Aunque se descartan riesgos para la tripulación, el problema sigue sin resolverse completamente.

Publicado por: Redacción Mundo
En medio de un hito sin precedentes —alcanzar la órbita lunar— la misión Artemis II enfrenta un problema inesperado e incómodo. La NASA pidió a sus astronautas no usar el baño de la cápsula Orión por fallas técnicas persistentes desde el inicio del viaje.
“No usar el retrete”, indicó este lunes Jenny Gibbons, enlace desde el Centro Espacial de Houston (Texas) y voz de comunicación con la tripulación. En su lugar, recomendó recurrir a “urinarios de contingencia plegables” mientras el equipo en Tierra continúa evaluando la situación. Puede leer: Artemis II sobrevuela la Luna hoy 6 de abril: así puede verlo en vivo
El baño espacial —valorado en 23 millones de dólares— ha presentado inconvenientes desde el primer día de la misión, el pasado 1 de abril. Poco después del lanzamiento, la tripulació reportó una falla en el sistema de recolección de orina.

El portavoz de la NASA, Gary Jordan, explicó que el ventilador del inodoro estaba atascado, lo que impedía el correcto funcionamiento del sistema. Desde Tierra, los ingenieros trabajaron en instrucciones para solucionar el problema.
Ese mismo día, la astronauta Christina Koch —quien se convirtió en la primera mujer en alcanzar la órbita lunar— fue guiada paso a paso para realizar una reparación que, en principio, resultó exitosa. Desde Houston confirmaron que el sistema estaba nuevamente operativo.
Sin embargo, la solución fue temporal. En los días siguientes, la NASA reconoció que el sistema volvió a presentar fallas intermitentes, obligando a la tripulación a usar dispositivos alternativos para la orina mientras se investiga la causa exacta del problema. También lea: Artemis II rompe récord del Apolo 13: Así será el histórico sobrevuelo lunar este 6 de abril
¿Orina congelada en el sistema?
Durante el fin de semana, el director de vuelo de Artemis II, Judd Frieling, dio pistas sobre el origen de la falla. “Es un problema con la evacuación de los residuos del inodoro”, explicó. “Y parece que probablemente tenemos orina congelada en la línea de ventilación”.

A la falla técnica se sumó otro episodio aún más incómodo: la presencia de un olor inusual en el compartimento de higiene.
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El sábado, Christina Koch informó al control de la misión sobre “una especie de olor a calentador quemado” proveniente del inodoro en varias ocasiones. Posteriormente, señaló que no fue posible identificar el origen exacto, por lo que el incidente quedó registrado como “un olor desconocido”.
El astronauta canadiense Jeremy Hansen también describió la situación como “algún tipo de olor a quemado”, concentrado en esa zona de la nave. Le sugerimos leer: Artemis II: la imagen que publicó la Nasa de la cara oculta de la luna
La NASA descarta riesgos para la tripulación
Durante una conferencia de prensa, la portavoz de la NASA, Debbie Korth, aseguró que los equipos en Tierra revisaron los datos eléctricos y de calefacción sin encontrar anomalías.

“Revisamos nuestros datos de potencia y de calefactores. Nada parece anómalo”, afirmó, al tiempo que descartó riesgos para la seguridad de los astronautas.
Korth también relativizó el incidente al recordar que los sistemas sanitarios en el espacio suelen ser complejos. “Los retretes y baños espaciales son algo que todo el mundo puede entender: siempre son un desafío”, concluyó.

















