Un nuevo terremoto de magnitud 4,0 se produjo este lunes en la zona de los Campos Flégreos en la provincia de Nápoles y fue advertido fuertemente por la población, aunque no se han producido daños importantes.

Publicado por: EFE
El movimiento ha hecho que crezca la preocupación entre la población al intensificarse la actividad del llamado “bradisismo”, los continuos movimientos de la tierra en esta zona volcánica subterránea y que podrían ser preludio de una erupción, aunque los expertos la descartan.
Después del fuerte terremoto de magnitud 4,2 del pasado 27 de septiembre, el más intenso de los últimos 40 años, la actividad sísmica ha continuado estos días preocupando a toda la zona.
Este lunes, el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) registró otro temblor de magnitud 4.0 a las 22.08 horas (20.08 GMT), a una profundidad de 3 kilómetros.
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El terremoto se sintió claramente en toda la ciudad de Nápoles, pero sobre todo en los municipios cercanos como Pozzuoli y Agnano, donde muchas familias han pasado la noche fuera de sus casas por el miedo y hoy cerrarán los colegios de las localidades de los Campos Flégreos para que se efectúen los controles de estabilidad en los edificios.
En la página del Ayuntamiento y de la alcaldesa Gigi Manzoni hay comentarios que revelan el desaliento y la ansiedad de las personas que se enfrentan desde hace mucho tiempo a una actividad sísmica continua.

El director del Observatorio Vesubiano, Mauro Di Vito, explicó a los medios que “la actividad sísmica continúa y continuará. No hay ninguna duda. Es necesario gestionar el miedo y realizar todos los controles necesarios”.
La situación es similar a la que se vivió en 1982 con un largo periodo de continuos y fuertes temblores y que después cesó.
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En los barrios más expuestos a los Campos, como Pozzuoli, Bacoli, Monte di Procida y Quarto, entre otros de la periferia napolitana, viven cerca de medio millón de personas y Protección Civil ha elaborado un Plan Nacional para una eventual evacuación de la zona que no ha sido actualizado y muchos advierten que es impracticable.
Actualmente el estado de alerta es el “amarillo” de dicho plan, el segundo en una escala de gravedad de cuatro niveles y que establece el estado de “atención”.















