Finalmente se dio a conocer quiénes conforman el consorcio que aspira a quedarse con la controvertida licitación que adelanta esa empresa por más de $19 mil millones. La adjudicación será para el grupo Valderrama.

Publicado por: JINETH PRIETO
Un nuevo cuestionamiento rodea la licitación que está adelantando la Empresa de Alcantarillado de Santander, Empas, con el fin de contratar por $19.542 millones, la construcción del ‘emisario Río de oro - la Marino’ en Girón.
El controvertido proceso licitatorio ya estaba en el ojo del huracán por cuenta de denuncias del Comité Transparencia por Santander relacionadas con la vulneración de garantías a proponentes y por la negativa de las directivas de esa entidad a dar a conocer información sobre los interesados en ejecutar la obra. Pero ahora las denuncias están por cuenta de afirmaciones sobre la no seriedad de la segunda propuesta, que harían pensar en un falso interés en la licitación para dejar a un único proponente, y en presuntas irregularidades en la firma de varios documentos.
Los proponentes
Tras varias semanas de silencio, y el anuncio de la modificación de un cronograma que jamás fue publicado, la Empas finalmente dio a conocer la evaluación de las propuestas de los dos consorcios que se presentaron, y con ellas quiénes están detrás del proceso de selección.
Por una parte estuvo el ‘Consorcio Alianza’, integrado por cinco empresas: JBC Constructores (40%), Pavigas (35%), Comor (5%), Ingecol (10%) y Coinci M&R (10%).
El segundo consorcio que se presentó fue el ‘Consorcio Río de Oro 2014’, integrado por las empresas del grupo Valderrama. El 69% es de propiedad de la Constructora Valderrama, el 2% de Valco Constructores y el 29% de Iron Equipment Rental, empresa que aunque no está a nombre de los Valderrama sí está vinculada a ellos.
Precisamente, Vanguardia Liberal indagó la historia de esta última firma y encontró que su representante legal, Diana Smith Ferreira Cáceres, antes de figurar en ese cargo fue auxiliar contable de una de las empresas del grupo Valderrama. Así mismo, la segunda representante legal de Iron es Érika Juliana Martínez Gil, esposa de Mario Valderrama Cordero, quien es dueño de Valco Constructores, y que Iron es subordinada de Valco, que figura como su casa matriz.
Según la publicación de la evaluación realizada por el Empas, el consorcio ganador de la licitación será el de las empresas de la familia Valderrama Cordero.
La determinación se dio luego de que se concluyera que el otro oferente quedó descalificado, por no presentar las pólizas de la propuesta, una de las causales de rechazo establecidas por la Empas. No obstante, la no presentación de las polizas causó desconcierto, pues se trata de un error “de principiantes”, cuando dentro de los integrantes descalificados está uno de los principales contratistas de Bucaramanga.
Se trata de Pavigas, la dueña del 35% del consorcio descalificado, quien es la empresa que ejecutó el Intercambiador de Neomundo y quien ejecutará el Intercambiador del Mesón de los Búcaros, obra que se adjudicó en medio de diferentes cuestionamientos al proceso de selección.
Esta redacción consultó la voz de un experto en contratación estatal, quien señaló que “el hecho de que se presente una propuesta sin garantía es muestra de que no es seria. Cuando un oferente está interesado en participar hace todos los trámites, más en algo tan básico como eso”.
El jurista también indicó: “en derecho la Empas debería requerir a los contratistas para que subsanen, porque la ley ya determinó que como no otorga puntaje esa solicitud de póliza puede ser subsanable”.
Al respecto, Fredy Barón Mancilla, director de contratación de la Empas, aseguró que debido a que esa es una entidad de servicios públicos y se rige por un régimen de contratación diferente, no debe cumplir todos los estándares de la ley de contratación pública. “La ley solo nos da los términos de referencia, en este caso nosotros establecimos que una de las causales de rechazo era la no presentación de la póliza y por eso ese proponente queda descalificado inmediatamente”.
Presuntas irregularidades en las firmas
Las suspicacias que ha generado la manera en la que se adjudicarán los 19 mil millones no terminan ahí.
Veedores ciudadanos denunciaron a esta casa periodística que varios de los folios que fueron presentados en la propuesta del Consorcio Alianza tenían firmas que no coinciden, y señalaron que en realidad “esa fue una propuesta fantasma, para que los Valderrama no compitieran en un proceso de único oferente”, en vista de que el proceso ya había sido denunciado por violar el principio de la libre competencia.
Esta redacción conoció las propuestas originales que fueron evaluadas por la Empas y encontró que existen diferencias entre las firmas originales y las que soportan la experiencia de los integrantes del consorcio (ver imágenes).
Al ser consultado por esta redacción, Barón Mancilla, señaló que sí advirtieron que las firmas “tenían diferencias”.
“Nosotros no somos jueces y no podemos decir si hubo falsedad o no. Como esa propuesta no fue la que ganó no ahondamos en el tema, si hubiera sido la escogida, sí nos hubiera tocado pedir aclaraciones”, precisó. Sobre las denuncias de veedores sobre que la propuesta del consorcio descartado “era fantasma” indicó: “Nosotros no entramos a mirar temas diferentes a los que se presentan en los documentos; la evaluación es objetiva y se remite a lo que podemos revisar. Llevo muchos años en el tema de contratación y lo único que puedo decir que esta es la primera vez que veo una propuesta sin póliza”.
Vanguardia Liberal intentó conocer la versión del representante legal del consorcio, Javier Beltrán Cediel, pero no obtuvo respuesta. Igual sucedió con el representante de Pavigas, Luis Roberto Ordóñez.
















