Ajustes de cuentas y disputas entre estructuras delincuenciales por el control del microtráfico serían, para las autoridades, las principales causas detrás del aumento de los homicidios. Conozca el informe.
Publicado por: Redacción Judicial
Cada 30 horas, en promedio, una persona es asesinada en Bucaramanga y su área metropolitana. El preocupante ritmo de la violencia homicida deja 194 casos en lo corrido de 2026, equivalentes a 5,59 asesinatos por semana y casi 24 por mes.
Así lo revela el informe de seguimiento de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, Mebuc, conocido por Vanguardia, en el que se destaca que van 40 homicidios más que los registrados en el mismo periodo del año anterior, lo que representa un aumento del 26 %.
La capital santandereana registra 111 homicidios en 2026, frente a los 87 que llevaba en el mismo periodo de 2025. El incremento es de 24 casos, equivalente al 28 %.
La situación también es preocupante en Floridablanca, donde los homicidios pasaron de 20 a 32, un aumento de 12 casos, equivalente al 60 %.
En Piedecuesta, los asesinatos pasaron de 18 a 28, es decir, 10 casos más y un incremento del 56 %.
El único municipio del área metropolitana que presenta una reducción es Girón, que pasó de 24 homicidios en el mismo periodo de 2025 a 20 en 2026, una disminución del 17 %. En Lebrija se mantienen tres casos, mientras que Los Santos pasó de dos homicidios a ninguno.
Venganza y ajuste de cuentas, detrás de la mayoría de homicidios
Más allá del número de asesinatos, uno de los datos que más llama la atención del informe está relacionado con las causas que las autoridades han establecido preliminarmente.
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La venganza o el ajuste de cuentas es la principal causa de homicidio, con 129 casos en 2026, frente a 72 en el mismo periodo de 2025. Esto representa un incremento de 57 asesinatos y un aumento del 79 % en esta categoría.
Por el contrario, los homicidios asociados a intolerancia social bajaron de 76 a 58 casos, una reducción de 18 homicidios.
También aparecen siete homicidios relacionados con hurto o atraco, cuatro más que los tres registrados durante el mismo periodo del año anterior.
En cuanto al género de las víctimas, el informe evidenció una marcada diferencia. De los 194 homicidios registrados en 2026, 173 correspondieron a hombres y 21 a mujeres, lo que significa que cerca del 89 % de las víctimas fueron hombres, mientras que el 11 % restante fueron mujeres.
Respecto a las armas utilizadas, las armas de fuego fueron el principal mecanismo empleado para los crimines, con el 76 % de los casos, seguidas de las armas cortopunzantes, con el 23 %. El porcentaje restante corresponde a otros mecanismos.
Alcalde de Bucaramanga habla de una disputa entre estructuras delincuenciales
Frente a este panorama, el alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, aseguró que la Administración viene haciendo especial seguimiento a las circunstancias que rodean los homicidios y sostuvo que buena parte de las víctimas tenía antecedentes judiciales o policiales.
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“De las 108 víctimas que se han venido presentando a lo largo de este año, el 73 %, es decir, 79 personas, acumulaban 427 procesos judiciales en el Sistema Penal Oral Acusatorio”, señaló Portilla.

Según el alcalde de la capital santandereana, además, 54 de esas personas, equivalentes al 68 % de las víctimas a las que hizo referencia, estaban relacionadas con delitos de gravedad.
“Estaban inmersos en delitos de gravedad, como lo es el tráfico de estupefacientes, narcotráfico, porte ilegal de armas, extorsión y diferentes delitos”, afirmó.
Portilla agregó que otro indicador que, según él, permite entender la dinámica de los homicidios está relacionado con los antecedentes por comportamientos contrarios a la convivencia. Vea también: 34 años después, restos hallados en mirador del aeropuerto Palonegro dan esperanza a dos familias
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“El 79 % de esos 108 homicidios, es decir, un número aproximado de 85 sujetos fallecidos en este año, reunían más de 1.400 medidas correctivas de Policía de vigencia de la Ley 1801”, sostuvo.

El mandatario local insistió en que estos datos no pretenden restarle importancia a las vidas perdidas, pero sí, según explicó, mostrar el contexto en el que se están produciendo buena parte de los asesinatos.
“No son angelitos que de pronto aparecieron muertos de la noche a la mañana, sino que son bandidos y delincuentes que se han venido, por supuesto, disputando el control territorial. Para mí es muy importante indicar que todas las vidas son importantes y significativas, pero frente al número de homicidios en nuestra ciudad, es importante que toda la ciudad sepa, conozca quiénes han sido, en su mayoría o en su proporción, quienes han fallecido en las últimas semanas o en los últimos meses”, manifestó.

El tráfico de drogas, en el centro de la disputa
La explicación entregada por el alcalde Portilla coincide con uno de los elementos que aparece con mayor fuerza en las cifras de la Mebuc: los homicidios por venganza o ajuste de cuentas son los que más crecieron durante este año.
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Portilla atribuyó parte de esta violencia a las disputas entre estructuras dedicadas al tráfico de estupefacientes y mencionó la presencia de grupos delincuenciales que, según las autoridades, tienen incidencia en diferentes sectores de Bucaramanga.

“Tenemos la presencia de un grupo como lo es el ‘Tren de Aragua’, que maneja una incidencia en diferentes puntos de la ciudad. Pero tenemos otros, como ‘Los del Sur’ y La Oficina del Sur”, afirmó.
Y agregó: “La causa es el microtráfico, el tráfico de estupefacientes o el narcotráfico a menores, que tiene un 70 % de sus rentas criminales”.
La hipótesis planteada por las autoridades es que parte de los asesinatos estaría relacionada con disputas por el control de territorios y rentas ilegales, especialmente aquellas derivadas del mercado de los estupefacientes.
“Estas muertes son resultado del impacto que nuestra fuerza pública viene realizando permanentemente en todos los barrios”, sostuvo el alcalde.
Más policías y un batallón de Policía Militar
El mandatario local también anunció que se han solicitado refuerzos al Gobierno Nacional para enfrentar la situación de seguridad.

Según explicó, se espera la llegada de cerca de 200 policías a la Metropolitana de Bucaramanga, destinados a fortalecer grupos especializados contra el tráfico de estupefacientes y los delitos de alto impacto.
“Tendremos un equipo de Policía, Fiscalía y Ejército conformando estas cápsulas. Va a estar enfocado en los delitos de alto impacto, como lo es el homicidio, sus rentas criminales, el análisis financiero y, por supuesto, la extinción de dominio a grupos delictivos cuya causa fuente es el tráfico de estupefacientes”, señaló.
También habló de la solicitud para conformar un batallón de Policía Militar, que, de acuerdo con sus cálculos, podría representar el ingreso de más de 1.100 militares para reforzar sectores estratégicos de la ciudad.
La preocupación por los delincuentes que siguen operando desde las cárceles
Otro de los puntos que puso sobre la mesa el alcalde es el presunto direccionamiento de actividades criminales desde establecimientos penitenciarios.

Portilla aseguró que varios de los presuntos cabecillas de estructuras que tienen incidencia en Bucaramanga permanecen privados de la libertad, pero cuestionó que desde las cárceles puedan continuar coordinándose actividades ilícitas.
“No es posible que por labores de inteligencia todavía se tenga conocimiento de que, estando capturados y estos delincuentes custodiados, sigan desde las cárceles cometiendo los delitos”, afirmó.
El alcalde aseguró que esta situación ya fue planteada ante el Gobierno Nacional y advirtió sobre el posible traslado de cerca de 50 delincuentes de alta peligrosidad provenientes de otras regiones del país a la cárcel de Palogordo, en Girón.
“Estos bandidos y estos delincuentes no llegan solos. Llegan con sus diferentes estructuras y compañías que van a impactar las diferentes estructuras”, manifestó.
La Policía Metropolitana mantiene el seguimiento de los casos y la investigación de las circunstancias que rodean cada asesinato, mientras las autoridades locales buscan determinar hasta qué punto las disputas entre estructuras delincuenciales están detrás del repunte de la violencia.















