Publicado por: Padre Jorge Eliecer Garcia
En estos días cuando hemos venido dándonos cuenta de tantos escándalos que de una u otra manera nos preocupan y nos cuestionan, es preciso que recordemos qué es la honestidad y su práctica.
La honestidad es la práctica de la conducta recta, del comportamiento que se ajusta a principios y compromisos, del respeto a la propia conciencia. La honestidad garantiza la confianza, la seguridad el respaldo: en una palabra, la integridad.
Ser honesto implica entre otras muchas actitudes, el cumplimiento estricto del deber, hablar y obrar con sinceridad, actuar con decencia y honradez, administrar adecuadamente lo que se tiene a cargo y no aparentar o exagerar para obtener beneficios o causar buena impresión; de esa forma la gente sabrá con certeza que las cosas son como aparentan ser.
Hay que empezar por ser honestos consigo mismos, evitar el engaño, las promesas que de antemano no se van a cumplir, la no correspondencia entre los actos y las palabras. La honestidad es "amiga" del honor, la veracidad y la decencia; es obrar correctamente, reconociendo los errores y manteniendo la conciencia limpia; es seguir unos principios y valores que, sin importar la adversidad o las presiones exteriores, nos permitan actuar con rectitud.
Decir siempre la verdad, no robar, no mentir, no engañar, ser transparentes, íntegros… eso es ser honestos. Vivir de manera honesta implica: vivir de acuerdo a los auténticos valores por los que se rige una sociedad. La persona decente procura que nada enturbie su buen nombre y su intimidad.
La decencia no es un valor para tímidos y cobardes que se dejan llevar por lo que la comodidad y el placer. Dictan decálogo sobre la honestidad:
1. la persona integra vive lo que habla y habla lo que piensa.
2. decir la verdad no es un irrespeto.
3. la persona honesta es y vive auténticamente.
4. la persona que miente se hace daño a sí misma. La mentira es autodestructiva.
5. mentir para dañar, robar, a alguien especialmente al pobre es gravísimo.
6. ser honesto es darle a cada uno lo suyo lo que le corresponde.
7. la falta de integridad se suele justificar diciendo que todos actúan así.
8. ser honesto es ser transparente.
9. una gran falta de sinceridad es aparentar virtudes que no se tienen.
10. no se preocupe por el qué dirán.
No hagas nada que sea vergonzoso, respétate siempre.











