Hay un nuevo pulso entre sectores políticos para elegir director y lograr influencia en el control de la corporación ambiental, que maneja cerca de $120 mil millones anuales.

Publicado por: Oscar Iván Rey Herrera
Aunque el proceso continúa suspendido por cuenta de recusaciones y una acción de tutela en contra de la mayoría de integrantes del Consejo Directivo de la CAS, los resultados electorales del pasado 29 de octubre replantearon la disputa entre sectores políticos por el control de la corporación ambiental para el próximo cuatrienio.
En los pasillos de la entidad se habla de presiones indebidas, recusaciones falsas, alianzas estratégicas y hasta tutelas por parte de contratistas, que enredan cada vez más el proceso para la elección del próximo director, que manejará un presupuesto superior a los $120 mil millones.
Recusaciones dudosas
El viernes 20 septiembre, un par de días antes de la sesión ordinaria del Consejo Directivo para la elección de director, fue radicada una supuesta recusación en contra de ocho de los 12 consejeros, situación que obligaba que la diligencia no se pudiera realizar ya que tendría que ser la Procuraduría la que definir si los consejeros recusados estaban o no inhabilitados para participar en la reunión.
Ante esta situación, Rocío Ayala Moreno, directora ad hoc de la Corporación Autónoma Regional de Santander, CAS, suspendió indefinidamente el proceso de elección del próximo director luego de una recusación presentada contra nueve integrantes del Consejo Directivo, tras denuncias de presuntos intereses particulares de algunos de los consejeros.
Sin embargo, al día siguiente el gobernador Mauricio Aguilar irrumpió en la sede de la CAS y a pesar de la suspensión indefinida de la directora ad hoc, instaló la sesión ordinaria de elección, ¿la razón?, la recusación era espuria ya que ni la cédula ni el nombre del supuesto autor del documento eran reales.
Aunque el mandatario logró reunir a los trece consejeros, incluido el delegado del Ministerio de Ambiente, que a pesar de estar en Bogotá participó virtualmente en la reunión, finalmente la elección del nuevo director de la CAS no se pudo llevar a cabo como insistía el mandatario departamental.
Esto debido a que una vez se surtió dicho trámite y el Consejo Directivo se preparaba para dar continuidad a la instalación de la sesión ordinaria, Jesús Antonio Castro, delegado del Ministerio de Ambiente en la reunión, solicitó la palabra y anunció que instauraba una nueva recusación contra el gobernador Aguilar, los ocho consejeros y la Secretaria General de la CAS, por los mismos motivos por los que habían sido recusados previamente.
Con esta nueva recusación, Aguilar no tuvo otra opción que levantar la sesión y aceptar la suspensión indefinida del proceso hasta que la Procuraduría decida de fondo sobre las recusaciones, trámite que podría tardar varios días, incluso semanas.
Contratista accionante
Pero a lo anterior se siguieron sumando líos jurídicos. El mismo 25 de octubre, Jaime Alberto Santamaría Guaquetá, radicó una acción de tutela en contra del gobernador Mauricio Aguilar Hurtado, por presuntamente haber violado su derecho fundamental a la representación política, ya que a la fecha el mandatario departamental no había nombrado alcalde designado de Suaita, a pesar que el exalcalde de ese municipio, Javier Chacón, había fallecido dos meses atrás. Cabe recordar, que el municipio de Suaita es uno de los integrantes del Consejo Directivo de la CAS, por lo tanto tiene derecho al voto para escoger al próximo director.
El 26 de octubre, un día después de la fallida elección de director en la corporación, el Juzgado Primero Promiscuo de Suaita admitió la acción de tutela y concedió la suspensión provisional del proceso de elección hasta no decidir de fondo la querella.
Curiosamente Jaime Alberto Santamaría Guaquetá, accionante de la tutela en contra del proceso de elección de director de la CAS, es contratista de la corporación ambiental.
Según el Sistema Electrónico de Contratación Pública, Secop, el pasado mes de mazo Santamaría Guaquetá firmó un contrato por $24 millones con la CAS para prestar los servicios profesionales como ingeniero agrónomo para el apoyo de las actividades y procesos de la subdirección de planeación y ordenamiento ambiental, contrato que sería ejecutado en 9 meses.
En los registros oficiales, Rocío Ayala Moreno, directora ad hoc de la CAS, la misma que había ordenado la suspensión indefinida del proceso por la recusación irregular, es la supervisora del contrato de Jaime Santamaría, contratista y accionante de la tutela en contra de la elección de director.
Tanto la recusación como la tutela aún están siendo analizadas por las entidades correspondientes, situación que tiene frenado el proceso.
Rocío Ayala es cercana al actual director de la CAS, Alexcevith Acosta.
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Nuevas fuerzas
Mientras las autoridades deciden, una nueva batalla de poderes se está dando tras bambalinas por obtener el poder de la CAS. Mientras el gobernador saliente, Mauricio Aguilar, continúa buscando los votos suficientes que le permitan hacer elegir a su secretaria privada, Aida Margarita Hernández, como la próxima directora, ahora saltó al ruedo el representante Óscar Villamizar, quien salió fortalecido de las pasadas elecciones regionales.
“Acá hay una pugna cerrada entre Óscar Villamizar y Mauricio Aguilar. Están peleándose los votos a como dé lugar. El gobernador Aguilar está afanado porque teme que entre en la puja el gobernador electo, el general Juvenal, quien en la instalación del comité de empalme fue muy crítico con la administración, lo que cayó muy mal en el gobierno saliente”, explicó a Vanguardia una fuente de la CAS.
Al cierre de esta edición, el gobernador Aguilar tendría cinco votos asegurados, los de dos representantes de las ONG y uno más del sector privado, que responden a Flor María Rangel, (exdirectora de la CAS), cercana a los Aguilar, otro voto del alcalde de Macaravita, Iván Vásquez Cordero, y su voto como presidente del Consejo Directivo.
Por su parte, luego de las elecciones locales, el congresista uribista, Óscar Villamizar, que hasta el 28 de octubre pasado no tenía participación en este pulso de poderes para la dirección de la CAS, con la victoria de Juvenal Díaz ahora intenta sumar los votos para volver a poner director, así como hizo con Alexcevith Acosta hace cuatro años, aprovechando la división entre Didier Tavera, los Aguilar y Jaime Durán.
Villamizar estaría presionando porque se nombre alcalde en propiedad en Suaita, que sería un representante del Centro Democrático, su partido. Además de sumar otro voto del sector privado, que es cuota de Alexcevith Acosta. También, está tratando de convencer a Carlos Martínez Cáceres, alcalde de Coromoro, cuota del senador liberal Jaime Durán.
En duda quedó el voto de Angélica Quitían Cubides, alcaldesa de Guavatá, cuota de Fredy Anaya, que se movería según como se desarrolle la votación a Contralor de Santander para la que Anaya es candidato a reelegirse.
Los votos de los delegados del Ministerio de Ambiente, Presidencia de la República e indígenas, será definitivo para alcanzar las mayorías necesarias en el controvertido proceso de elección del nuevo director de la CAS.
















