En Santander, muchos jóvenes enfrentan barreras significativas para acceder a la educación de pregrado, lo que perpetúa la desigualdad social y limita el potencial de desarrollo personal y profesional de ellos.

El 29 % de los jóvenes santandereanos no asiste a un establecimiento educativo universitario porque no cuenta con los suficientes recursos económicos.
Y, peor aún, se ha identificado que los estudiantes que oscilan entre los 17 y 21 años de edad no ven en ese tipo de formación una alternativa para construir perspectivas de vida o para generar ingresos.

Así lo afirmó Alejandro Álvarez Gallego, viceministro de Educación, tras su visita a la capital santandereana. Vale recordar que la llegada de este funcionario al referido cargo se enmarca en el compromiso del Gobierno del Cambio de fortalecer la educación superior en Colombia como motor de transformación y desarrollo.
Según él, en Santander, al igual que en Colombia, el acceso a la educación de pregrado puede estar limitado por los costos de las matrículas. Tales valores significativos son barreras para muchas familias de bajos ingresos: “Aunque existen instituciones públicas que son más accesibles económicamente, la demanda a menudo supera la oferta de plazas”.
Él, quien planteó la importancia de la Educación Dual, añadió que las universidades están concentradas en áreas urbanas, lo que dificulta el acceso para estudiantes que viven en áreas rurales o apartadas.
Y precisó que “los estudiantes que provienen de entornos con recursos limitados pueden no recibir la preparación académica adecuada para ingresar a la educación superior”.
“A veces los procesos de admisión pueden ser complejos o sesgados hacia aquellos que pueden pagar por cursos preparatorios adicionales o tutoría. Esto puede desfavorecer a estudiantes de bajos recursos”, añadió.
Y agregó: “Aunque se han implementado políticas para aumentar el acceso a la educación superior, como becas y programas de subsidios, a veces no son suficientes o no llegan de manera equitativa a todos los sectores de la población”.
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Lo peor es que, según dijo el Viceministro, “algunos jóvenes y sus familias pueden percibir que las oportunidades laborales no justifican los costos y esfuerzos asociados con la educación universitaria, especialmente en áreas donde el desempleo juvenil es alto”.

Fue enfático en decir que, “la denominada Educación Dual, entendida como una opción laboral para los diferentes educandos de bachillerato tecnológico, profesional técnico y profesional técnico bachiller de modalidad mixta, tiene por objetivo central incrementar el bienestar de los educandos y su desarrollo integral. Ella es el mejor medio para que los más necesitados accedan a la Universidad”.
“Si bien la capacidad de las empresas para influir en la política del gobierno a menudo se sobreestima, las empresas tienen un papel importante que desempeñar en la reducción del desempleo juvenil”, agregó.
Recordó que, “en un nuevo programa exitoso en Alemania, los empleadores se han asociado con agencias gubernamentales y escuelas para guiar conjuntamente a los estudiantes a la vida laboral. Su enfoque coordinado contiene lecciones prácticas para nuestro país”.
















