Santander
Viernes 10 de julio de 2026 - 01:14 PM

Emergencia en El Cerrito: creciente del río Cepitá los dejó sin agua

Las lluvias comenzaron la noche del 8 de julio y se extendieron sin descanso hasta la mañana siguiente. Después llegó la fuerza del río Cepita, principal tributario del municipio y tributario del río Chicamocha, que también terminó desbordándose.

El agua destruyó un tramo de la vía rural y de la tubería del acueducto municipal en el mismo sector.
El agua destruyó un tramo de la vía rural y de la tubería del acueducto municipal en el mismo sector.

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Publicado por: Jorge Rios

Tras varias horas de lluvias intensas, de las llaves dejó de salir agua y una emergencia tomó por sorpresa a los habitantes de Cerrito, Santander.

La creciente súbita del río Servitá dañó la tubería principal del acueducto y afectó el suministro de agua potable de más de 4.200 habitantes del casco urbano, según el balance entregado por el alcalde Luis Felipe Rivera Carvajal.

“Somos una tierra de agua. Aquí la mayoría de las casas no tiene tanques de almacenamiento porque nunca habíamos vivido algo así”, afirmó el mandatario, quien este viernes 10 de julio lideraba la atención de la emergencia.

Rivera hizo un llamado a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, la Gobernación de Santander y la Empresa de Servicios Públicos de Santander, Esant, para apoyar el abastecimiento de la población mediante carrotanques y tanques de almacenamiento.

4.200 personas están sin servicio de agua.

De acuerdo con el alcalde, las lluvias comenzaron durante la noche del miércoles 8 de julio y se prolongaron hasta la mañana del día siguiente. El aumento del caudal del río Servitá ocasionó daños en las líneas de conducción del acueducto y afectó vías, puentes y viviendas.

Según el mandatario, la corriente arrancó cerca de 30 metros de la tubería matriz que transporta el agua desde una fuente ubicada en la vereda Jurado, a unos seis kilómetros del casco urbano. La creciente también deterioró parte de la vía de acceso al lugar, lo que dificulta el ingreso de personal y maquinaria para realizar las reparaciones.

“Tenemos que desviar la tubería y, de manera provisional, sostenerla con guayas mientras logramos reconstruir toda la obra”, explicó Rivera.

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Suspenden las clases por falta de agua

La interrupción del servicio obligó a suspender las actividades académicas presenciales en las instituciones educativas del casco urbano. Según las cifras entregadas por la Alcaldía, la medida afecta a más de 1.200 estudiantes.

La administración municipal también adelantaba este viernes los trámites para declarar la calamidad pública, una medida que permitiría agilizar la contratación y ejecución de las obras necesarias para restablecer el servicio.

El río Cepitá se llevó cultivos, afectó viviendas y otros daños que se están calculando.
El río Cepitá se llevó cultivos, afectó viviendas y otros daños que se están calculando.

Mientras se concreta la reparación de la tubería, la prioridad de las autoridades es garantizar el acceso al agua para el consumo y las necesidades básicas de las familias.

El alcalde indicó que el casco urbano requiere aproximadamente 950 metros cúbicos de agua al día, un volumen que el municipio no puede cubrir con los recursos y vehículos disponibles actualmente.

“Estamos pidiendo apoyo a Gestión del Riesgo, a la Esant y a los municipios vecinos para que nos faciliten carrotanques y tanques de almacenamiento. Lo primero hoy es que la gente tenga agua para cocinar, bañarse y atender sus necesidades básicas”, señaló.

El mandatario aseguró que la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres de Santander ya había enviado un primer cargamento de agua para atender a la población.

Vías, puentes y viviendas afectados

La emergencia no se limitó al sistema de acueducto. El reporte preliminar de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres de Santander daba cuenta de, al menos, dos viviendas afectadas, la pérdida de banca en la vía que comunica con las veredas Corral Falso, Jurado y El Mortiño, y la destrucción de varios puentes peatonales de madera.

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La Alcaldía, por su parte, continuaba realizando censos para establecer si existen más viviendas, cultivos e infraestructuras afectadas. Por esta razón, las cifras podrían cambiar a medida que avance la evaluación de daños.

Entre los puntos afectados también se encuentra el sector de Hato del Padre y la vía hacia la vereda Jurado, una zona agrícola del municipio en la que se producen leche, papa, ajo, cebada, trigo y arveja.

La Sala de Crisis departamental mantenía el monitoreo de la situación en coordinación con el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo, mientras las autoridades evaluaban las necesidades y gestionaban apoyo para restablecer el servicio de agua y recuperar la infraestructura dañada.

“Estamos acostumbrados a convivir con el agua, no a quedarnos sin ella”, concluyó Rivera.

Entretanto, los habitantes de Cerrito permanecen a la espera de que las reparaciones permitan restablecer el servicio y que de las llaves vuelva a salir agua.

Publicado por: Jorge Rios

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