Cerca de 500 familias no tienen acceso al servicio público.

Publicado por: Jorge Andrés Ríos
Los habitantes de la vereda Montecitos Bajo reiteran y exigen a las autoridades de San Gil el cumplimiento de un derecho fundamental: el acceso al agua potable.
Se trata de una deuda social histórica que, pese a ser tema recurrente en cada campaña política, continúa sin resolverse. “En los últimos tres periodos han llegado hasta nuestras casas a hacer promesas de campaña”, manifestó Nelson Rodríguez Cuadros, quien además recordó que hace año y medio se interpuso una acción popular cuyo expediente permanece sin avances en el juzgado.
Actualmente, la comunidad cuenta con un tanque desde el cual se distribuye el agua a cerca de 500 familias. Sin embargo, lo paradójico, según señaló Rodríguez, es que en la jurisdicción de la vereda se encontraría una planta de la empresa de servicios públicos de San Gil.
“Nos llega de una derivación del agua que surte al acueducto, pero es agua no tratada, no potabilizada”, aseguró el líder comunitario, enfatizando que esta situación ya ha generado problemas de salud en el pasado.
Rodríguez también recordó que, hace varios años, la Alcaldía presentó un proyecto que supuestamente fue remitido a la Gobernación de Santander, pero hasta la fecha no existe información ni respuesta alguna por parte de las autoridades competentes.















