Castillo fue brutalmente violada en grupo en 2022 por su exnovio y otros tres… pic.twitter.com/LwCoajvY6D
El adiós que ella misma diseñó
En el tramo final de su vida, Noelia aceptó ser entrevistada en el programa Ahora Sonsoles, de la cadena española Antena 3, donde habló con determinación sobre su decisión. Afirmó que nunca había dudado en parar el proceso porque lo tenía muy claro desde el principio, a pesar de la oposición de su familia.
También reveló detalles sobre su vínculo con su padre, a quien reconoció entender como progenitor que no quería perder a una hija, pero a quien acusó de no respetar su decisión ni acompañarla en su proceso.
Noelia planeó su último día con meticulosidad. Quería ponerse el vestido más bonito de su armario y maquillarse de manera sencilla, porque siempre había pensado que quería morirse guapa.

Decidió despedirse de su madre, su abuela y su padre antes del procedimiento, pero eligió que ningún familiar estuviera presente en el momento de la inyección. No quería que el último recuerdo de su familia fuera verla cerrar los ojos. Murió acompañada únicamente por los profesionales sanitarios, como lo establece la ley española.
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El procedimiento de eutanasia en España está estrictamente protocolizado. Implica la administración paulatina de una combinación de fármacos por vía intravenosa, entre ellos ansiolíticos, anestésicos como la lidocaína, sedantes como el midazolam, inductores del coma profundo como el propofol y bloqueantes musculares como el rocuronio.
El proceso no suele durar más de treinta minutos y, legalmente, todas las muertes por eutanasia son clasificadas en ese país como muerte natural.

La entrevista televisiva de Noelia disparó también una oleada de bulos en redes sociales. Circularon afirmaciones sin ningún sustento, como que la joven solo padecía depresión y no tenía ninguna enfermedad física, o que había sido agredida por inmigrantes.
Su expediente médico establece con claridad el diagnóstico de paraplejia derivada del intento de suicidio de 2022, y en su entrevista ella narró una infancia marcada por el abuso sin mencionar en ningún momento la nacionalidad de sus agresores.


















