Los equipos obtuvieron su pase al torneo mundial gracias a sus destacadas presentaciones en el campeonato nacional de la especialidad, realizado en el río Fonce en junio de este año.

Publicado por: Jorge Andrés Ríos
Los deportistas de rafting de San Gil se preparan para representar al país en los campeonatos mundiales de la especialidad, que se realizarán en Argentina en noviembre próximo. Sin embargo, enfrentan el reto de la falta de respaldo por parte del Estado y de las administraciones municipales y departamentales.
Mientras avanzan en sus entrenamientos, enfocados en fortalecer la remada, perfeccionar la técnica para enfrentar los rápidos, mejorar la sincronización del equipo y desarrollar la resistencia física y mental, los integrantes de los tres equipos clasificados (masculino, femenino y pararafting) deben gestionar recursos.
Para ello, organizan actividades y buscan apoyo con el fin de reunir los más de $30 millones que, en promedio, requiere cada grupo para cubrir su participación.
Según Alba Salazar, integrante del equipo femenino y organizadora de varios eventos nacionales e internacionales en la región, la dificultad radica en que el rafting es un deporte sin federación oficial, lo que limita el acceso a financiación y obliga a los deportistas a recurrir cada año a estrategias propias para asegurar su presencia en las competencias.
15 deportistas integrantes de los tres equipos locales representarán al país.

Cada grupo busca recursos por su cuenta, organizando actividades de todo tipo y gestionando apoyos. Salazar y sus cuatro compañeras adelantan rifas, ventas de comida y otras iniciativas. El equipo masculino Team San Gil comercializa camisetas y prepara eventos como San Gil al río, programado para el próximo fin de semana, y un encuentro deportivo a finales de octubre, antes del viaje.
Por su parte, el equipo de pararafting Remando por un Sueño realizó un descenso turístico por el río con tarifas reducidas a la mitad.
Sebastián Chacón, integrante del Team San Gil, explicó que su equipo ha representado durante varios años a San Gil y a Colombia en competencias internacionales, obteniendo buenos resultados y medallas. Sin embargo, señaló que mientras las felicitaciones y publicaciones en redes sociales por parte de las alcaldías llegan cuando alcanzan logros, el apoyo económico necesario para entrenarse y viajar suele estar ausente.
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“Este viaje está muy difícil, no hay apoyo, Argentina es un país muy costoso, la organización nos da hospedaje en un camping, pero allá en las noches, en la Patagonia, las temperaturas son bajo cero, tenemos que conseguir al menos para un hostal o nos vamos a morir de frío”, afirmó. Para reducir costos, el equipo ya planificó llegar primero a Chile en avión y desde allí emprender un trayecto en bus hasta territorio argentino.
Cada uno de los equipos necesita más de $30 millones para costear la participación en la cita mundialista de noviembre.
Las expectativas de recibir apoyo oficial son mínimas. Según Salazar, en la Alcaldía de San Gil no han obtenido respuesta, en la Gobernación de Santander les comunicaron que no habría apoyo y del Gobierno Nacional no han recibido pronunciamiento.
En este panorama, y pese a las dificultades, los deportistas continúan con sus entrenamientos. El viaje ya está programado y, aunque aún deben reunir el dinero para cubrir la inscripción, confían en lograrlo con el respaldo de la empresa privada y de la comunidad, pues, aseguran, para el Estado parecen no existir.















