Bucaramanga
Domingo 20 de febrero de 2011 - 12:00 AM

Tres 'combos' controlan las 'cocinas' de droga en el Norte de Bucaramanga

El proceso de transformación de la base de coca, que años atrás se realizaba en el campo, se trasladó al Norte de Bucaramanga.

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Publicado por: Juan Carlos Gutiérrez Y Jineth Prieto V.

Tres bandas criminales o 'combos armados', de los seis que controlan el microtráfico en la ciudad, dirigen este proceso en las llamadas 'cocinas'.

En estos pequeños laboratorios rústicos, sin mayores elementos tecnológicos y fáciles de trasladar, se realiza el proceso de "rebajar" la base de coca. Es decir, combinarla con químicos para aumentar el volumen de la sustancia alucinógena y generar mayor ganancia.

Según estadísticas oficiales, a la semana ingresarían un promedio de 10 kilos de base de coca, que en el mercado negro tendrían un valor de $30 millones. Ahora, si esta droga es llevada a las 'cocinas' del Norte de Bucaramanga, su precio alcanzaría los $60 millones.

Esta reciente actividad delictiva genera gran preocupación al Observatorio de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de Santander y la Corporación Compromiso. Igualmente, la Defensoría del Pueblo, seccional Santander, expresó su termor, ya que ha recibido denuncias de la comunidad.

Las denuncias

El pasado 25 de enero, el Observatorio de Derechos Humanos y de Derecho Internacional Humanitario de Santander y Compromiso emitieron un informe que concluye que las Bacrim manejan pequeñas 'cocinas' en el Norte de Bucaramanga para procesar la base de coca.

Estas organizaciones defensoras de derechos humanos han alertado sobre la presencia de las Bacrim en el área metropolitana de Bucaramanga, mientras que la Policía asegura que en la ciudad no operarían estos grupos. No obstante, sí reconocen que existen agrupaciones delincuenciales montadas bajo pequeñas estructuras armadas  o 'combos' que pueden llegar a tomar la connotación de una banda criminal.

Según la alerta del Observatorio de Derecho Humanos, "parte del procesamiento de hoja de coca de la región se ha trasladado a algunos sectores del Norte de Bucaramanga, donde se desarrolla en casas que se conocen como 'cocinas'. Esta transformación en el proceso productivo es debido a la dificultad de ingresar los químicos a las zonas de cultivos y la facilidad que se tiene en la ciudad para terminar de procesar la pasta de coca y su posterior comercialización".

Víctor Oviedo, abogado de la Corporación Compromiso, afirmó que insumos como el cemento, la gasolina y algunos químicos que son usados en el proceso final de elaboración de la droga, son sencillos de encontrar en cualquier ciudad.

Para el coordinador del programa de derechos humanos de la Corporación Compromiso, Jorge Castellanos Pulido,  desde finales de 2009 se presentaría el fenómeno de las 'cocinas' de los combos armados o bandas criminales de Bucaramanga.

"Esta información la obtuvimos de la misma comunidad. Ellos hablan que estas 'cocinas' son móviles, es decir, no se trata de grandes laboratorios con alta tecnología. Más bien son pequeñas estructuras", precisó Castellanos Pulido.

Al respecto, el defensor Regional del Pueblo en Santander, Dilmar Ortiz, explicó que se conoce la existencia de las 'cocinas' en este sector de la ciudad. "Si las autoridades no le prestan atención a este fenómeno se puede convertir en un problema mayor", advirtió.

El Delegado del Ministerio Público dijo además  que es necesario analizar el fenómeno de las Bacrim en la ciudad: "existe la utilización de menores en el microtráfico que se tiene que controlar".

Ortiz agregó que esa preocupación se ha discutido en diferentes consejos de seguridad.

"Le hemos notificado verbalmente a las autoridades la preocupación por este fenómeno en el Norte de Bucaramanga", anotó.

En tal pronunciamiento coincide el alcalde de Bucaramanga, Fernando Vargas Mendoza, quien esta semana le aseguró a Vanguardia Liberal que le preocupa el tema de las 'cocinas' en el Norte de la ciudad. Además subrayó que el asunto ha sido estudiado en varios consejos de seguridad.

"Hemos registrado un aumento del microtráfico y sabemos de las llamadas 'cocinas'. Tenemos información al respecto, discutida en consejo de seguridad, que por ahora es confidencial...".

Vargas Mendoza hizo un llamado a la Fiscalía para coordinar esfuerzos en la lucha contra estos 'combos' armados o bandas criminales.

"Por ejemplo, esta semana la Policía capturó a seis delincuentes con 16 armas de fuego y un fiscal decidió liberarlos por alguna falla que se presentó al momento de la detención...", dijo el Mandatario bumangués.

Menores, víctimas y actores

El comandante de la Sijín de Bucaramanga, mayor Nelson Enrique Celis, admitió un incremento del microtráfico de estupefacientes.

"Este aumento tiene relación con la ausencia de centros de resocialización de drogadictos. Cada vez que capturamos a uno de ellos, no encontramos un lugar a dónde llevarlo, lo que no permite llevar un control del consumo", explicó.

El oficial alertó sobre la utilización de los llamados "carritos" en el microtráfico, es decir, se "utiliza a menores de edad para transportar la droga".

Para Compromiso, los jóvenes son quienes sufren de forma directa el fenómeno de las Bacrim y el tráfico de estupefacientes.  

La naturaleza que tomó el tráfico de drogas en Bucaramanga, a concepto de la Defensoría del Pueblo, dificulta la labor de las autoridades, ya que la ley les otorga concesiones a los menores infractores.

"Se requieren programas sociales para el Norte, no hay  programas para los jóvenes, no hay oportunidades laborales y esto hace que el microtráfico comience a ser cama en esos sitios" concluyó el defensor del Pueblo para Santander, Dilmar Ortiz.

Síntesis

El comandante de la Sijín de Bucaramanga, mayor Nelson Enrique Celis, habló sobre el fenómeno del tráfico de drogas. Así se registra este fenómeno:

* No hay cristalizaderos de droga en Bucaramanga. A la ciudad traen la base de coca para hacerla 'rendir' con químicos y producir bazuco.

* Desde el sur de Bolívar y el sector de Rionegro proviene la base de coca que se procesa en la ciudad.

* En Bucaramanga no se han tenido vínculos con bandas criminales. Aquí hay parches o combos que utilizan los nombres de las Bacrim para cometer sus delitos.

* Antes la distribución de la droga se  hacía desde las llamadas 'ollas'. El sistema cambió. Ahora se manejan bajas cantidades y se entrega a domicilio.

Publicado por: Juan Carlos Gutiérrez Y Jineth Prieto V.

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