Rusia lanzó decenas de misiles y cientos de drones contra territorio ucraniano, mientras Kiev exige más apoyo internacional para fortalecer sus defensas.

Una nueva jornada de violencia sacude a Ucrania y reaviva las tensiones internacionales justo cuando la comunidad global se prepara para una cita diplomática de alto nivel en Ankara.
Las autoridades ucranianas confirmaron este lunes un nuevo saldo trágico tras los bombardeos ejecutados por Rusia durante la madrugada.
Según el reporte oficial, al menos catorce personas perdieron la vida en Kiev, mientras que otras seis fallecieron en la localidad de Vishneve, ubicada a dos kilómetros al suroeste de la capital ucraniana. Además: Kiev vive su peor noche desde inicio de la guerra: 52.500 personas se refugiaron en el metro tras ataque ruso

Cifras que siguen en aumento
El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania divulgó, a través de su cuenta de Telegram, que el número de víctimas mortales en Kiev ascendió a catorce, mientras que 56 personas resultaron heridas, entre ellas siete menores de edad.
En Vishneve, el ministro del Interior, Igor Klimenko, indicó que más de 500 personas fueron evacuadas ante el temor de una segunda detonación en la zona afectada.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa ruso, el ataque contra Vishneve alcanzó depósitos de combustible, lo que explicaría el riesgo advertido por las autoridades ucranianas. Siga informado: Colombiano viajó por trabajo a Rusia y desapareció tras ser enviado a Ucrania

Moscú aseguró, además, que su ofensiva estuvo dirigida contra fábricas vinculadas a la industria militar de Ucrania, un argumento que el Gobierno de Kiev rechazó de manera categórica. Además: Alerta de inteligencia: Eln y disidencias habrían viajado a Ucrania para entrenamiento militar
Las autoridades ucranianas calificaron el bombardeo como un acto terrorista y señalaron que decenas de edificios residenciales resultaron afectados. Según la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia utilizó 68 misiles y 351 drones durante la operación, incluidos 29 proyectiles de trayectoria balística que las defensas antiaéreas ucranianas no lograron interceptar.
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Presión diplomática antes de la cumbre
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aprovechó el momento para exigir a Europa y a Estados Unidos decisiones urgentes que fortalezcan las capacidades antibalísticas de su país. Su llamado llega justo antes de la cumbre anual de la ONU, que se llevará a cabo el martes y el miércoles en Ankara, donde se espera que el conflicto ocupe un lugar central en las discusiones.
Este nuevo ataque se produjo apenas cuatro días después de otro bombardeo masivo ruso que dejó cerca de treinta muertos y daños significativos en zonas residenciales, lo que evidencia una escalada sostenida del conflicto durante las últimas semanas. Le puede interesar: Rusia reanuda ataques contra Ucrania tras breve cese al fuego

Francia fue una de las primeras naciones en pronunciarse. El canciller Jean-Noël Barrot denunció que los misiles balísticos ordenados por el presidente ruso, Vladímir Putin, volvieron a impactar edificios habitados por civiles y pidió que cese lo que describió como un baño de sangre.
Un portavoz de la Cancillería francesa reiteró el respaldo de su país a la resistencia ucraniana y advirtió que los ataques constituyen una nueva violación del derecho internacional humanitario.
Por su parte, el Ejército ucraniano informó sobre acciones ofensivas contra tres refinerías rusas ubicadas en Leningrado, Yaroslavl y Omsk, además de ataques contra infraestructura energética y petrolera en Crimea, incluida la terminal de Kerch y una subestación eléctrica en Sebastópol, sede de la Flota rusa del Mar Negro.

















