Cientos, tal vez miles de fotografías se han tomado bumangueses y visitantes en gigantescos árboles de navidad que se instalan en distintos puntos de la ciudad.

Tres de estos elementos decorativos se han convertido en una verdadera insignia de las fiestas decembrinas.
Uno de los más icónicos comenzó a brillar en 1994 en la esquina de la carrera 27 con calle 36 de Bucaramanga, frente la edificio del Centro Empresarial Sura. Lea también: Estas son las obras inconclusas que fueron rescatadas en Bucaramanga
Este árbol tiene cerca de 16 metros de altura y en sus ramas se pueden encender hasta 20 mil bombillos. Sus luces comenzaron a brillar luego de que el edificio en el que se instala fuera vpictima de un acto terrorista.
Por su parte, el árbol de navidad más alto de la ciudad se ubica sobre la avenida Quebrada Seca frente a la sede UIS. Tiene 26 metros de altura y su instalación requiere de arduas horas de trabajo. Le puede interesar: Denuncian que “quieren dejar a oscuras varias zonas de Floridablanca”
Al respecto, Iván Rojas, jefe de lanta física de la UIS, indicó que “es una apuesta cultural y recreativa de la Universidad, un regalo para la ciudad y una invitación a fortalecer los lazos familiares en esta época navideña”.
Finalmente, el árbol del Centro Comercial Acrópolis, de la Ciudadela Real de Minas, se enciende sin falta hace varios años y se destaca por ser el más frondoso de la ciudad. Sus vistosos adornos lo hacen muy llamativo.

















