La candidata tomó distancia del escenario político y dejó a sus seguidores elegir en una contienda marcada por tensiones.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La también candidata a la Presidencia, Claudia López, tomó distancia de la polarizada contienda electoral y decidió no respaldar a ninguno de los dos candidatos que disputarán la Presidencia en segunda vuelta. Su postura, anunciada en una transmisión en redes sociales, deja en libertad a quienes la apoyaron en primera vuelta, en un momento clave para el mapa político del país.
Lejos de sumarse a alguna campaña, López fue enfática al marcar su independencia: “no le voy a endosar a nadie ningún voto”. Con ello, se suma a otros líderes de centro que han optado por no inclinar la balanza en una elección marcada por la división ideológica.
Una decisión que sacude el voto de centro
La exmandataria dejó claro que serán los ciudadanos quienes definan su voto el próximo 21 de junio, subrayando que la elección presidencial es, ante todo, un ejercicio de libertad individual. “Si para alguna elección son libres, por fortuna, es para la presidencia”, afirmó.
Su decisión llega en un contexto en el que tanto la campaña de Iván Cepeda como la de Abelardo de la Espriella buscaban captar el respaldo del centro político, considerado determinante para el resultado final. Sin embargo, López optó por no alinearse con ninguno, argumentando profundas diferencias con ambos proyectos.
Críticas a ambos candidatos y sus campañas
En su intervención, López fue especialmente crítica con el candidato Abelardo de la Espriella, de quien dijo tener una “profunda desconfianza de lo que es, de lo que representa, de sus principios, de su ética y de su actuar”, llegando incluso a calificarlo como un riesgo para la democracia.
Sobre Iván Cepeda, aunque reconoció cualidades personales, lo describió como un “hombre decente” y honesto, señaló que no ve en él el liderazgo necesario para remontar su campaña. Además, advirtió tensiones entre su candidatura y el liderazgo del presidente Gustavo Petro dentro del movimiento.
La exalcaldesa también cuestionó al Pacto Histórico, denunciando lo que llamó un “sicariato político y moral sistemático” en su contra, así como fallas en temas clave como seguridad, manejo económico y políticas públicas.
Con este panorama, López dejó claro que no se siente representada por ninguna de las dos opciones en disputa. Su mensaje final fue directo: el poder de decisión está en los votantes, quienes deberán elegir con criterio en medio de una de las elecciones más reñidas y polarizadas de los últimos años.














