Una planta ilegal de asfalto fue clausurada en Barrancabermeja por contaminar la Ciénaga San Silvestre, fuente clave de agua para el municipio.

Publicado por: Lesly Cifuentes
Una planta ilegal de producción de asfalto, que funcionaba sin ningún tipo de permiso ambiental ni medidas de seguridad, fue clausurada de forma definitiva durante un operativo conjunto liderado por la Secretaría de Ambiente y Transición Energética de Barrancabermeja, con el apoyo de la Policía Ambiental del Magdalena Medio y el Cuerpo de Bomberos Voluntarios.
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El lugar, ubicado cerca del antiguo relleno sanitario La Esmeralda, vertía residuos de hidrocarburos directamente sobre los humedales del Distrito Regional de Manejo Integrado (Drmi) San Silvestre, una zona de alta sensibilidad ecológica que abastece de agua al municipio.
Según Leonardo Granados Cárdenas, secretario de Medio Ambiente, en la planta se incineraban productos petroquímicos a cielo abierto, se almacenaban pipetas de gas en condiciones peligrosas y se manipulaban sustancias tóxicas sin protocolos técnicos ni sanitarios.
“Aquí se estaban cometiendo delitos ambientales que afectan el agua, la vida y la salud pública. No vamos a permitir más daño a nuestras fuentes hídricas”, advirtió Granados.
La gravedad del caso radica en que toda la operación se desarrollaba en una zona de influencia directa sobre la Ciénaga San Silvestre, fuente de agua principal para la ciudad.

Operativo urgente evitó una tragedia mayor
Durante la intervención fueron inmovilizados cuatro remolques cisterna y decomisadas 25 canecas con residuos de asfalto. Además, ocho personas fueron reseñadas y enfrentarán procesos judiciales por delitos ambientales.
El Cuerpo de Bomberos tuvo que actuar con rapidez para controlar un incendio provocado por la quema de asfalto, evitando así una posible explosión o desastre ecológico mayor.
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La planta no contaba con licencias ambientales ni permisos de obra civil. Tampoco presentó ninguna justificación técnica. Las emisiones contaminantes y el riesgo de explosión por acumulación de gases hacían de este sitio un verdadero peligro ambiental y humano.

“Esto no es una simple infracción, es un crimen ambiental. Vamos a aplicar todo el peso de la ley contra quienes destruyen la naturaleza por negocios clandestinos”, sentenció Granados.
La administración distrital hizo un llamado urgente a la ciudadanía para que denuncie cualquier actividad irregular en zonas protegidas, con el fin de preservar los ecosistemas estratégicos y defender el derecho colectivo a un ambiente sano y al acceso al agua.















