El contrato fue adjudicado al consorcio Parque 2013, integrado por Pavimentos Andinos (Paviandi), Organización Industrial S.A. (Oisa) y Donado Arce y Compañía.

Publicado por: JUAN CARLOS CHÍO
El calvario que han tenido que sufrir decenas de residentes del barrio La Universidad por culpa de los inmuebles abandonados entre la calles 10 y 11, con carreras 25 y 26, podría llegar muy pronto a su fin.
Metrolínea anunció que ya adjudicó el contrato de construcción del Parque Estación UIS y que aproximadamente en un mes, es decir, en el transcurso de junio, iniciaría la construcción de este ‘miniportal’.
El responsable de la construcción será el consorcio Parque 2013, integrado por Pavimentos Andinos (Paviandi), Organización Industrial S.A. (Oisa) y Donado Arce y Compañía, que ofreció hacer la obra por $9.864 millones ($60 millones menos que el otro oferente).
El Gerente del Ente Gestor, Jaime Rodríguez Ballesteros, contó que el tiempo de ejecución del proyecto es de doce meses, por lo que más o menos a mediados del 2014 se estaría entregando el proyecto.
“Los trabajos todavía no han comenzado porque aún se está culminando la etapa de legalización del contrato, espero que en no más de 20 días podamos iniciar la obra”, comentó el directivo.
Esta estación será, junto a la de Provenza, la más importante de su tipo en toda el área metropolitana, pues beneficiará a miles de estudiantes que transitan por este sector.
Además, permitirá en un futuro cercano hacer la integración entre los buses que vienen de Cabecera y la carrera 27 con los del Norte y el centro de la ciudad.
Cabe recordar que los 23 predios que van a ser intervenidos se encuentran desocupados desde hace un año y medio.
Desde entonces, varios vecinos del sector se han quejado por los problemas de seguridad y de salubridad que esto ha causado, pues estos espacios eran utilizados por algunas personas para consumir sustancias psicoactivas y hacer sus necesidades.
Semáforos ya operan
Por otro lado, Metrolínea anunció que ya están funcionando los semáforos que instaló a la altura de los retornos ubicados en la autopista de comunica a Floridablanca con Piedecuesta.
Fueron en total cuatro los semáforos que deben mejorar la movilidad de la zona y que además dan prelación a la operación del Sistema Integrado de Transporte Masivo.
La instalación de estos aparatos tardó tres meses. De esta manera, a partir de hoy los paleteros que se encontraban indicando el paso a los vehículos ya no serán vistos en el sector.
Clara Isabel Guerrero, Directora técnica de infraestructura señaló que “la semaforización alcanzó los 1.600 millones de pesos y que si bien en la actualidad estos semáforos funcionan mediante una programación por tiempos, posteriormente su funcionamiento se hará a través de sensores que anunciarán el paso del bus”.
Cabe resaltar que los semáforos que fueron instalados en ambos sentidos, norte y sur, se encuentran ubicados en los retornos de Menzulí, Palmichal, Campoalegre y La Españolita.
Así va la pavimentación
Por otro lado, fuentes oficiales de Metrolínea confirmaron que los trabajos de adecuación de la malla vial de las rutas alimentadoras van por buen camino y en algunas zonas de Bucaramanga, Girón y Florida ya se han culminado las labores de pavimentación.
No obstante, se aclaró que aún faltan unos meses para culminar estas obras que se están ejecutando en los cuatro municipios del área metropolitana.
Se estima que las vías intervenidas van a estar listas aproximadamente a mediados de este año.
¿y LA MARCHA?
Frente a las quejas que siguen dándose por el servicio del Sitm, que incluso han llevado a la creación de un grupo de Facebook y a la convocatoria de una marcha en contra de Metrolínea, el gerente del Ente Gestor se defendió y aseguró que se está haciendo todo lo posible para seguir mejorando el servicio.
El funcionario admitió que las quejas tienen sustento, porque “el sistema no es perfecto”, pero agregó que en los últimos meses se han dado algunas mejoras, especialmente en la alimentación y con las frecuencias.
Además, explicó que, pese a la seriedad de las críticas, detrás de ello se ven otros intereses ocultos.
“Desde hace más de tres años los pequeños transportadores han sido perjudicados, no por Metrolínea, sino por la forma como se estableció el sistema”, afirmó.















