Luego de que la Administración Local lograra superar un proceso jurídico que impedía construir una escalera en Feghali, la Secretaría de Infraestructura anunció que es necesario cambiar los diseños.

Publicado por: SONIA GAMBOA
Los retrasos en las obras de infraestructura son una constante en la Administración Local sin importar si se trata de un proyecto grande o pequeño.
En mayo de 2013 la Alcaldía de Bucaramanga suscribió un contrato para construir una escalera en el Centro Comercial Feghali y a la fecha esta obra todavía no se ha ejecutado.
La historia
Los 170 vendedores ambulantes que en febrero de 2013 fueron reubicados en el Centro Comercial Feghali, luego de los operativos de despeje, perdieron la confianza en las promesas de la Alcaldía de Bucaramanga y desde el año pasado retornaron a las calles.
Si bien es cierto el Gobierno Local les organizó durante un tiempo algunas ferias comerciales para promover sus nuevos negocios, ninguna ha resultado exitosa.
Ante los fracasos en las ventas, los comerciantes aseguraron que el lugar donde estaban no era estratégico ni visible pues se trata del segundo piso de Feghali.
De manera que pidieron a la Alcaldía que les construyera una escalera que conectara a la carrera 15 con el segundo piso del centro comercial para garantizar la afluencia de público a ese lugar.
En marzo de 2013 la Administración Local aseguró que sí construiría la escalera solicitada, que destinaría $58 millones para ese proyecto y que ese proceso iniciaría en abril.
El 11 de abril el secretario de Infraestructura, Clemente León Olaya, sostuvo que “la construcción de la escalera es un hecho... ya estamos en el proceso de contratación y aspiramos a recibir las propuestas la próxima semana... la meta es que en este mes ya se inicien las obras”.
Como la mencionada obra no inició, los vendedores realizaron el 17 de mayo de 2013 un plantón frente a la Alcaldía para exigir el cumplimiento de sus promesas.
En esa oportunidad el Secretario del Interior de ese año, René Rodrigo Garzón Martínez, afirmó: “acabamos de dar la orden de que saquen ya a página el proceso contractual que estaba ahí acumulado y nadie le daba viabilidad”.
El contrato se firmó el 29 de mayo de 2013 por un valor de $58,9 millones.
La fecha de inicio de la obra se fijó para el 6 de junio de 2013 con un plazo de ejecución de un mes.
En julio de ese año ya varios vendedores habían abandonado sus locales porque las ventas no despegaban y segúan esperando la construcción de la escalera.
En esa época la Secretaría de Infraestructura aseguraba que la escalera estaría lista en septiembre.
No obstante, el 5 de septiembre Garzón Martínez sostuvo que la razón por la cual no habían empezado la obra obedeció a que se tuvo que iniciar un proceso jurídico con un local del primer piso.
“La construcción de las escaleras que piden los vendedores nos obliga a demoler un local del primer piso... desafortunadamente el dueño del puesto no quiso trasladarse y tocó iniciar un proceso de restitución de ese inmueble”, dijo Garzón Martínez en esa época.
De manera que se había suspendido el proceso contractual hasta que se resolviera ese lío jurídico.
En diciembre de 2013 Garzón Martínez dio un parte de tranquilidad a los vendedores y reiteró que la escalera sí se iba a construir y que estaba avanzando el proceso jurídico para dar paso a la demolición del local del primer piso.
“Se llegó a segunda instancia y se falló a favor de la Alcaldía y ya se notificó... se cumplieron las etapas para poder hacer la obra y ya estamos listos para hacer la restitución”, dijo en esa oportunidad Garzón Martínez.
Aseguraba que en 2014 la construcción de la escalera iba a ser un hecho.
Siguió el lío jurídico
Inició el 2014 y los vendedores que aún permanecían en Feghali ya iban perdiendo la esperanza de tener ese acceso por la carrera 15 y ante el fracaso comercial, pues aseguraban que nadie iba a comprar a ese lugar, fueron retornando a las calles.
Ante la insistencia de los comerciantes para que las autoridades locales explicaran por qué seguía demorado ese proceso, en agosto de 2014 el secretario del Interior de la época, René Rodrigo Garzón Martínez, dijo que todavía no se había podido resolver el proceso de desalojo del vendedor ubicado en el local del primer piso por donde pasaría la escalera.
“Hubo los diferentes recursos de apelación que ha puesto el señor del primer piso y eso ha impedido darle agilidad al proceso... Cada vez interponen una acción jurídica diferente para tratar de impedir la evolución del proceso”, señaló Garzón Martínez en esa ocasión.
En diciembre pasado, voceros de la Defensoría del Espacio Público aseguraron que ya se había solucionado ese inconveniente jurídico y el secretario de Infraestructura, Clemente León Olaya, afirmó que “las obras pueden iniciar hoy mismo (15 de diciembre de 2014)”.
Cambio de diseños
Empezó el 2015 y el Municipio todavía no ha construido la escalera.
Cuando parecía que ya todo estaba listo para que se ejecutara la obra, la Secretaría de Infraestructura dio un nuevo anuncio: se tiene que cambiar el diseño.
Según León Olaya, “había un diseño pero nos dimos cuenta que había una viga que impedía hacer el anclaje de la escalera y esa no figuraba en los planos. Entonces estamos en el rediseño”.
Así las cosas todavía no sabe cuándo pueda estar lista esa escalera.
Otras promesas incumplidas
Entre las promesas que hizo la Alcaldía de Bucaramanga a los vendedores reubicados en Feghali como estrategia para impulsar el flujo de personas en el centro comercial fue la instalación de algunas oficinas en el tercer piso.
Se habló de oficinas del Sisben, Familias en Acción y hasta de Gestión del Riesgo. A la fecha eso no se ha hecho realidad.
Según el secretario del interior actual, César Parra, “el traslado de algunas oficinas a Feghali se hará pero cuando ya estén construidas las escaleras y sobre eso responde Infraestructura”.















