El alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, anunció que el proceso para instalar una planta que buscaba trasformar la basura en energía en la ciudad y los municipios cercanos, no se podrá llevar a cabo.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA.COM
Según el mandatario, el proyecto se vio frustrado por una nueva normativa que regula estos procedimientos en Colombia.
El alcalde habría tenido una reunión con un delegado de la Comisión de Regulación y Agua Potable, CRA, quien le explicó que según la norma: los riesgos del operador serán trasladados a la comunidad.
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Esto significa, que en caso de que la planta de tratamiento no funcione, el municipio tendría que afrontar una demanda que puede ascender a cerca de 300 mil millones de pesos.
"Yo creo que ese proceso terminó hoy. "Triunfó la politiquería, que me impuso las condiciones. Yo no pierdo, la que pierde es la ciudad", manfiestó Rodolfo Hernández, en diálogo con Caracol Radio.
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Luego de 20 meses de trabajar en este proyecto, la Alcaldía se quedó sin un plan de contingencia, por lo que el Hernández dijo que el problema será heredado a su sucesor, quien tendrá la obligación de resolverlo.
Debido a esta situación, Bucaramanga tendrá que seguir sepultando los residuos en el Carrasco.














