Hoy se cumple plazo para la entrega de las obras del reforzamiento y la obra no está lista. El estadio Alfonso López ha recibido grandes inversiones de dinero, pero aún no reúne requisitos mínimos que exige la Fifa para eventos internacionales.

Publicado por: NÉSTOR GONZÁLEZ ÁLVAREZ
Este martes 21 de febrero se cumple el plazo para la entrega de las obras del reforzamiento estructural del estadio Alfonso López; sin embargo, el escenario, como desde hace casi cuatro años, aún no estará habilitado.
Y es que desde el 10 de julio de 2013, cuando se ordenó cerrar el estadio Alfonso López, a raíz de una acción popular que indicaba que el recinto no cumplía con las garantías de seguridad, empezó una novela de nunca acabar en el máximo escenario deportivo de los santandereanos.
Entre estudios de sismo-resistencia, reforzamiento estructural y adecuaciones a camerinos, baños y parqueaderos, entre otros, los ríos de dinero han corrido, sin las soluciones del caso.
Desde el 2006, al estadio le han invertido $40.000 millones, aproximadamente, siendo la administración departamental anterior, de Richard Aguilar, la que más gastó.
¿Y el reforzamiento estructural?
Las obras del reforzamiento estructural, que además del estadio Alfonso López incluían el coliseo Vicente Díaz Romero y las Piscinas Olímpicas, iniciaron el 22 de abril de 2015 y tenían un plazo de 18 meses; es decir, debían ser entregadas el 21 de octubre de 2016.
No obstante, aunque el contrato firmado entre la Secretaría de Infraestructura de Santander y la Unión Temporal Reforzamiento 2015 tuvo un costo de $15.278.888.802,26, al finalizar el 2015 se presentó una adición de $6.748.154.990,04, que obligó a postergar la entrega de la obra cuatro meses más, hasta el 21 de febrero de 2017.
Llama la atención que una obra que tuvo un costo total, sumada la interventoría, de $24.111.472.442,28, solo contó con un oferente.

“Todo indica que esa licitación está arreglada. Está arreglada la interventoría y la construcción, porque hay un solo oferente, y seguramente los pliegos de condiciones deben estar arreglados para que se presentara un solo oferente tanto para la interventoría como para la construcción”, indicó un experto, que prefirió la reserva de su nombre.
“No es normal que pase tanto tiempo y no cumplan con los plazos. Es increíble que se presente una adición, precisamente al terminar un periodo de gobierno y, también, no es lógico que realicen unos estudios que arrojan una cosa y, posteriormente, cambien las reglas. El que hizo los estudios iniciales estuvo muy mal”, agregó.
Frente a los retrasos, Carlos Jaimes, gerente del proyecto del reforzamiento estructural, indicó: “tuvimos muchos inconvenientes en campo, debido a una cantidad de actividades que no estaban inicialmente, y era necesario realizarlas, pero la obra está avanzando. Hemos salido de casi todos los problemas y a finales de marzo terminaremos”.
Así mismo, Jaimes explicó que la adición fue necesaria, porque “no teníamos el presupuesto para los acabados y para reponer y renovar la parte eléctrica”.
Sin embargo, el tema de los acabados no quedó subsanado del todo, teniendo en cuenta que la Gobernación de Santander, a través de la Secretaría de Infraestructua, analiza la opción de una nueva adición.
“Hay unos temas de unos alcances que no estaban en el contrato, como los acabados de los accesos de norte y sur, y el Secretario de Infraestructura está definiendo para que el estadio quede funcional, y si él define que nosotros los realicemos, tardaremos un poco más”, agregó Jaimes.
¿Y las nuevas adecuaciones?
Además del reforzamiento estructural, al estadio Alfonso López le realizan otras adecuaciones, que comprenden el cambio de la gramilla sintética a césped natural, tipo Bermuda 4-19, el levantamiento de la malla perimetral, la instalación de más de 10 mil sillas en el sector occidental, la instalación del equipo biomédico, la adecuación de los camerinos, la zona de prensa y la adecuación de la tribuna occidental baja.
El contrato, firmado por el Indersantander y el Consorcio Olímpico 2016, tuvo un valor de $7.692.197.371,68 y cuenta con un plazo de ejecución de cuatro meses, que empezó a contar desde diciembre del 2016.
Aunque de momento estas obras avanzan según el cronograma, es preciso recordar que desde la presentación del proyecto, el 8 de julio de 2016 en la Gobernación de Santander, se anunció que el Atlético Bucaramanga, huésped habitual del escenario, jugaría todos los encuentros de la Liga Águila 2017 en su casa natural. Sin embargo, el ‘leopardo’ ya registra tres cotejos, con el de esta noche ante Envigado, en el estadio Álvaro Gómez Hurtado de Floridablanca.

“Lo que pasa es que iniciamos la obra la primera semana de diciembre y esta comprende cuatro meses. Llevamos un buen avance en varias de las adecuaciones, incluida la grama, y esperamos que al final del primer trimestre estemos cumpliendo con gran parte del contrato”, afirmó Carlos Díaz Barrera, director del Indersantander.
¿Los mismos arreglos?
El 17 de abril del 2013, la Secretaría de Transporte e Infraestructura y la Unión Temporal Obra Estadio 2013 firmaron un contrato por un valor de 4.782’925.610,07, que incluía varias de las adecuaciones que actualmente le realizan al Alfonso López.
En dicha oportunidad, con la idea de cambiarle la imagen al vetusto escenario, se decidió trabajar en 10 ítems fundamentales: tribunas, cancha y parqueaderos; tribuna occidental y cafeterías; tribuna occidental - sombra baja (cabinas, palco, zonas VIP); Occidental - sombra numerada; tribunas norte y sur; camerinos; instalaciones eléctricas; adecuación de torres de iluminación; placa parqueaderos; varios, limpieza y aseo general.
“El estadio Alfonso López ha sido utilizado como la caja menor de los corruptos. Han adjudicado contratos en los cuales la única finalidad fue ‘sacar tajada’, porque las obras no se ven”, indicó un exfuncionario de Indersantander, que pidió reserva de su nombre.
Vendrán más inversiones
De inversión en inversión, el estadio Alfonso López va camino de convertirse en el más caro del país y, lo peor del caso, es que seguirá ocupando un lugar de ‘mitad de tabla’ con relación a los demás escenarios del territorio nacional.
Precisamente, para que un estadio reciba el visto bueno de la Fifa para albergar un evento de talla orbital, como la Copa del Mundo sub 20 de 2011, donde la ‘Ciudad Bonita’ no fue tenida en cuenta, se necesitan muchos requisitos que el Alfonso López, incluso después de finalizadas las obras pendientes, no cumplirá.
Entre ellos se destacan: cada espectador deberá tener un asiento numerado; contar con suficientes baños, tanto en el interior como en el exterior; capacidad mínima de 30.000 espectadores; tener suficientes puestos de venta de alimentos y bebidas que estén limpios, sean atractivos y de fácil acceso; ofrecer un número apropiado de áreas para invitados, palcos privados, salas de reunión, etc; techo para los espectadores; prestar atención a las instalaciones de los medios de información; vestuarios, servicios higiénicos y duchas para los actores del espectáculo; sala para el examen médico de los protagonistas; áreas de calentamiento y salas de primeros auxilios.

En los últimos días, el director del Indersantander, Carlos Díaz Barrera, anunció un nuevo proyecto en el estadio Alfonso López. “En la tribuna oriental queremos adelantar un proyecto para hacer un refuerzo a esa estructura. La idea es demoler lo que está en mal estado, construirla nueva y mirar que esto no impida que el Bucaramanga pueda jugar. Una vez estén definidos los cronogramas y el presupuesto que contempla este nuevo proyecto, citaremos a una rueda de prensa”, dijo.
En otras ciudades sí pudieron
Mientras al estadio Hernán Ramírez Villegas de Pereira le invirtieron $30.000 millones para quedar con todas las especificaciones Fifa para ser sede del Mundial Sub 20 Colombia 2011, al estadio Alfonso López le han realizado varios ajustes, con una suma cercana a los $40.000 millones, que aún no son suficientes para aspirar a ser anfitrión de un campeonato de talla mundial.
Si bien es cierto que de esa obra han pasado más de seis años, en la ‘Perla del Otún’ quedaron con un estadio que cumple todas las exigencias Fifa, además tiene cubierta en el 90% de las tribunas y una capacidad para 31.700 espectadores, todos con silletería.
En aquella ocasión, escenarios como el Centenario de Armenia, el Nemesio Camacho de Bogotá, el Pascual Guerrero de Cali y el Jaime Morón de Cartagena fueron remodelados para cumplir con las determinaciones de la Fifa, y en un tiempo inferior a los dos años. Aquí seguimos esperando.













