Sin mezclar ni un solo bulto de cemento ni mucho menos construyendo gran-des obras de infraestructura, se puede mejorar la movilidad vehicular. El ‘concreto’ que se necesita es el de la cultura ciudadana: Antanas Mockus

Publicado por: euclides ardila rueda
Dice que cuando la gente entienda que el Código de Policía no es el reglamento interno de los mal llamado “tombos”, sino el conjunto de normas cívicas que debemos adoptar para gozar de una sana convivencia, la comunidad será la fiel devota de lo que él titula como el ‘Gran Doctrinario de la Cultura Ciudadana’.
Y Antanas Mockus habla de “tombos”, no para referirse de una manera despectiva a los uniformados, pues esa odiosa palabra ni siquiera existe en el Diccionario de la Real Academia. Lo hace para recordarnos que hasta en la forma de hablar nos acostumbramos a ser groseros, agresivos y altaneros.
Porque confiesa que, de manera desafortunada, “todos llevamos un patancito abordo”.
De hecho cree que en Colombia ser policía es muy difícil, porque al agente de esa institución le toca enfrentarse a personas que, con relativa frecuencia, tienen un ‘fueque’ o una ‘excusa’ para justificar las constantes violaciones de las normas ciudadanas.
Lo propio les pasa a los alféreces de Tránsito, quienes a diario se encuentran con conductores infractores que practican una horrible filosofía, que incluso ha hecho carrera en el Congreso, la cual se resume en una célebre y tristemente recordada frase que reza así: “usted no sabe con quién se está metiendo”.
Lo peor no es comprobar el ‘tráfico de influencias’ o la corrupción que imperan en el país; lo más angustiante es saber que, de manera desafortunada, en Colombia mueren más personas víctimas de los accidentes de tránsito que de la propia guerra.
“Y las únicas movilizaciones realizadas para frenar estas cifras son las de los carros fúnebres llevando los cadáveres de esos conductores a los cementerios”, afirma Mockus.
“Tenemos que reducir las justificaderas para ser ilegales a toda hora. Es importante aumentar el respaldo moral y cultural a las obligaciones legales, respetando a la policía y al alférez para que incluso ellos pueden hacer sus oficios sin portar ni una sola arma”, añade Mockus.
Insistió en el acatamiento de las normas y en el apoyo a las autoridades, no por miedo a la ‘mano dura’, sino por un sentido común: “se crece como ciudad cuando se respeta el espacio del otro con una gota de civismo”.
Vale anotar que, el Excandidato Presidencial y Exrector de la Universidad Nacional estuvo en la Universidad Santo Tomás de Aquino, USTA, invitado por la Alcaldía de Floridablanca, para dictar la conferencia: “Construyamos una mejor ciudad”.
Todo hizo parte del lanzamiento del Plan de Movilidad de esa localidad. Se trata de una interesante propuesta del gobierno de dicho municipio, la cual le apuesta a incentivar en el ciudadano la importancia de acatar las normas viales, entre otras cosas, para garantizar una Navidad con cero accidentes.
¿Cómo lograrlo?
“Para frenar ese ‘patancito’ que todos llevamos abordo y al volante, el tema no se puede quedar solo en una campaña de conciencia vial; se debe ir más allá”, responde.
Si bien es cierto que celebra la estrategia de prevención, implementada por la Alcaldía de Floridablanca, considera que adelantar acciones aisladas, al capricho de determinada entidad, jamás resolverá los problemas de movilidad de una ciudad.
“El cambio en la cultura debe incluir una transformación profunda que impacte a los valores y a las políticas de un gobierno”.
“Tiene que existir un compromiso explícito entre la gente común y corriente, los comerciantes, los empresarios, las autoridades, los conductores, los periodistas y demás actores de la vida diaria, para la construcción de la ciudad que soñamos todos”, explica.
Para él, “todos podemos ayudar a construir esa ciudad”.
Es más, durante su charla, hace referencia a la carta que él envió, tanto al Gobierno como a las Farc, en la que les manifestó su total disposición de donar 1.000 horas de su tiempo para ser una especie de asesor de esa guerrilla si logran la paz en menos de nueve meses.
“Si puede ocurrir en corto tiempo la pacificación de nuestro territorio; de la misma forma el sentido de pertenencia, el mejoramiento de la movilidad vial y, en general, las acciones de cultura ciudadana son posibles en un breve plazo. Claro está que eso será una realidad si asumimos nuestro rol voluntario de respetar las leyes y de hacer parte de la solución”.
Vale mencionar que Mockus, quien es recordado por haber tomado medidas que en su tiempo fueron “impopulares”, como como la del desarme total, consiguió reducir las muertes violentas en Bogotá.
Recalca que: “uno no nace ciudadano, uno se va volviendo persona en la medida que va creciendo. Las autoridades están obligadas a la implementación de indicadores de cultura ciudadana; pero, a la vez, la gente debe reconocer su parte de responsabilidad en los problemas de movilidad y, en general, en todos los aspectos que van en contra de la calidad de vida de un Municipio”.
Pidió un ‘cariñito’ para Metrolínea
Cita el caso del rumbo que ha tomado el Metrolínea en el área metropolitana de Bucaramanga.
Para él, “si se quieren obtener buenos resultados y cambios positivos en torno a la movilidad es necesario que, al menos, los usuarios le den un ‘cariñito’ a este modelo de transporte”.
Aunque considera que en Bogotá hubo más planeación durante la ejecución del Transmilenio, cree que en Bucaramanga se pueden adoptar estrategias que serían útiles para mejorar la movilidad del área.
Hace referencia a iniciativas como las de compartir el carro entre amigos, usar más el bus, implementar el Pico y Placa del día sábado e incluso buscar vías alternas para circular: “tales iniciativas ayudan más que enojarse todos los días por las interminables congestiones. La gente no debe desgastarse ni perder tiempo en los trancones, debe salirse de ellos de una manera civilizada”.
“El Sistema Integrado de Transporte Masivo, Sitm, es una buena oportunidad para gestar la transformación de la cultura ciudadana. Los planes de contingencia viales de las administraciones, sin la participación y la voluntad de la ciudadanía, no funcionan.
“Hay que tener mucha paciencia, apoyar a las autoridades cuando hacen cumplir las normas, no por miedo a la multa, sino por sentido común. Si la gente le pone más ‘cariñito’ al Metrolínea, el sistema responderá de manera positiva”, reitera.
Recuperar este medio de transporte se debe volver una tarea colectiva: “si se estructura el proceso de educación hacia la movilidad y lo respaldamos, el panorama cambia”.
Expresa que el gobierno debe ofrecer más espacios para la gente, que para los automotores: “es hora de construir más parques, alamedas, recreovías, ciclorrutas, zonas peatonales y bibliotecas”.
“Las ciudades que se han venido construyendo son ‘antipersonas’; están diseñadas en función de los carros, de las fábricas, de los centros comerciales y de las ventas informales. No se ha pensado en el ciudadano común y corriente, como usted o como yo”, puntualiza.
caja biográfica
Antanas Mockus
Fecha de nacimiento: 25 de marzo de 1952.
Edad: 60 años.
Natural de: Bogotá; sin embargo es de ascendencia lituana.
Estudios: Se graduó en el Liceo Francés, de Bogotá; es Magíster en Filosofía, de la Universidad Nacional de Colombia; y es licenciado en Matemáticas y Filosofía, de la Universidad de Dijòn, Francia.
Reconocimientos: Doctor Honoris Causa de la Universidad de París y de la Universidad Nacional de Colombia. En 2004, el diario Draugas lo escogió como “El lituano del año”.
Trayectoria: Fue profesor visitante de Lenguas Romances en la Universidad de Harvard; se desempeñó como Rector de la Universidad Nacional; ejerció el cargo de alcalde de Bogotá en dos ocasiones; estructuró el proyecto de los “Visionarios” y, además, promovió la la campaña “Voto Vital”. Se presentó como candidato a la Vicepresidencia y a la Presidencia de la República. También fue miembro de los partidos Verde y Alianza Social Indígena, hoy Alianza Social Independiente. Finalmente se inscribió como candidato a la Alcaldía de Bogotá, pero meses más tarde renunció a su candidatura para apoyar a Gina Parody, quien sería derrotada en los comicios por Gustavo Petro.















