Cerca de 45 personas damnificadas deja la emergencia que existe en el barrio Cordoncillo II, en Bucaramanga. Se declaró la calamidad pública. En noviembre de 2022 se registró un deslizamiento, y desde entonces el terreno “no ha dejado de ceder”, alertó la comunidad.


Publicado por: José Luis Pineda
Los ruidos del acero y del hierro retorciéndose, junto a los sonidos del concreto, de las losas y de los pisos resquebrajándose, fueron las señales que alertaron a los vecinos del barrio Cordoncillo II sobre el colapso estructural de cuatro viviendas.
Las casas cayeron al abismo la tarde del pasado martes en dicho vecindario, localizado en el sur occidente de la capital santandereana, en donde existen otras viviendas prácticamente “pendiendo de un hilo”, advierten habitantes del sector.

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Tal y como pudo evidenciar Vanguardia, existen familias ocupando viviendas con grietas que atraviesan paredes de arriba hasta abajo, y en las que cabe completamente la mano de un adulto promedio.
Es decir, además de las casas que ya se cayeron y de las otras tres que están en inminente riesgo de colapso, existen otras viviendas en donde también se registran afectaciones y daños estructurales debido a la emergencia que sufre esta comunidad desde noviembre de 2022.
A finales del año pasado un deslizamiento registrado, en un talud del barrio, ocasionó perjuicios irreparables en siete viviendas contiguas, localizadas a escasos centímetros del vacío. En dicho mes las familias damnificadas fueron evacuadas.
Esta acción oportuna de las autoridades evitó una tragedia con posibles pérdidas humanas o lesionados. El colapso de las cuatro viviendas no dejó heridos el pasado martes, según el reporte oficial del Gobierno Local.
Sin embargo, la comunidad pide “celeridad” en las acciones y obras anunciadas por las autoridades, ya que temen un posible efecto dominó que pueda llegar a derribar otras casas vecinas.
Uno de los llamados que realizan con urgencia es la ejecución de estudios y verificaciones para determinar si en la zona existen o no filtraciones generadas por posibles falla en las redes de servicios públicos.
Además de la Cdmb y del Municipio, Vanguardia también consultó a Empas y al Acueducto Metropolitano de Bucaramanga sobre la emergencia que acontece en el barrio Cordoncillo II, en donde se declaró la calamidad pública.


“El terreno sigue cediendo”
Duván Cárdenas Cárdenas, vicepresidente de la Junta de Acción Comunal, JAC, de Cordoncillo II, manifestó que “desde el deslizamiento del año pasado el terreno continuó cediendo. Además de la pantalla anclada que se está construyendo, se deben intervenir las redes de alcantarillado de la zona. Tienen más de 40 años estas tuberías y es muy probable que estén generando filtraciones”.
Desde diciembre de 2022 la Cdmb puso en marcha trabajos de construcción para ejecutar obras de mitigación y estabilización del terreno en dicho vecindario, por un valor cercano a los $10.390 millones.

Sobre la atención de los damnificados, Luis Ortega Martínez, coordinador de la Oficina Municipal de Gestión del Riesgo, informó que desde el pasado 18 de junio “se les viene pagando subsidio de arriendo”.
Acerca del llamado de la comunidad frente a las posibles filtraciones, Ortega Martínez respondió que se acordó la ejecución de estudios y análisis “por parte de Empas y Acueducto, porque en el proceso de construcción de la obra de estabilización salía agua por los anclajes, que los habían realizado hacía tres meses atrás”.
Yolanda Arenas, vecina de una de las casas que se cayó y quien desde hace más de dos décadas reside en Cordoncillo II, relató que “deben existir filtraciones de las tuberías del alcantarillado. Los obreros que hacen la pantalla de estabilización nos contaron que en las perforaciones que hicieron salían aguas residuales con espuma”.

¿Qué dice la Cdmb?
Jesús Sánchez Sánchez, coordinador de Gestión del Riesgo de la Corporación para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, informó sobre los diagnósticos adelantados en el sitio de la emergencia que “estamos hablando de la escarpa occidental de la ciudad, es una zona que de manera natural tiene problemas geotécnicos (deformaciones y daños de un terreno) y geológicos”.
Este experto advirtió, de acuerdo con estudios realizados en pasados meses, que el suelo en donde se levantó el barrio Cordoncillo II tiene alto grado de humedad.
“En noviembre de 2022 realizamos una tomografía y se encontró una saturación en el suelo. Sin embargo, la Corporación no puede indicar si es por causa del alcantarillado, del acueducto o si es un nivel freático (cantidad de agua) normal”, explicó el funcionario.
De acuerdo con lo precisado desde la Cdmb, la obra de mitigación y estabilización que se adelanta registra un avance cercano al 40 %, y se proyecta que esté culminada a cabalidad a mediados del año entrante.
“Es una pantalla anclada. Consiste en una serie de perforaciones en terreno para instalar anclajes, que soportarán un recubrimiento en concreto, para proteger los taludes del fenómeno erosivo. Adicionalmente se colocarán drenes de penetración, que son tubos con cerca de 20 metros de profundidad, para evacuar saturaciones en el suelo”, agregó Sánchez Sánchez.

Hablan Empas y Acueducto
Jimmy Gamboa Zúñiga, asesor de Operación de Infraestructura de la Empresa Pública de Alcantarillado de Santander, Empas, indicó frente a dicha emergencia que “se dispuso un equipo para realizar una investigación y hacer pruebas de anilina, en donde existirían los supuestos daños de alcantarillado. El próximo martes esperamos tener un diagnóstico completo”.
Según Gamboa Zúñiga, tales resultados también indicarán los años de uso que acumulan las tuberías del sector y si existe la necesidad de intervenirlas.
Vanguardia conoció que la semana entrante se convocarían a los organismos que conforman el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo, con el fin de conocer, socializar con las autoridades locales y analizar los estudios realizados por las empresas de servicios públicos.
Wilson Almeyda Remolina, jefe del Área de Distribución del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, respondió que “se adelantaron acciones para verificar el entorno que nos compete a nosotros y evaluar posibles impactos. Estamos atentos a este caso. La próxima semana esperamos presentar los resultados y análisis”.
















