El primer ministro británico, Boris Johnson, afirmó este jueves que no tiene "nada que esconder" sobre las fiestas y reuniones sociales en Downing Street durante la pandemia, antes de que el Parlamento vote si se le investiga por haber supuestamente mentido a los diputados.

Publicado por: EFE
Su Gobierno retiró hoy una enmienda que buscaba retrasar la decisión de la Cámara de los Comunes, lo que allana el camino para que el llamado Comité de Privilegios, que analiza asuntos parlamentarios internos, reciba el encargo de investigar al jefe de Gobierno.
"Lo que he decidido es que no quiero que haya una ausencia de escrutinio, y si la oposición quiere centrarse en esto y continuar hablando sobre esto, está bien", dijo el conservador Johnson a la BBC durante una visita a la India.
"La gente estaba comentando que parece que estamos intentando frenar las cosas. No quería eso", agregó el primer ministro en otra entrevista, al canal Sky News.
El mandatario británico recalcó que no tiene planes de renunciar al cargo y que está convencido de que será el candidato conservador en las siguientes elecciones generales, previstas en 2024: "Por supuesto que lo estoy. Lo que estoy determinado a hacer es asegurarme de que continuamos con nuestra agenda", afirmó.
"Si la oposición se quiere centrar solamente en esta cuestión, está bien, es su decisión. Yo quiero centrarme en el futuro de este país", esgrimió.
El Parlamento votará más tarde una moción presentada por la oposición laborista que insta a investigar si Johnson mintió deliberadamente cuando a principios de diciembre aseguró que no sabía que en Downing Street se violaron las restricciones contra la pandemia.
Tras haber sido multado él mismo y en torno a otros 50 funcionarios y empleados del Gobierno por haber violado esas normas, la oposición cree que engañó a la Cámara y que, en consecuencia, debe cumplir con el código parlamentario y dimitir.
Uno de los responsables conservadores de la disciplina de partido envió hoy un mensaje a sus diputados, según ha revelado Sky News, en el que les traslada que el primer ministro "está de acuerdo con que los Comunes decidan sobre cualquier remisión al Comité de Privilegios" y anunció que todos ellos tendrán "libertad de voto" sobre la cuestión.
Si la moción laborista prospera, para lo cual es necesario que decenas de diputados conservadores se abstengan o voten a favor, analizará la cuestión un comité compuesto previsiblemente por seis parlamentarios: cuatro conservadores, un laborista y un miembro del Partido Nacional Escocés (SNP).
El presidente del comité, el también laborista Chris Bryant, se ha recusado a sí mismo tras haber criticado previamente la conducta de Johnson, por lo que el "tory" Bernard Jenkin podría llevar las riendas de las pesquisas contra el líder de su propia formación si el Parlamento decide iniciarlas.















