El colombiano defiende el maillot en una jornada exigente mientras Edgar Cadena sorprende con una escapada brutal y deja la general al “rojo vivo”.

El aire en Asturias volvió a sentirse denso, cargado de montaña, desgaste y estrategia. Mientras el pelotón se rompía entre ascensos interminables y ataques constantes, un nombre seguía firme en lo más alto: Nairo Quintana. No fue su día para levantar los brazos, pero sí para demostrar que su experiencia todavía pesa cuando la carrera arde.
El corredor mexicano Edgar Cadena, del equipo Storck MRW Bau, se llevó la tercera etapa de la 68ª Vuelta a Asturias tras una exhibición de carácter. Su ataque fue tan preciso como contundente: saltó del pelotón a 28 kilómetros de meta, alcanzó a Carlos García Pierna, quien resistía en cabeza pese a una caída, y a 22 kilómetros del final se lanzó en solitario hacia la gloria.
Cadena cruzó la meta en Vegadeo con 26 segundos de ventaja sobre el pelotón, donde Nairo Quintana se mantuvo siempre bien ubicado, defendiendo sin fisuras su liderato en la clasificación general.

Nairo, cabeza fría y piernas firmes
El colombiano, líder del Movistar Team, entendió desde el inicio cuál era la misión del día: controlar. Y lo logró.
“Pudimos controlar desde salida muy bien, dejamos ir la fuga y luego había otros interesados que tiraron durante todo el día. (…) Nosotros, con tener el maillot, estábamos muy bien”, dijo tras la etapa.
Nairo no repitió la victoria de la segunda jornada, pero cumplió el objetivo principal: sostener el liderato. Llegará a la última etapa con 30 segundos de ventaja sobre el español Adrià Pericas (UAE Team Emirates).

“Era una etapa bastante dura, pero nosotros, con nuestros jóvenes, lo hicimos y, por fortuna, tenemos la experiencia para controlar muy bien. Fue un pelotón valiente, loco, pero lo supimos controlar”, añadió.
Una etapa exigente desde el primer kilómetro
La jornada entre Figueras y Vegadeo, de 157 kilómetros, estuvo marcada por la dureza del recorrido: 3.183 metros de desnivel acumulado y ascensos clave como el Alto de la Bobia (primera categoría) y el Alto de Ouroso (segunda categoría).
Publicidad
Cerca de 90 corredores tomaron la salida en un inicio relativamente tranquilo, que pronto dio paso a los primeros ataques. Intentos de Urko Berrade, Aimar Toledo y Lennart Voege fueron neutralizados antes de que se consolidara una fuga más seria.

Con el paso de los kilómetros, se formó un grupo de siete escapados que llegó a tener hasta tres minutos de ventaja. Sin embargo, el control del pelotón, liderado por el Movistar Team, fue recortando diferencias.
Movimientos clave y caída que no frenó la fuga
La carrera entró en su punto crítico cuando Nil Gimeno, Carlos García y Nicolás Alustiza atacaron dentro de la fuga, dejando atrás a varios compañeros. Más adelante, en el Alto de Ouroso, Carlos García Pierna se lanzó en solitario, aunque sufrió una caída en el descenso que no le impidió seguir en cabeza.
Pero el destino de la etapa cambiaría en los últimos kilómetros. A 28 de meta, el pelotón absorbió a los perseguidores, y fue entonces cuando Cadena apareció con fuerza, conectó con García Pierna y lo dejó atrás para sellar una victoria inolvidable.
La general, abierta pero con dueño
Tras la tercera etapa, Nairo Quintana lidera la clasificación general con un tiempo de 10:50:30, seguido por Adrià Pericas a +0:30 y Samuel Fernández a +1:23.

El mexicano Edgar Cadena, gracias a su victoria, se ubica sexto a +2:21, consolidando una jornada redonda para él.
Todo se define en la última etapa
La Vuelta a Asturias se decidirá este domingo 26 de abril, en una jornada que promete emociones hasta el último pedalazo. Nairo lo sabe, y ya piensa en lo que viene:
Publicidad
“Es emocionante, la verdad es que me siento muy bien y estoy disfrutando”, comentó.
“Esto ha sido realmente especial para mí; además de que soy líder, el último año de mi carrera deportiva me emociona muchísimo”, complementó.
Colombia contiene la respiración. Nairo está a un paso de cerrar su historia con un nuevo título. Y en el ciclismo, como en la vida, las últimas páginas suelen ser las más memorables.

















