Las tradicionales piezas rojizas de barro cocido, esas que se emplean en las techumbres, inspiraron el nombre del barrio invitado de hoy: Los Tejados.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
En 1971 la constructora Martínez Villalba le dio un bonito ‘toque’ a uno de los más bellos proyectos urbanísticos de la época.
En ese entonces, la urbanizadora construyó un conjunto de casas que tuvieron, como nota particular, esas tejas hechas de barro y piedra, de color rojizo, que le dieron al sector un rasgo singular al oriente de la meseta.
Las tejas evidenciaban materiales y calidades superiores que antes no se habilitaban. Hablamos de la durabilidad, la facilidad de instalación y, sobre todo, la economía.
Así las cosas el barrio no podía tener otro nombre: Los Tejados. Se construyó al oriente de la ciudad, unas cuadras más arriba de la zona de Las Américas.
Amplias casas, todas de color blanco, convirtieron a Los Tejados en un lugar acogedor.
Sus pinos, sus jardines, el clima templado que lo ‘abriga’ e incluso el Monasterio de la Visitación, que queda justo en lo más alto de la Comuna, le dieron al barrio un ambiente de serenidad y paz.
El aseo, la seguridad, el respeto por la ecología y, en general, la belleza arquitectónica de las casas, así como el civismo de sus habitantes, son otros de sus puntos positivos. Y lo mejor es que todo lo que tiene el sector se logró gracias al empuje y al trabajo de quienes viven por estos lados, cerca de los cerros de la ciudad.
Esta es una de las bellas caras que tiene Bucaramanga y, por supuesto esa imagen es la que hoy mostramos orgullosos en nuestra sección comunitaria.
‘Barriografía’
Nombre: Los Tejados.
Comuna la que pertenece: 13.
Ubicación: Zona oriente de la capital santandereana.
Dirección exacta: De la carrera 44 a la carrera 47 y entre las calles 33A y 34.
Nº de viviendas: Son cuatro
manzanas, cada una con 24 casas.
Población: 389 personas.
Estratos: 4 y 5.
Sectores vecinos: Álvarez Restrepo y Las Américas.
¿A qué se dedican los allí residentes?: Es gente profesional. También viven algunos pensionados.
Establecimientos educativos: Está próximo al Colegio del Bicentenario, donde antes existió el Colegio Cajasán. También queda cerca al Colegio de Las Américas.
Templos: Iglesia de la Santísima Trinidad y está próximo al templo de San Pío.
Sectores de interés más próximos: El Parque del Agua, el Monasterio de la Visitación y el Parque Recrear de Las Américas.
Centros de salud: Las personas acuden al puesto asistencial ‘El Rosario’. También la unidad residencial queda próxima al Hospital Universitario de Santander, HUS.
Centro de acopio: La comunidad acostumbra a mercar en la Plaza Guarín, la cual queda relativamente cerca.
Principales problemas: Algunas viviendas tienen errada su estratificación y la comunidad también padece el desmedido alza del Impuesto Predial. Además, el servicio de transporte urbano no es el mejor.
El sector a través del tiempo
Fue levantado en los inicios de los años 70, en el llamado ‘asiento de los cerros orientales’; es decir, la Comuna 13.
La constructora Martínez Villalba fue la encargada de promover esta urbanización.
Las primeras 24 casas del barrio Los Tejados, adscritas a las manzanas 46 y 47, se comenzaron a
edificar a comienzos del año 1971.
Sin embargo, solo fue hasta agosto de ese mismo año que se pasaron las primeras familias.
Entre los primeros pobladores estaba Cecilia de Mantilla; incluso su esposo fue uno de los constructores.
También hicieron parte de los fundadores Orlando Mercado, el Padre Mario Álvarez, Alfonso Blanco, Juan Correa y Alfonso Molano.
También se recuerdan las familias Gómez, Muñoz, los Ospina, los Navas y los Díaz. Rita de Bohórquez, Eduardo Serrano y Jorge Salcedo completaron la lista de los ‘colonizadores’.
A cada hogar le correspondió pagar una suma cercana a los $65 mil, toda una ‘fortuna’ para la época.
Se edificaron casas grandes y cómodas en terrenos que, en el pasado, hicieron parte de el área oriental de la otrora hacienda Cabecera del Llano.
Su cercanía a la salida a
Morrorrico lo hicieron ver en el pasado como un barrio muy ‘retirado’ de Bucaramanga, característica que cambió con el progreso vial.
Por estos lados también se
diseñó el barrio Álvarez Restrepo, lo que posibilitó rápidamente su poblamiento. Por allí fue muy famosa la ruta de Álvarez Restrepo.















