martes 29 de noviembre de 2016 - 12:01 AM

Concejal Wilson Mora habría utilizado Terminal para favorecer campaña

1.500 líneas telefónicas fueron compradas a nombre de la Terminal y utilizadas en campaña. Luego se denunciaron como robadas.

Durante las últimas semanas, el nombre del concejal liberal Wilson Mora ha salido a relucir tras señalamientos de que habría utilizado la Terminal de Transportes de Bucaramanga, entidad de la cual es gerente desde hace 11 años, para catapultar su aspiración al Concejo de la ciudad, al cual llegó en las pasadas elecciones. Ante las denuncias de que el concejal habría destinado funcionarios y bienes de la terminal para trabajar en su campaña, Mora ha sido enfático en negar esta vinculación y se ha sostenido en que jamás ha hecho un uso abusivo de su cargo como gerente para llegar al Concejo.

No obstante, la Unidad Investigativa de Vanguardia Liberal pudo establecer que la utilización del nombre de la Terminal de Transportes habría ido más allá del uso de personal en la campaña y habría llegado al punto de utilizar la entidad para obtener 1.500 líneas telefónicas a nombre de esta empresa, que en realidad fueron utilizadas en la campaña del concejal Mora. Así mismo, con los réditos obtenidos por la explotación de estas líneas, que posteriormente fueron denunciadas como robadas por el mismo concejal Mora, se habría pagado la compra de votos el día de las elecciones al Concejo. Todo esto, según las denuncias, a espaldas de la junta directiva de la Terminal.

La Unidad Investigativa habló con una de las personas que participó en la campaña al concejo de Mora y que fue parte de esta maniobra.

Esto fue lo que contó.

Preguntas y respuestas

¿Cómo conoció a Wilson Mora?
Yo llegué a la campaña de Wilson Mora a través de un contratista amigo de él, el ingeniero Javier Gómez. Él me lleva el 21 de julio del 2015, día en el que le entregan su sede política, me habla de su proyecto como candidato al Concejo y yo le expongo los servicios que ofrece mi empresa de telecomunicaciones a través de un call center. Me dice que sí le interesa, pero además, se entera de que mi empresa alquila sim cards para venta de minutos, y nos proponemos trabajar juntos para promocionar su campaña con chalecos a los minuteros. Entonces yo le dije que necesitaba de una empresa como la Terminal de Transportes para activar la cantidad de líneas necesarias para repartir sim cards en la calle. Le propongo al doctor Wilson que presentemos la empresa Terminal de Transportes ante el operador, ya sea Claro o Movistar para activar las líneas. Fue mejor negocio en términos económicos presentársela a Claro. Yo les presento la propuesta donde les digo: señores Claro, la Terminal tiene un requerimiento de 1.500 líneas en unos planes especiales. Al ver que es la Terminal la que está solicitando las líneas a través del doctor Wilson Mora, Claro me dice ¡listo!

¿Cómo funciona el negocio?
Las 1.500 líneas generaban una comisión de venta, la cual el operador Claro me la paga a mí a través de un distribuidor, yo recibo la comisión y adicionalmente nos entregaba dos meses de servicio gratis (a favor de la Terminal). El contrato comenzó a ejecutarse en agosto del 2015. Con parte de las comisiones nos ayudamos a financiar parte de los temas de la campaña, a contratar más gente para el call center, llegamos a tener, diferente a la gente de nómina de la campaña, una nómina pagada por mi empresa, con mis comisiones. Se les pagaron los chalecos que se les entregaron a los minuteros y al final para terminar de fidelizar a los minuteros y a mucha gente de la campaña les regalábamos sim cards. Muchas veces les decíamos a las personas: “No hay mercados hoy, pero hay sim cards, vaya venda minutos y haga plata”. Hasta ahí el negocio iba todo bien, sin embargo, ese negocio con Claro generaba una facturación mensual, que era asumida por Javier Gómez.


¿La Junta Directiva conoció de la existencia de estas líneas telefónicas?
No, nunca, el doctor Wilson dijo que nadie se podía enterar, que ese era un tema que se quedaba entre amigos.

¿Pero él sabía que estaba utilizando la Terminal para financiar su campaña?
¡Total! Él siempre fue consciente, nosotros nos vendimos la idea de que era un tema de amigos y que nos íbamos a apoyar, pues al menos así yo lo hice hasta el 25 de octubre, el último día de la campaña. No solo con ese capital que se le inyectó de las comisiones por la venta de minutos, sino con capital humano. Yo iba, trasnochábamos, hacíamos todo para mantener la logística en telecomunicaciones al 100%. A todos sus líderes se les suministró su celular con buenos minutos, nadie se puede quejar de eso.
El día de las elecciones, el 25 de octubre, se contrataron adicionalmente 107 personas para llamar a los 24 mil contactos recolectados en las bases de datos de Wilson Mora, a todas esas personas las sentamos ese día ahí en la sede del doctor Mora… todos esos costos fueron asumidos con las comisiones que nos había entregado Claro.

¿Ese día se entregó plata en efectivo a votantes?
Sí, había líderes que yo los recibía en la oficina pequeña donde se les entregaban desde $300 mil hasta $3 millones que se le dieron a un líder. Todo ese dinero se repartió desde el sábado en la tarde hasta el día de las votaciones, la verdad todo ese dinero en esos dos días se repartió de las comisiones.

¿Quién dio la instrucción de repartir dinero a los líderes?
El ingeniero Javier Gómez, pero el doctor Wilson cuando se le decía eso, decía: “Usted hágalo allá”, porque él sabía que se iba a entregar esa plata, pero por supuesto no quería aparecer registrado.

¿Con qué objetivo se entregó ese dinero?
Con el objetivo de que ellos pudieran transportar su gente y darles el almuerzo, pero eso era camuflaje porque la verdad era que se dieran de a $30 mil pesos por voto. Nosotros corroborábamos con la lista que nos entregaban que los líderes sí tuvieran la intención de votar a favor del señor Wilson, si de la lista 10 nos decían que iban a votar por Wilson, les dábamos $300 mil pesos a los líderes, ese efectivo se movió de sábado a domingo.

¿Qué pasó después del 25 de octubre?
Después de la campaña se suponía que mi utilidad vendría del segundo mes de servicio que entregaba Claro en la negociación inicial. Viene este tiempo donde yo asumo la responsabilidad de las facturas en su totalidad con el compromiso de yo salir a venderlas, alquilarlas al minutero, cobrarles y pagar la factura.
Así lo empezamos a hacer, llegó diciembre, uno de los meses gratis y Claro me dice el saldo está a favor y que lo reclame a la Terminal, yo voy donde el doctor Wilson y le digo “doctor, acá hay un documento donde Claro me dice que tenemos $24 millones a favor (resultado del reembolso del mes gratis de la tercera activación de líneas. El mes se había pagado por anticipado), necesito que usted me ayude a cobrarlos. Él muy franco me dice que no lo puede hacer porque la junta de la Terminal nunca autorizó ese servicio; además, que no podía permitir que le entrara un dinero a la Terminal para después girármelo a mí, que eso era inviable. Por tal motivo, quedé en blanco sin poder reclamar mi utilidad, y en vista de que no se puede hacer ningún tipo de reclamación entre la Terminal y Claro, pues las líneas entran en mora, las suspenden, no podemos llamar, no podemos hacer nada, la mora iba creciendo, eran tres facturas de $20 millones mensuales (de los tres momentos de activación de líneas). Llega el mes de junio (2016) y la deuda suma $180 millones, por ese motivo le llega un correo a la Gerencia de la Terminal en el que le advierten que por el tamaño de la deuda y la antigüedad la entidad será sujeta a embargos.

Él me llama y yo acudo a la oficina del doctor Wilson y me dice: “Uy ese tema se le salió de las manos”, y me comienza a juzgar. Yo le reconozco mi error porque dejé de ganar dinero, pero entonces él me advierte que esa deuda sería terrible para su vida política, por eso me pide que lo ayude como amigos que éramos. Ahí yo le planteé la posibilidad de que él fuera a Claro y dijera que eso no era de él. Como eso va bajo la gravedad de juramento, Claro inmediatamente acepta la solicitud mientras que yo a través de un asesor de Claro cambio los documentos y presento unos que no son para legalizar el primer contrato de manera errónea, pero vuelvo y le advierto que ese dinero de todos modos hay que pagarlo, porque lo único que se evita es que embarguen a la Terminal, pero la deuda sigue vigente y me toca asumirla a mí por ser el vendedor. Él me dice que me va a suministrar un abogado para que le pelee ese caso a Claro y las cosas quedaron así, entre amigos.

¿Por qué se prestó para esto?
Porque él me expone una situación donde puede perder su trabajo, expone algo muy sentimental y yo acepté ayudarlo. Después de que nos da la espalda, el operador de Claro y yo vamos y le proponemos otras alternativas para reversar la carta de la supuesta estafa, pero el doctor Wilson se niega. Incluso en un momento le recordamos  que él mismo había firmado los contratos, y él nos respondió que sí los había firmado, pero lo había hecho a título personal y no como representante legal de la Terminal, algo que era imposible para 1.500 líneas.

¿Qué pasó con la deuda?
Casi un mes después de esa reunión, Javier Gómez me llama y me dice que nos reunamos con Wilson Mora para solucionar lo de la Terminal, allá yo le expuse nuevamente mi situación, le dije que Claro me estaba presionando y me había embargado, además de que me afectó la vida comercial de la empresa. Él me responde que está ilíquido porque la administración municipal no le da juego, porque no es amigo de la administración y que realmente con lo único que me puede ayudar es con un efectivo donde él ponía $30 millones, el ingeniero Javier otros $30 millones y el distribuidor y yo debíamos poner de a $60 millones cada uno para llegar a sumar los $180 millones de la deuda. Como yo no acepté, el Concejal me pidió que no lo volviera a llamar ni a  buscar.
Ya para octubre quebré totalmente y quedé ilíquido. Volví a buscar la ayuda del doctor Wilson, pero él me dijo que los $30 millones con los que me iba ayudar se los iba a dar al ingeniero Javier para que él pagara las tarjetas de crédito con las que se pagaron las primeras facturas de las 1.500 líneas.

¿Por qué denuncia hasta ahora?
Porque sencillamente Wilson Mora vende una imagen que no es la que creía yo y la que muchos creen… conozco muchas personas que piensan igual que yo, que se encuentran totalmente decepcionadas por la falta de compromiso que en su campaña prometió y que hoy no demuestra, por eso acudo a un medio de comunicación para darle a conocer a las personas la verdadera faceta de este señor y decirle a la gente que hagan bien las cosas, que no crean que porque están acompañados de un político no va a pasar nada y todo va a salir bien, eso no es así.  

¿Qué dice wilson mora?

La Unidad Investigativa quiso consultar la reacción del concejal Wilson Mora, pero esto fue lo que respondió: “Solo doy declaraciones a quien considere idóneo para su manejo, y desafortunamente no lo has demostrado... y por el tema de las líneas, está concluido por parte de la operadora la estafa... para que evites desgastes. En fin di lo que quieras”.

Por su parte, el ingeniero Javier Gómez se abstuvo de hablar con esta redacción al momento de ser consultado sobre su relación con el concejal Mora Cadena y su participación en la campaña del cabildante en el 2015.

Miembros de la junta directiva de la Terminal negaron tener conocimiento sobre el supuesto plagio del nombre de la entidad para obtener líneas telefónicas; solo uno de los miembros afirmó haber escuchado algo sobre la presunta estafa, pero no de manera formal.

 

 

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