Publicado por: Rene Di Marco
El DVD, ese disco azuloso que hace 15 años nos trajo las primeras películas legales a casa, está moribundo. Y con él, agoniza también el modelo de negocio del alquiler físico de discos.
Pero, ¿cuál es su sucesor? Hasta hace muy poco, había solo un candidato: el disco Blu-Ray; pero ahora tenemos otro con un futuro mucho mejor: el “streaming”.
Este nombre se refiere al consumo de multimedia (audio y video) a través de un canal digital, como el Internet. Es un “primo” de la descarga digital de una película, sólo que el “streaming” comienza a reproducir la película sin tener que descargarla totalmente, pues lo va haciendo a medida que se va viendo.
Esta tecnología, por ejemplo, es la que utiliza Netflix para entregar su contenido de películas digitales en Colombia.
Las predicciones en este sentido son muy fuertes: la semana pasada se publicó un estudio de IHS Screen Digest, en el que se dice que en Estados Unidos se consumirán este año más películas en línea que en formato físico; ya en Bucaramanga vemos algunos efectos de este tsunami digital: BlockBuster liquidando sus DVDs físicos, y anunciando que le quedan un par de meses de vida.
Así que Hollywood está viviendo por estos días la revolución que sacudió a la industria de la música en esta última década, cuando el formato MP3, de la mano de reproductores como el iPod y tiendas como iTunes, casi borraron del mapa a los CDs y a las tiendas de música tradicionales.
Ahora el DVD está en la mira de esta revolución que no tiene reversa, tan sólo retrasada por el tiempo que les tomará a nuestros proveedores de Internet mejorar sus redes para poder ofrecer velocidades de por lo menos unas 5 veces las actuales.
Es que, según un estudio de Pando Networks, nuestro país tenía en el 2011 una velocidad promedio de descarga por Internet de apenas 183 Kbps. En Estados Unidos esta velocidad alcanzaba los 616 Kbps y en Corea del Sur, el más veloz del mundo, 2.202 Kbps.
Una vez mejoremos estas velocidades, el mercado del “streaming” se disparará y los discos físicos, llámense DVDs o Blu-Ray, pasarán a acompañar a los CDs de música y a las enciclopedias impresas en las repisas olvidadas de nuestras bibliotecas.










