Contenido registrados
Martes 21 de julio de 2026 - 01:00 AM

Feminicidio de Carolina Paz en Bucaramanga: revelan por qué no fue suicidio

El sentido del fallo fue condenatorio contra José Luis Ortiz Santos por el delito de feminicidio. La defensa anunció que apelará la decisión.

Justicia por Carolina Paz: determinan que no fue un suicidio en pareja, sino un feminicidio en Bucaramanga
Justicia por Carolina Paz: determinan que no fue un suicidio en pareja, sino un feminicidio en Bucaramanga

Compartir

No fue un “pacto de amor”. Tampoco una tragedia derivada del llamado amor romántico ni una versión moderna de Romeo y Julieta. El 14 de julio de 2026, más de seis años después de la muerte de Carolina Paz Quiñones, un juez anunció sentido de fallo condenatorio contra su expareja, José Luis Ortiz Santos, por el delito de feminicidio.

La decisión es de primera instancia. Al cierre de esta edición todavía estaba pendiente conocerse la pena y la lectura de la sentencia, y la defensa había anunciado que interpondría un recurso de apelación.

La mañana del 10 de enero de 2020, una llamada alertó sobre una emergencia en un apartamento del barrio Sotomayor, en Bucaramanga. En el lugar fue encontrada sin vida Carolina Paz Quiñones, mientras que José Luis Ortiz Santos aún presentaba signos vitales y fue trasladado a un centro médico.

La primera versión que circuló indicaba que los dos habrían ingerido una sustancia tóxica como parte de una decisión conjunta para acabar con sus vidas. Esa explicación comenzó a conocerse como un supuesto “pacto de amor”.

La primera versión que circuló indicaba que los dos habrían ingerido una sustancia tóxica como parte de una decisión conjunta para acabar con sus vidas. Esa explicación comenzó a conocerse como un supuesto “pacto de amor”.

La familia de Carolina cuestionó desde el comienzo esa hipótesis. Sus familiares sabían que ella había intentado terminar la relación y pidieron que se investigaran los antecedentes de control, acoso y violencia psicológica que, según la representación de víctimas, rodearon sus últimos meses de vida.

El sentido del fallo llegó más de seis años después. Durante el juicio, la justicia debió establecer si Carolina había ingerido voluntariamente el cianuro o si, como sostuvo la representación de víctimas, la sustancia le había sido suministrada de manera premeditada.

Publicidad

Carolina Paz: Una historia que comenzó antes de 2020

Carolina conoció a José Luis Ortiz Santos en 2019. De acuerdo con los alegatos presentados durante el juicio, lo que comenzó como una relación sentimental se convirtió progresivamente en un escenario de aislamiento, vigilancia y control.

La representación de víctimas sostuvo que Carolina fue apartada de su familia, vigilada en sus comunicaciones y sometida a diferentes formas de violencia. Durante un viaje a Santa Marta, agregó la apoderada, habría permanecido incomunicada durante varias semanas y sufrido agresiones que posteriormente la llevaron a terminar la relación.

La ruptura, sin embargo, no puso fin al asedio. Según las pruebas expuestas en el juicio, Ortiz Santos continuó buscándola. Llegaba a su lugar de trabajo haciéndose pasar por cliente, permanecía cerca de su vivienda para vigilar sus movimientos y conocía los horarios en los que salía a montar bicicleta.

La representación de víctimas también afirmó que el hombre tuvo acceso a parte de las comunicaciones de Carolina. Esa información coincide con antecedentes publicados sobre la investigación, según los cuales la expareja habría intervenido ilegalmente su teléfono celular.

Un día antes de la muerte se produjo una conversación que fue incorporada al proceso. Según la representación de víctimas, Ortiz Santos insistía en encontrarse con Carolina. Ella respondió:

“¿Crees que eres mi dueño? Yo no soy posesión de nadie”.

Un día antes de la muerte se produjo una conversación que fue incorporada al proceso. Según la representación de víctimas, Ortiz Santos insistía en encontrarse con Carolina. Ella respondió:

Publicidad

“¿Crees que eres mi dueño? Yo no soy posesión de nadie”.

El mensaje expresaba con claridad su rechazo frente al control que él pretendía ejercer y su negativa a retomar la relación. Al día siguiente, Carolina se encontró con Ortiz Santos. Horas después fue hallada muerta por intoxicación con cianuro. Él sobrevivió.

Desde ese momento comenzó a difundirse la versión de que ambos habían decidido morir juntos. Durante el juicio, la representación de víctimas sostuvo que esa explicación fue utilizada para presentar la muerte de Carolina como un suicidio y ocultar el contexto de violencia que había precedido los hechos.

Feminicidio
Feminicidio

La teoría del supuesto “pacto de amor” de Carolina Paz

La defensa sostuvo durante el proceso que lo ocurrido respondía a una decisión conjunta. En una de las audiencias, la situación llegó a ser comparada con la historia de Romeo y Julieta.

Publicidad

La representación de víctimas rechazó esa interpretación. Para la abogada Yamile Roncancio, hablar de “crimen pasional”, “amor romántico” o “pacto de amor” ocultaba el contexto de violencia de género y desviaba la atención de un elemento central del caso: la negativa de una mujer a continuar una relación marcada, según los alegatos, por el control y el acoso.

Uno de los puntos determinantes del juicio fue establecer la causa y las circunstancias de la muerte de Carolina. Los análisis forenses concluyeron que falleció como consecuencia de una intoxicación con cianuro.

La representación de víctimas sostuvo que Ortiz Santos le suministró la sustancia de manera premeditada. También destacó que los exámenes practicados al procesado no detectaron rastros de cianuro en su organismo, pese a que la versión inicial indicaba que los dos habían ingerido el tóxico.

La representación de víctimas sostuvo que Ortiz Santos le suministró la sustancia de manera premeditada. También destacó que los exámenes practicados al procesado no detectaron rastros de cianuro en su organismo, pese a que la versión inicial indicaba que los dos habían ingerido el tóxico.

Publicidad

Para Roncancio, ese resultado era incompatible con la existencia de un supuesto pacto suicida.

“No fue un pacto”, insistió la abogada durante sus alegatos.

El sentido del fallo de Carolina Paz

El 14 de julio de 2026, el juez anunció sentido de fallo condenatorio contra José Luis Ortiz Santos por el delito de feminicidio. La decisión constituye un pronunciamiento de primera instancia y, por tanto, todavía puede ser controvertida mediante los recursos correspondientes.

Aunque aún falta conocer la pena y el contenido completo de la sentencia, el fallo representa un avance relevante en un caso que comenzó bajo la hipótesis de un suicidio y que, tras la investigación y el juicio, fue abordado desde el contexto de violencia de género que rodeó la muerte de Carolina.

La decisión también resulta significativa porque cuestiona la utilización de expresiones como “pacto de amor” o “crimen pasional” para explicar muertes violentas de mujeres cuando existen antecedentes de amenazas, control, persecución o violencia dentro de una relación.

Vanguardia consultó a la defensa de José Luis Ortiz Santos sobre el futuro del proceso, teniendo en cuenta que el acusado no asistió a la audiencia en la que se anunció el sentido del fallo.

El abogado defensor indicó que Ortiz Santos ya fue informado sobre la próxima diligencia judicial para que comparezca. También confirmó que, una vez conocida la sentencia, presentará recurso de apelación contra la decisión de primera instancia.

Según explicó la defensa, Ortiz Santos permanece en libertad después de haberla recobrado por vencimiento de términos. Ortiz Santos continúa sometido a medidas restrictivas, entre ellas la prohibición de salir de Bucaramanga y su área metropolitana.

Justicia por Carolina Paz: determinan que no fue un suicidio en pareja, sino un feminicidio en Bucaramanga. Foto suministrada/VANGUARDIA
Justicia por Carolina Paz: determinan que no fue un suicidio en pareja, sino un feminicidio en Bucaramanga. Foto suministrada/VANGUARDIA

Se hizo justicia con el caso de Carolina Paz

Para Yamile Roncancio, fundadora de la Fundación Justicia Para Todas y representante de las víctimas en este proceso, la trascendencia del fallo no depende únicamente del número de años de prisión que eventualmente llegue a imponer el juez.

A su juicio, lo esencial es que la decisión permitió establecer, en primera instancia, que Carolina no murió por voluntad propia ni como consecuencia de una determinación conjunta, sino que fue víctima de un feminicidio.

Roncancio afirmó que la Fundación Justicia Para Todas representa actualmente 39 procesos relacionados con feminicidios y acompaña a 22 sobrevivientes de violencia feminicida.

El caso de Carolina tiene semejanzas con el de Diana María Cardona, una mujer de 33 años que murió en Medellín, en 2015, después de ingerir cianuro que había sido agregado a una cerveza.

La defensa de Gustavo Viveros Paredes, expareja de Diana, sostuvo que se había tratado de un suicidio. Sin embargo, la justicia estableció que fue él quien le suministró el veneno. Viveros fue condenado a más de 22 años de prisión y, en 2023, la Corte Suprema de Justicia confirmó que el asesinato se produjo dentro de un ciclo de violencia y constituyó un feminicidio.

Otras familias colombianas también han cuestionado muertes de mujeres presentadas inicialmente como suicidios. Entre ellas se encuentran la de Gladys Rodríguez, quien murió en 2018 tras caer de un edificio en Santa Marta, y la de Laura Juliana Pérez, fallecida en 2023 después de caer desde un séptimo piso en Sogamoso.

Entre el 1.º de enero y el 31 de marzo de 2026, la Defensoría del Pueblo reportó, con base en información de la Fiscalía General de la Nación, 129 noticias criminales asociadas con feminicidio en Colombia. De ese total, 15 correspondieron a feminicidios consumados y 114 a tentativas.

Los dos casos se encuentran en situaciones procesales diferentes. En ambos, sus familiares han solicitado que las investigaciones tengan en cuenta los posibles antecedentes de violencia de género y no se limiten a aceptar las primeras versiones sobre lo sucedido.

Entre el 1.º de enero y el 31 de marzo de 2026, la Defensoría del Pueblo reportó, con base en información de la Fiscalía General de la Nación, 129 noticias criminales asociadas con feminicidio en Colombia. De ese total, 15 correspondieron a feminicidios consumados y 114 a tentativas.

En Santander existen diferencias entre los registros institucionales y los elaborados por organizaciones sociales. El Observatorio de Paz y Derechos Humanos de la Corporación Compromiso contabilizó durante 2025 un total de 23 feminicidios consumados y 13 tentativas. Por su parte, el Observatorio de Mujeres y Equidad de Género de Santander registró 12 feminicidios durante el mismo año.

La diferencia responde a las fuentes y metodologías utilizadas por cada organización, especialmente frente a casos ocurridos en escenarios de violencia criminal que todavía no han sido tipificados oficialmente como feminicidios.

Para las organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, estas cifras evidencian la necesidad de investigar con enfoque de género desde el primer momento, particularmente cuando existen antecedentes de control, amenazas, persecución o violencia dentro de una relación.

El caso de Carolina Paz Quiñones demuestra por qué la primera versión no siempre cuenta toda la historia. Detrás de la idea de un supuesto “pacto de amor”, el proceso judicial encontró elementos suficientes para anunciar, seis años después, un sentido de fallo condenatorio por feminicidio.

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad