Los gremios advierten crisis económica y piden diálogo urgente al Gobierno Nacional.

El bloqueo vial en el sector de Lebrija, en la vía que conecta con el aeropuerto en el área metropolitana de Bucaramanga, completa ya cuatro días consecutivos y empieza a generar una creciente alarma entre los gremios económicos de Santander, que advierten pérdidas millonarias, afectaciones logísticas y un deterioro acelerado de la movilidad regional.
En medio de la tensión, los sectores productivos hacen un llamado insistente al Gobierno Nacional para instalar de inmediato una mesa de diálogo que permita una salida negociada al conflicto.

La protesta, protagonizada por grupos de campesinos y ciudadanos, tiene como trasfondo el inconformismo por los efectos del catastro multipropósito, una política que -según los manifestantes- disparó el impuesto predial y ha generado cargas económicas que consideran insostenibles. (Le puede interesar: Más de 11 horas en carretera, entre Bogotá y Bucaramanga: el espejo de una región en protesta)
Los líderes del bloqueo sostienen que sus exigencias buscan soluciones concretas frente a lo que califican como un impacto desproporcionado en la economía de familias rurales y urbanas.
#Región 🥚 10 millones de huevos están represados en Santander por cuenta de los bloqueos viales. Martha Ruth Velásquez, directora de Fenavi Santander, advirtió que la situación es "insostenible" para el gremio avícola. pic.twitter.com/U39VO6CKaW
— Vanguardia (@vanguardiacom) April 12, 2026
Sin embargo, el paso de los días ha profundizado el impacto sobre la actividad productiva del departamento. Uno de los sectores más afectados es el avícola. La directora de Fenavi en Santander, Martha Ruth Velásquez, alertó sobre la gravedad de la situación al señalar que cerca de 10 millones de huevos permanecen represados en la región por cuenta de los bloqueos.
“Es una situación insostenible para el gremio avícola”, advirtió, subrayando el riesgo de pérdidas económicas, desperdicio de alimentos y desabastecimiento en otros mercados del país.
A los pasajeros y personal del @aerooriente les toca caminar kilómetros para poder llegar a su destino incluyendo bebés. La pérdidas son incalculables. Los derechos terminan donde empiezan los derechos de los demás. Santander ya tiene pésimas vías y ahora se limita su paso. Urge… pic.twitter.com/GlnitKofzG
— Juan Pablo Remolina (@Jp_Remolina) April 12, 2026
Por su parte, el director ejecutivo de Prosantander, Juan Pablo Remolina, ha sido enfático en la crítica situación de movilidad. A través de su cuenta en X, denunció que incluso pasajeros, incluidos bebés, han tenido que caminar largas distancias para poder llegar a sus destinos en la zona del aeropuerto. “Las pérdidas son incalculables. Los derechos terminan donde empiezan los derechos de los demás. Santander ya tiene pésimas vías y ahora se limita su paso. Urge voluntad de diálogo, entendimiento y concertación. Santander no puede seguir estancado”, señaló.
La gobernación de Santander ha solicitado por escrito la intervención de la fuerza pública para restablecer el orden en las vías del departamento, todos los protocolos han sido agotados, le pido a la procuraduría revisar si las autoridades están cumpliendo con sus obligaciones.…
— General Juvenal Díaz (@GralJuvenalDiaz) April 12, 2026
En el ámbito institucional, el gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, informó que la administración departamental ha solicitado por escrito la intervención de la fuerza pública para restablecer el orden en las vías, tras considerar agotados los protocolos de concertación.
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Además, pidió a los organismos de control revisar el cumplimiento de las obligaciones de las autoridades frente a la situación. “Son muchos los santandereanos afectados por esta situación, no hay derecho, por más justas que sean las peticiones no se compadece con los daños causados”, afirmó.
El paro continúa
Mientras tanto, desde el punto de bloqueo, Tatiana Muñoz sostiene que la protesta no ha sido levantada, aunque se han habilitado pasos intermitentes en algunos horarios para permitir la circulación parcial de personas y vehículos. Según su versión, el movimiento se mantiene activo a la espera de respuestas estructurales.
En este contexto, los gremios insisten en que el país no puede normalizar el cierre prolongado de corredores estratégicos como el de Lebrija, clave para la conexión con el aeropuerto y el abastecimiento regional. Aunque reconocen la legitimidad de las demandas sociales, advierten que la prolongación del bloqueo está generando un efecto dominó sobre la economía, el empleo y la movilidad.
El llamado común que se consolida entre los sectores productivos es claro: instalación urgente de un espacio de diálogo con presencia del Gobierno Nacional, autoridades locales y voceros de la protesta, que permita encaminar soluciones técnicas y evitar que la crisis escale aún más en un departamento que, según los gremios, ya enfrenta serias limitaciones en su infraestructura vial.















