Un usuario de YouTube se tomó el tiempo necesario para analizar la posibilidad de cubrir las carreteras con los paneles solares desarrollados por Solar Roadways, una empresa que ha recibido más de $2 millones de dólares en donaciones estas últimas semanas, y llegó a una conclusión desconcertante: sería más eficiente instalar los páneles en granjas especializadas

Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ
Carreteras solares. Que convierten la luz del día en energía eléctrica. Que usan esa energía para derretir el hielo en invierno. Con LEDs incrustados que permiten cambiar las señales sobre el camino en tiempo real.
Modulares, fáciles de cambiar, hechos con materiales reciclables. Las carreteras del futuro. Un proyecto que desde abril 21 ha recibido más de 2 millones de dólares en donaciones de personas de todo el mundo, gracias a una campaña viral de financiación social a través del portal IndieGoGo.com.
Pero un análisis meticuloso de las limitaciones que tiene la tecnología revela una realidad menos brillante: reemplazar las carreteras con páneles solares es astronómicamente costoso, mantenerlos es inviable con la tecnología actual, y podría generar una nueva y preocupante tendencia: que algunas personas decidan ‘robarse la carretera’.
Un escéptico al rescate
“SOLAR. FREAKING. ROADWAYS”. Así comienza un video visto por un millón y medio de internautas que discute las ventajas que tendría un hipotético sistema de carreteras recolectoras de energía solar. El video puede verse en tinyurl.com/videoCarreterasSolares
La teoría termina cuando el video invita a apoyar económicamente el proyecto de la empresa Solar Roadways, fundada en 2006 por Scott y Julie, un ingeniero eléctrico y una abogada.
Este matrimonio lleva casi 10 años tratando de construir páneles solares octagonales cubiertos de vidrio, equipados con un microprocesador y luces LED.
Hasta ahora, la empresa ha mostrado prototipos de los páneles octagonales que resisten el peso de un tractor mediano, en un ambiente controlado, pero espera que las donaciones recibidas, más de 2 millones de dólares hasta el momento, le permitan fabricar más modelos funcionales.
Aquí es donde entra Phil Mason, un usuario de YouTube dedicado a combatir ‘espejismos’ en la red desde su canal de YouTube ‘Thunderf00t’.
Su primer llamado a la razón tiene que ver precisamente con las propiedades de adherencia del vidrio templado que cubre los páneles. ¿Cuánta seguridad provee a los conductores cuando el camino está cubierto de tierra, o de agua?
En el video de Solar Roadways, las carreteras son criticadas por agrietarse fácilmente. Pero esto se debe a que el asfalto tiene una constitución semiporosa con picos e imperfecciones que precisamente resulta muy adherente.
Solar Roadways afirma que su vidrio templado rompió la ‘bota’ de un equipo de pruebas de adherencia en Inglaterra.
Manson contesta en su video que cualquier material con un ultraalto coeficiente de fricción podría romper el equipo de prueba, pero que fricción no es todo lo que se necesita para detener un vehículo de carga pesada.
Y se reserva una última duda sobre la capacidad del vidrio templado para resistir durante años y años antes de desgastarse y volverse ‘suave’, perdiendo su adherencia.
¿Cuál es más ambientalmente amigable?
En un intento por hacer sus páneles más amigables con el medio ambiente, Solar Roadways muestra en su video a Scott y Julie recogiendo pedazos de vidrio de colores con palas, y echándolos en una carreta.
Manson tiene una mala noticia: es imposible fabricar vidrio templado transparente, que permita pasar la mayor cantidad de luz posible, con vidrio de colores reciclado.
Y no sólo eso: el asfalto, un subproducto de la industria del petróleo, es altamente reciclable. Un estudio de la Asociación Nacional de Pavimento de Asfaltos norteamericana en 2011 reveló que cerca de 99% del asfalto removido de carreteras es reutilizado en nuevo pavimento, canaletas laterales, barreras de contención y terraplenes.
Por supuesto: la industria del petróleo como tal debería desaparecer frente a otras industrias que aprovechen energía de fuentes renovables, pero eso no significa que el asfalto como tal, con toda su inutilidad para recolectar energía, sea un contendiente fácil de superar en términos de costo para los páneles solares ultracostosos que fabrica Solar Roadways.
El verdadero costo de reemplazar
La meta de Solar Roadways es ambiciosa: reemplazar todas las carreteras de Estados Unidos y posteriormente otros países del mundo con estos páneles interconectables, que prometen generar suficiente energía como para suplir la demanda de cualquier país del planeta, varias veces.
Carreteras que se pagan a sí mismas; un negocio atractivo para cualquier gobierno. Pero, ¿cuánto es el costo de la inversión inicial?
Si Estados Unidos quisiera reemplazar todas sus carreteras con páneles solares, tendría que cubrir 6 millones de kilómetros cuadrados de asfalto. El metro cuadrado de vidrio templado cuesta alrededor de 300 dólares, advierte Manson.
Eso significa que sin tomar en cuenta los páneles solares como tales, los bombillos LED, los microprocesadores y los cables dentro de cada panel solar, y la red de cables de transmisión y transformadores de corriente que tendría que acompañar a las carreteras solares, sin tomar en cuenta todo eso, únicamente tomando en cuenta el vidrio de los páneles, se obtiene un costo inicial de 20 millones de millones de dólares.
Desde que publicó su video respecto a los páneles solares, que puede verse en tinyurl.com/respuestaCarreterasSolaresy donde habla sobre muchos otros obstáculos para construir y mantener carreteras solares, Manson ha sido acusado de trabajar para, o estar financiado por, compañías petroleras. Pero la verdad es que sus argumentos son sólidos y están ahí para que cualquier persona que desee los revise y haga sus propios cálculos sobre la dificultad real de construir este sistema de carreteras solares.
La buena noticia es que el trabajo adelantado por Scott y Julie no se desperdiciará. Cada centavo donado a la empresa de la pareja, Solar Roadways, está siendo usado para investigación que apunta a producir mejores páneles solares y materiales más resistentes e inteligentes.
Pero quizá, en algún momento, el matrimonio tendrá que analizar la posibilidad de no ponerlos en las carreteras.















