Con un otrosí firmado en plena Ley de Garantías, Metrolínea contrató a Metrocali para prestar el servicio de recaudo del SITM en Bucaramanga por más de $1.200 millones. Sectores políticos cuestionan que Metrocali no tendría experiencia para realizar esa operación.

Publicado por: Unidad Investigativa
Aunque desde marzo del 2020 el operador Transporte Inteligente S.A., Tisa, (que estuvo encargado del recaudo en el Sistema Metrolínea desde su entrada en operación hace más de una década), le solicitó formalmente a la entidad la terminación anticipada y por mutuo acuerdo del contrato de concesión, argumentando afectaciones económicas por cuenta de la pandemia, principalmente la reducción de usuarios y por ende de ingresos, solo hasta el 29 de diciembre de 2021, (más de 20 meses después), se suscribió el acta de liquidación entre el Ente Gestor y Tisa, cerrando el contrato.
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Si bien Metrolínea contó con cerca de dos años para contratar al nuevo operador que se encargara del recaudo, solo hasta noviembre del 2021, (20 meses después de la notificación por parte de Tisa), se realizaron las primeras acciones para tratar de mitigar lo que sería el cambio de operador sin afectar la prestación del servicio a los habitantes del área metropolitana.
Convenio exprés
El 5 de noviembre del 2021, Metrolínea le solicitó a Metrocali MIO (ente gestor del Sistema de Transporte Masivo de Cali), acompañamiento técnico para enfrentar la etapa de transición, ante una inminente salida de Tisa, y tan solo una semana después, ambas entidades suscribieron el Convenio Interadministrativo 01-2021, mediante el cual Metrocali se comprometía a brindar apoyo y asesoría en materia tecnológica. El objeto establece: “Prestar servicios de asesoría, consultoría y acompañamiento en la revisión del Sistema de Recaudo y Control de Flota del Sistema Integrado de Transporte Masivo de Bucaramanga y su Área Metropolitana, y en el proceso de transición y reversión del concesionario de recaudo y control Transporte Inteligente S.A.”
A pesar de que el contrato de asesoría no tuvo ningún costo para Metrolínea en los tres meses de ejecución, sí llamó la atención que una de las cláusulas del convenio señalaba que de llegar a requerirse, Metrocali no solo prestaría sus servicios de asesoría y consultoría, sino que además se convertiría en el prestador del servicio de recaudo de Metrolínea, de manera transitoria.
Así mismo, ambas entidades pactaron la firma de un otrosí al contrato en el que se establecieron los aspectos relativos a la operación por parte de Metrocali y el valor del nuevo convenio.
Extralimitación adicional
Precisamente, un mes después de la firma del convenio entre ambos entes gestores, en diciembre del 2021, la situación financiera de Transporte Inteligente S.A conllevó a que la firma se tuviera que someter a la Ley 1116 (en reorganización) debido a que sus ingresos no le permitían mantener la operación, por lo que Metrolínea y Tisa firmaron la liquidación anticipada del contrato de concesión para la prestación del servicio de recaudo.
Ante este escenario, el primero de febrero del 2022, (en plena Ley de Garantías), Metrolínea y Metrocali firmaron el otrosí del contrato, con el objetivo de que la entidad caleña pasara a operar el servicio de recaudo del sistema en Bucaramanga, que tuvo un valor de $1.228 millones, cobrando $420 millones como un costo fijo mensual, que se recauda del 13,5% del valor de cada validación que realiza un usuario de Metrolínea. Si no se alcanza a recaudar los $420 millones, Metrolínea debe garantizar los recursos.
En otras palabras, por cada pasaje que paga un ciudadano en Metrolínea, $312 pesos van dirigidos al pago del servicio de recaudo. En ciudades como Cali el costo que se traslada al operador del recaudo por cada pasaje no supera los $180 pesos.
Ya con el nuevo contrato firmado, Metrocali se comprometió a prestar sus servicios de planeación, operación y control del sistema de transporte masivo de pasajeros además de comprometerse a suministrar, alquilar o vender las herramientas tecnológicas relacionadas con la operación y control del Sitm y de movilidad aerosuspendida. Así las cosas, y dada la urgencia de garantizar la continuidad del servicio, Metrocali comenzó a realizar el recaudo en Metrolínea a comienzos de este año.
Si bien el contrato inicialmente establecía que se ejecutaría en tres meses, es decir, debía terminar el primer de junio pasado, hoy, dos meses después, Metrocali continúa prestando sus servicios como operador de recaudo del Sistema Masivo de Transporte de Bucaramanga y el área.
Esta redacción intentó revisar el avance de la ejecución del convenio entre Metrolínea y Metrocali, pero en la plataforma del Sistema de Contratación Pública no hay registrado ningún avance sobre el mismo. De hecho, en el Secop, en la última actualización del proceso solo está cargado el contrato de la firma del otrosí del mes de enero.
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¿Sin idoneidad?
Para varios concejales del municipio, las irregularidades en el convenio interadministrativo entre Metrolínea y Metrocali no se remiten únicamente a las modificaciones exprés o al aumento desproporcionado del contrato de concesión, sino también tienen que ver con lo que pareciera ser falta de idoneidad por parte de Metrocali para prestar el servicio de recaudo del sistema de transporte integrado de Bucaramanga y su área metropolitana.
Lo que despertó suspicacias en algunos sectores es que Metrocali no realiza el recaudo en su propio sistema, sino que lo tiene concesionado a un tercero, la Unión Temporal Recaudo y Tecnología, Utryt.
Según pudo constatar la Unidad Investigativa de Vanguardia, desde el 2008, Metrocali, que es el Ente Gestor del sistema de transporte masivo de Cali, MIO, tiene concesionado el servicio de recaudo a la Unión Temporal Recaudo y Tecnología, la cual está conformada por diferentes empresas extranjeras y nacionales, como: Ivu Traffic Technologies AG; Energía Integral Andina; APB Prodata; Diselecsa, (Distribuciones Eléctricas De Sabanas Limitada); y Siemens. Es decir, Metrocali no integra la Utryt.
Según el concejal Carlos Parra, un usuario en Bucaramanga paga mucho más que uno en Bogotá, Medellín, Cali o Pereira por el servicio de transporte masivo, y como si no fuera suficiente, una persona en Bucaramanga paga mucho más por el recaudo en la tarifa, en comparación con otras ciudades.
“Cuando se hizo la estructuración original, fue un contrato injusto para Bucaramanga, que fue en su momento con Tisa. Incluso varias denuncias registraron como esa empresa tenía experiencia en otras áreas diferente al recaudo y el exgerente de Metrolínea de la época, Félix Francisco Rueda, terminó inhabilitado por 10 años por haber escogido una empresa sin la idoneidad. Ese problema es grave y si volvemos a lo mismo, vamos no solo a desaprovechar la oportunidad para corregir las fallas estructurales sino a perpetuar los errores del pasado”, criticó el cabildante.
A pesar de los señalamientos sobre la idoneidad de Metrocali para hacer el recaudo en Bucaramanga, en el papel el operador caleño sí tendría la capacidad necesaria para ejecutar el millonario contrato transitorio, como lo indica su objeto social , que en sus estatutos establece “prestar los servicios de consultoría, asesoría y capacitación en materia de estudios y proyectos de infraestructura, planeación, operación y control del sistemas de transporte masivo de pasajeros y de movilidad aerosuspendida, tanto en entidades públicas como empresas privadas, comprendiendo el suministro, alquiler o venta de herramientas tecnológicas relacionadas”.
Evadiendo la Ley
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Otro cuestionamiento al convenio interadministrativo entre Metrolínea y Metrocali MIO, tiene que ver con las fechas en las cuales se firmó el contrato y su respectivo otrosí. Según el concejal, Danovis Lozano, del Partido Verde, Metrolínea decidió evadir su manual de contratación para no tener que contratar de manera directa y así hacerle el quite a la Ley de Garantías, que aplicaba para las elecciones legislativas y presidenciales del 2022.
“Es un contrato muy particular porque se firma justo el día antes de entrar en rigor la Ley de Garantías, pero además con el articulito de la cláusula que deja abierta la posibilidad de firmar un otrosí para que la empresa que le está prestando el servicio de consultoría pase a ejecutar el contrato de recaudo, resultó ser una forma de sacarle el quite a la Ley de Garantías, que no permite firmar este tipo de contratos antes de las elecciones, pero sí le permite hacerle adiciones. El problema es que con el otrosí se extralimita la adición del contrato que según la Ley es de 50%, y en este convenio fue del 100%”, advirtió Lozano.
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Plan de contingencia
Emilcen Jaimes, gerente de Metrolínea desestimó los cuestionamientos al convenio interadministrativo 01-2021 suscrito entre el ente gestor que dirige y Metrocali.
Según la funcionaria, aunque Tisa solicitó en marzo la terminación anticipada del contrato de concesión de recaudo, dicha solicitud solo se pudo llevar a cabo hasta noviembre del 2021, tras agotar distintas instancias de consultorías y asesorías, que le permitieran a Metrolínea poder implementar un plan de contingencia para evitar la afectación de la operación del sistema de transporte.
“El compromiso de Metrolínea S.A. siempre ha sido el de garantizar el servicio y ello ha quedado demostrado a lo largo de esta emergencia. Por eso, legalmente, teniendo vigencia el contrato, yo no puedo abrir una licitación proyectándome con la terminación del contrato que estaba pactado hasta finales del 2025, por si de pronto se termina anticipadamente, porque si yo llego a adelantar ese proceso y selecciono al nuevo contratista, pero al final no se termina anticipadamente el contracto actual, eso legalmente no se puede hacer. Ante esto, lo que hizo Metrolínea fue adelantar varias acciones, contratando un diagnóstico para saber cómo estaban las concesiones con Sumatoria el cual concluyó que lo ideal era terminar por mutuo acuerdo con Tisa, comprar los activos y entregárselo a un tercero. Posteriormente se contrató un avalúo de los activos y un estudio de mercado para identificar quién podría prestar ese servicio: Metro de Medellín o Metrocali, siendo que el costo y las tecnologías de Metrocali eran las más viables para Metrolínea”, explicó Jaimes, consultada por Vanguardia.
Con la propuesta de Metrocali viabilizada pero aún sin formalizar la terminación anticipada del contrato con Tisa, Metrolínea procedió a suscribir el convenio interadminsitrativo con el Ente Gestor de Cali para asesorar el proceso transición ante una inminente salida de Sistemas Inteligentes de la operación.
“Inicialmente se firmó un contrato interadministrativo de apoyo tecnológico, transfiriéndole conocimiento a Metrolínea como Ente Gestor y apoyo en caso de presentarse una parálisis por parte del concesionario Tisa, para poder implementar un plan de contingencia en caso de que este materializara la terminación anticipada del contrato. Igualmente en el mismo se establece que en caso de cristalizarse esa liquidación, ellos, Metrocali, podrían llegar a operar el sistema de recaudo o control temporal mientras el Ente Gestor adelanta la respectiva licitación pública para concesionar el nuevo contrato sin afectar el funcionamiento del Sistema”, agregó la gerente Jaimes.
Óscar Javier Ortiz, presidente de Metrocali, operador del Sistema MIO en la capital del Valle, señaló en su momento que la idea inicial del convenio interadministrativo entre los dos entes gestores era la de prestar un servicio de consultoría, acompañamiento y revisión del sistema de recaudo y control de la flota de transporte, sin embargo, ante la terminación anticipada del contrato de concesión por parte de Tisa, se modificó el contrato de convenio interadministrativo en el cual Metrocali pasaba a realizar un acompañamiento dentro de la transición de la operación del sistema de recaudo.
“Mientras Metrolínea adelanta un proceso de licitación o toma cualquier otra determinación frente a este tema, nosotros estamos adelantando el plan de contingencia. Se está operando el sistema de recaudo, las taquillas están abiertas, hacemos la distribución, validación del medio de pago”, indicó Ortiz.
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Déficit operacional
Con corte a marzo del 2022, Metrolínea aún le adeudaba a Transporte Inteligente, Tisa, diez catorcenas correspondientes a la vigencia finales del 2019 y comienzos del 2021. Según informó Metrolínea, actualmente se encuentra realizando la gestión de recursos con la actualización del Plan de Inversión ante el Área Metropolitana (autoridad de transporte en la ciudad) para cubrir el déficit operacional que se puede generar este año y en el cual el pago a Tisa está en el orden de prioridades del pago de obligaciones.
“Con cierre al 31 de marzo de 2022 el ente gestor presenta una variación de $5.295 millones, en razón a que en la actual vigencia la Alcaldía ha transferido $44.022 millones para el pago de costos de operación, que serán destinados a la liquidación del contrato de concesión de Tisa. Frente al pasivo presenta una variación del 6.90%”, explicó la gerente Jaimes.
En cuanto a las catorcenas de 2022 Metrolínea le adeuda a Metrocali la liquidación del mes de febrero, la cual asciende a $424 millones.
A todos estos líos se suman reiterada quejas de usuarios por la falta de puntos de venta de tarjetas y pasajes para usar Metrolínea.
Son frecuentes los mensajes de usuarios a la Redacción de este periódico y en redes sociales, reclamando la instalación de puntos de compra de tarjetas y recarga para usar Metrolínea en los barrios. Aseguran que solo se pueden hacer recargas en las estaciones.



















