Diego Armando Amaya Pérez fue condenado a 42 años de cárcel por el feminicidio de la médica Yolsabeth Durán, diez años después del crimen que estremeció a Barrancabermeja, Santander.

Publicado por: Redacción Judicial
Diez años después de uno de los feminicidios que más conmocionó a Barrancabermeja, Santander, la justicia volvió a poner sus ojos sobre el crimen de la médica Yolsabeth Polennes Durán Guzmán y emitió una nueva decisión contra el responsable de su muerte.
Este miércoles 2 de septiembre, el Juzgado Sexto Penal con Función de Conocimiento de Barrancabermeja condenó en primera instancia a Diego Armando Amaya Pérez a 510 meses de prisión, equivalentes a 42 años y 6 meses, tras hallarlo penalmente responsable, en calidad de autor, del delito de feminicidio agravado consumado.
Además de la pena de prisión, el despacho judicial impuso al condenado una inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas durante 20 años y negó tanto la suspensión condicional de la ejecución de la pena como la prisión domiciliaria.
Sin embargo, la sentencia todavía no está en firme. La defensa anunció que apelará la decisión, por lo que el proceso continuará en una segunda instancia. Además: El crimen de la médica barranqueña Yolsabeth Durán sigue sin una sentencia en firme

Una condena por crimen de Yolsabeth Durán que llegó después de casi 10 años
La decisión judicial representa un nuevo capítulo en un proceso que comenzó pocos días después del asesinato de Yolsabeth y que durante casi una década estuvo marcado por recursos, nulidades y cambios en la forma de investigar y juzgar el crimen. Se recomienda: Asesino de médica santandereana podría quedar en libertad por vencimiento de términos
“42 años y 6 meses, esa fue la condena que acabo de escuchar en contra del responsable del feminicidio de Yolsabeth Durán”, relató Diana Jiménez Becerra, diputada de Santander, quien estuvo presente en la audiencia de este miércoles.
Para la dirigente, escuchar nuevamente la reconstrucción de los últimos momentos de vida de la joven, casi diez años después de los hechos, fue especialmente estremecedor.
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“Estuve presente en la audiencia y créanme que fue estremecedor escuchar casi 10 años después la reconstrucción de sus últimos momentos de vida”, manifestó. Le interesa: No se conoce aún fallo por el crimen de Yolsabet Durán
Aunque la condena representa una respuesta judicial para la familia, todavía no significa el final del proceso. La defensa anunció durante la audiencia que apelará el fallo y el juzgado estableció los términos para continuar con ese trámite.
Jiménez Becerra advirtió que este nuevo escenario judicial podría prolongar nuevamente la espera de los familiares.
“Pero atención, sé que eso todavía no termina, porque la abogada de la defensa anunció que apelará la decisión”, señaló.

La diputada también aseguró que continuará haciendo seguimiento al proceso, especialmente después del largo camino que ha tenido que recorrer la familia.
“Voy a seguir aquí atenta, vigilante, haciéndole control a este caso porque esta familia ya esperó 10 años, 10 años luchando, 10 años insistiendo, 10 años pidiendo que la muerte de Yolsabeth no quedara en la impunidad”, expresó.
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De homicidio a feminicidio de Yolsabeth Durán
El asesinato ocurrió el 22 de noviembre de 2016. Yolsabeth tenía 24 años y era médica. Para ese momento sostenía una relación sentimental con Amaya Pérez.
Tres días después del crimen, el 25 de noviembre, el procesado fue llevado ante el Juzgado Tercero Penal Municipal con Funciones de Control de Garantías de Barrancabermeja.
En esa primera actuación se legalizó un registro de allanamiento, se formuló imputación por homicidio agravado y se impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario. Amaya Pérez aceptó los cargos.
En abril de 2017 llegó la primera condena. No obstante, la decisión judicial no acogió la solicitud de que los hechos fueran considerados como feminicidio y el procesado fue condenado por homicidio agravado.Tenga en cuenta: Pareja de adultos mayores fue víctima de millonario robo cuando ingresaba a una cooperativa en San Gil
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La decisión fue apelada y el expediente llegó al Tribunal Superior de Bucaramanga. Allí se produjo una decisión que cambió nuevamente el rumbo del proceso: la actuación del juzgado de conocimiento fue anulada y el caso tuvo que retomarse.

Para la familia, aquel episodio marcó el comienzo de una larga espera por justicia.
En un documento aportado por los familiares se cuestiona que el Tribunal Superior de Bucaramanga, Sala Penal, tardara alrededor de cinco años en resolver el recurso de apelación relacionado con la nulidad.
“El Tribunal Superior de Bucaramanga, Sala Penal, se demoró cinco años en resolver un recurso de apelación de nulidad”, señalaron los familiares en un documento, quienes además cuestionaron que inicialmente no se hubiera tenido en cuenta, según su apreciación, la gravedad de las lesiones descritas por Medicina Legal.
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El caso volvió a ser investigado como feminicidio
Con la nulidad, el proceso tomó nuevamente otro rumbo.
El 19 de agosto de 2022, la Fiscalía adicionó la formulación de imputación contra Amaya Pérez y el delito pasó a ser investigado como feminicidio agravado.
Pero el proceso todavía tendría nuevos obstáculos. De acuerdo con la familia, el expediente pasó por diferentes despachos judiciales de Barrancabermeja que se declararon impedidos para c

“Posteriormente, el proceso circuló por varios despachos judiciales de Barrancabermeja, quienes se declaraban impedidos para conocer del mismo”, manifestaron los familiares en su relato sobre el proceso.
Finalmente, el expediente llegó al Juzgado Sexto Penal del Circuito de Barrancabermeja.
Fue allí donde, según la familia, el proceso tomó un nuevo impulso. El 12 de agosto de 2026, ese despacho anunció sentido de fallo condenatorio contra Amaya Pérez por el feminicidio agravado de Yolsabeth.
Este miércoles llegó un nuevo capítulo en el caso con la imposición de una pena de 42 años y 6 meses de prisión.

La noche en que asesinaron a Yolsabeth Durán
Para entender el peso de la decisión judicial hay que regresar a aquella noche del 22 de noviembre de 2016.
Yolsabeth, de 24 años, murió después de una violenta agresión. De acuerdo con los elementos conocidos durante el proceso, entre las 6:00 de la tarde y las 11:00 de la noche habría sido golpeada dentro de un vehículo de placas RAZ-739. Tenga en cuenta: Cinco casos con asesinatos que aterrorizaron y conmocionaron a Barrancabermeja
Los golpes, según la investigación, se concentraron en diferentes partes de su cuerpo, entre ellas la cabeza, el rostro, el tórax y las extremidades.
La agresión habría continuado después, cuando fue trasladada hasta una vivienda ubicada en el barrio Miraflores.

La necropsia estableció que la joven murió por asfixia mecánica por sofocación. También determinó que había sufrido una agresión sexual antes de su muerte.
Después, su cuerpo fue envuelto con cinta adhesiva y enterrado en una fosa excavada en el patio de la vivienda. Vea además: Recuperan 34 reses que habían sido hurtadas en Sabana de Torres y estaban en una finca de Rionegro
La familia sostuvo durante el proceso que la relación entre Yolsabeth y Amaya Pérez había estado precedida por un supuesto patrón de violencia.
Según los familiares, desde agosto de 2016 se habían presentado insultos, amenazas, celos y comportamientos de control, además de episodios que describieron como violencia física, verbal, psicológica y sexual.
Estos antecedentes hicieron parte de los elementos que rodearon la discusión judicial sobre la calificación jurídica del crimen.

Armando Amaya llegó al juicio por feminicidio de médica en libertad
La extensa duración del proceso tuvo como consecuencia que Diego Armando Amaya Pérez recuperara su libertad en 2022, luego de que se configurara el vencimiento de términos.
Por esta razón, aunque este miércoles fue condenado a 42 años y 6 meses de prisión, el procesado no se encontraba privado de la libertad al momento de conocerse la sentencia. Otras noticias: Cinco años sin justicia por feminicidio de médica Barranqueña
En el fallo, el Juzgado Sexto Penal negó la suspensión condicional de la ejecución de la pena y la prisión domiciliaria.
La defensa anunció que apelará la decisión, por lo que la condena todavía deberá superar la segunda instancia antes de quedar ejecutoriada.
Una vez quede en firme, el expediente será remitido a los Juzgados de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Bucaramanga, encargados de vigilar el cumplimiento de la condena.
Por ahora, sin embargo, el proceso todavía no termina.
Para la diputada Diana Jiménez, el reto ahora es que ese nuevo trámite no se convierta en otra espera de años para la familia.
“Hoy hubo una condena. Ahora esperamos que la justicia no vuelva a convertirse en una espera interminable para la familia”, concluyó.














