Guanentá
Miércoles 29 de abril de 2026 - 03:34 PM

Consumir agua de Barichara tiene un ‘riesgo alto’, según el Instituto Nacional de Salud

Desde principios de abril, el agua comenzó a salir de color y con olor de los grifos del casco urbano de Barichara. El Instituto Nacional de Salud cuestionó la calidad del agua y advirtió que hay un riesgo alto si se consume.

Acuascoop anunció que en la represa El Común se vienen adelantando trabajos para subir el nivel de las mangueras de captación de agua.
Acuascoop anunció que en la represa El Común se vienen adelantando trabajos para subir el nivel de las mangueras de captación de agua.

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Publicado por: Jorge Rios

En medio de la crisis que enfrenta Barichara por el abastecimiento de agua potable, en algo están de acuerdo las autoridades municipales, las veedurías del agua y las mismas comunidades: no aguantan más ante la eterna espera por inversión del Estado para garantizar el suministro del líquido.

Este es un asunto tan complejo como eterno. La actual emergencia se desató porque, desde los primeros días de abril de este año, la planta de tratamiento de agua de la Empresa de Servicios Públicos de Barichara fue incapaz de tratar el líquido crudo suministrado desde la represa El Común, debido a su alta sedimentación y carga de hierro, producida en parte por la falta de oxigenación.

La emergencia se presenta desde los primeros días de abril de este año.

En el reporte entregado por el Instituto Nacional de Salud, a través del Índice de Riesgo de la Calidad del Agua para Consumo Humano, correspondiente a las pruebas tomadas en abril, ya en medio de la emergencia por el color y el sabor del agua procesada, se calificó el líquido con una medición de Riesgo Alto, precisando que, en febrero y marzo, antes de la contingencia, estaba Sin Riesgo.

Planta de tratamiento de agua potable en Barichara (Juan Carlos Chio / VANGUARDIA)
Planta de tratamiento de agua potable en Barichara (Juan Carlos Chio / VANGUARDIA)

El acueducto municipal y la Alcaldía de Barichara, con asesoría de la ESANT y de un equipo de expertos, tomaron medidas como variar las fórmulas químicas para la potabilización, realizar mantenimiento a todo el sistema y cambiar los filtros, un proceso que no se hacía desde hace 15 años. Estos entraron en funcionamiento hace pocos días, con la expectativa de remediar la situación.

Además, como parte del trabajo articulado con Acuascoop, el acueducto comunitario responsable de las represas El Común y La Laja, desde donde se suministra el agua para los acueductos de Villanueva y Barichara, se ha ido subiendo el nivel de las mangueras de captación.

La comunidad organizó una protesta en la tarde del martes por la crisis de agua.
La comunidad organizó una protesta en la tarde del martes por la crisis de agua.

Néstor Álvarez, gerente de Acuascoop, afirmó que el 28 y 29 de abril se adelantaron nuevas labores de cambio de nivel de las mangueras, un trabajo complejo debido a la alta presión que genera tener el acuífero casi en su máxima capacidad.

El 31 de marzo las mangueras se subieron cuatro metros; el 9 de abril, tres metros más; y ahora otros cuatro metros, buscando alejar la captación del lodo y la sedimentación en la profundidad de la represa, afirmó el acueducto en un comunicado.

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También es preciso tener en cuenta que el problema se generó porque la represa La Laja llegó a un nivel mínimo y se tuvo que acudir al agua de la represa El Común, que estaba quieta porque se estaban realizando arreglos en las mangueras de captación.

El agua de la represa El Común llega muy contaminada y esto ha generado mayores presiones al proceso de potabilización en el acueducto municipal.
El agua de la represa El Común llega muy contaminada y esto ha generado mayores presiones al proceso de potabilización en el acueducto municipal.

Se requieren soluciones definitivas para el agua de Barichara

Sin embargo, el problema va más allá, porque estas son medidas de contingencia que no atienden la causa de fondo. De ahí la necesidad de soluciones definitivas que requieren grandes inversiones y que, como afirma Milton Chaparro, alcalde de Barichara, son imposibles de financiar con recursos locales, dado que se trata de un municipio pequeño con limitada capacidad de maniobra para asumir un reto de esta magnitud.

Mientras se avanza en la lenta construcción y aprobación de un sistema definitivo de acueducto, que podría costar más de $37.000 millones, hay dos proyectos fundamentales que requieren menor inversión, pero que son prioritarios y ya fueron presentados ante autoridades departamentales y nacionales, insistió Chaparro.

Uno está relacionado con la ampliación, modernización y mejoramiento de la planta de tratamiento, por $3.000 millones, radicado por las autoridades municipales en 2024 ante el Ministerio de Vivienda; y el otro es la construcción de una planta de agua potable para la represa El Común, por $12.600 millones, también radicado, esta vez ante la ESANT, buscando financiación del Plan de Aguas de Santander por parte de Acuascoop.

Alcaldía y la Empresa de Servicios Públicos realizaron el cambio de filtros y el mantenimiento a todo el sistema de tratamiento de agua.
Alcaldía y la Empresa de Servicios Públicos realizaron el cambio de filtros y el mantenimiento a todo el sistema de tratamiento de agua.

Este es el tercer proyecto de esta naturaleza en los últimos 30 años, dijo Álvarez, quien recordó que los estudios y diseños ya están listos, quedando solo a la espera del inicio de las mesas de trabajo con la ESANT para avanzar en su aprobación. Además, recordó que la represa El Común es un sistema de abastecimiento creado inicialmente para suministrar agua a las familias rurales y no para consumo humano.

Chaparro afirmó que el proyecto de fortalecimiento de la planta municipal, además de robustecer la capacidad de tratamiento, permitiría su modernización, mientras que el segundo atendería de manera definitiva al sector rural que recibe el agua directamente de la represa.

Juan Carlos Rey, miembro de la veeduría del agua del municipio, señaló que esta inversión es urgente y no da espera, ya que se trata de un problema que afecta directamente a toda la comunidad, sin distinción.

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Para Rey, la construcción de la planta de tratamiento para El Común es prioritaria, debido a que esta agua llega sin tratar a las familias rurales: 1.700 en total, distribuidas en 17 veredas de Barichara y Villanueva.

El veedor también llamó la atención sobre la contaminación que viene afectando la quebrada La Laja, desde donde se surten las dos represas. Esta contaminación proviene de Aratoca, cuyo caudal recibe sin control vertimientos de galpones y del crecimiento inmobiliario sin supervisión de las autoridades ambientales.

“Hago un llamado al Gobierno departamental y nacional para que nos apoyen en esta problemática”, expresó el mandatario.

El problema es que, en medio de las emergencias de desabastecimiento que se presentan cada año, los carrotanques que llegan para atender situaciones puntuales como la actual solo evidencian que el de Barichara es un problema histórico, una necesidad de décadas que, entre promesas y visitas de presidentes y gobernadores, no ha sido resuelta. Mientras tanto, las autoridades municipales y las comunidades deben recurrir a planes de contingencia para no quedarse sin agua.

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Publicado por: Jorge Rios

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