El arresto de Flores Silva ocurrió en el estado de Nayarit (oeste), en una región con fuerte presencia del CJNG, a dos meses de la muerte en un operativo militar del capo Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Zapopan se convirtió este lunes en el escenario de un movimiento estratégico contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). En un operativo de precisión, Fuerzas Especiales del Ejército y la Guardia Nacional capturaron a César Alejandro ‘N’, conocido en el mundo criminal como ‘El Güero Conta’. Su detención no es un arresto más; se trata del hombre señalado como el cerebro financiero detrás de Audias Flores Silva, alias ‘El Jardinero’, uno de los máximos líderes de la organización.
La captura, confirmada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, pone al descubierto el complejo entramado de lavado de dinero que sostenía a esta célula delictiva. ‘El Güero Conta’ no solo manejaba cifras; su labor consistía en transformar ganancias ilícitas en un catálogo de activos que incluía desde aeronaves y embarcaciones hasta ranchos, residencias de lujo e incluso inversiones en la industria tequilera, todo a través de una red de empresas y prestanombres.
Un entramado de lujos y empresas fachada
Esta operación representa un golpe contundente a la columna vertebral económica del grupo. Según las autoridades, el objetivo de estas acciones permanentes del Gabinete de Seguridad es asfixiar financieramente a las organizaciones que generan violencia en el país. El arresto de César Alejandro ‘N’ se produce apenas unas horas después de la caída de su jefe directo, ‘El Jardinero’, en el estado de Nayarit.
La relevancia de Flores Silva en el mapa criminal es mayúscula. Considerado por muchos como el posible sucesor de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’ —fallecido hace dos meses en un operativo militar—, ‘El Jardinero’ tenía sobre su cabeza una recompensa de cinco millones de dólares ofrecida por Estados Unidos.

El control de las rutas hacia Estados Unidos
La trayectoria de Flores Silva, de 45 años, está marcada por su ascenso desde la seguridad personal de ‘El Mencho’ hasta el control de amplias zonas del Pacífico mexicano. Reportes de la DEA y el Departamento del Tesoro estadounidense lo sitúan como una pieza clave en el tráfico de opiáceos y cocaína. Su red no se limitaba a la logística terrestre; las investigaciones apuntan a un dominio total de laboratorios de metanfetamina, pistas clandestinas y una flota de avionetas y camiones de carga.
Esta estructura permitía el flujo constante de sustancias desde Centroamérica hacia México, con destino final en estados clave como California, Texas, Illinois, Georgia, Washington y Virginia. Actualmente, Flores Silva enfrenta una orden de extradición hacia los Estados Unidos por asociación delictuosa y delitos contra la salud, además de una orden de reaprehensión en México emitida este 2024 por el delito de homicidio.














