Vanguardia.com hace hoy un repaso por los planteamientos de impuesto más controversiales en Bucaramanga de las últimas dos décadas. Veamos:

La reciente iniciativa del gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, de instaurar una tasa especial para la seguridad multidimensional, que se cobraría a través del recibo de la luz, ha reavivado el debate sobre la carga tributaria en el Departamento.
Sin embargo, hay que decirlo, el Mandatario Seccional no ha sido el único que ha hecho este tipo de propuestas, que por supuesto no son vistas ‘con buenos ojos’ entre los contribuyentes, pues golpea sus alicaídos bolsillos.
Es cierto: A lo largo de las últimas dos décadas, diversas administraciones han promovido impuestos con la intención de financiar proyectos de interés público; muchos de los cuales han causado revuelo y malestar ciudadano. Se han planteado seguros exequiales, impuestos al teléfono, aumentos de la sobretasa ambiental e incluso el impuesto a la erosión.
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A continuación presentamos un repaso por cinco de las más recordadas propuestas tributarias que, en su tiempo, causaron escozor.
1. Impuesto al Teléfono

En marzo de 2004, los alcaldes del área metropolitana de Bucaramanga plantearon la creación de un impuesto al uso y tenencia de líneas telefónicas fijas en viviendas y establecimientos comerciales. La medida, promovida por el entonces alcalde de Bucaramanga, Honorio Galvis Aguilar, pretendía financiar el fortalecimiento de la seguridad en la región. El cobro se sumaría a la factura mensual de Telebucaramanga y su valor se definiría según el estrato socioeconómico de cada predio. Sin embargo, la falta de consenso impidió su aplicación.
2. Impuesto a la Erosión

En noviembre de 2010, ante la preocupante inestabilidad de la escarpa occidental de la meseta de Bucaramanga, se propuso incluir un “Impuesto a la Erosión” en el Predial. La iniciativa surgió como respuesta a la falta de apoyo del Gobierno Nacional para mitigar el fenómeno de deslizamientos causado por una urbanización descontrolada. A pesar de la urgencia del problema, la medida no prosperó debido a la oposición ciudadana y la falta de claridad sobre su implementación.
3. Aumento de la Sobretasa Ambiental

En marzo de 2015, tras intensas lluvias que ocasionaron graves deslizamientos en Bucaramanga, se planteó incrementar la sobretasa ambiental cobrada a través del Impuesto Predial. La Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB) manifestó la insuficiencia de sus recursos para atender emergencias en 31 barrios afectados. La propuesta buscaba aumentar en un 50% la destinación del gravamen para financiar obras de estabilización. No obstante, el alza generó resistencia entre la ciudadanía y no se materializó.
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4. Seguro Exequial

En diciembre de 2013, el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga intentó incluir un seguro exequial en la factura del agua. La medida generó indignación entre los usuarios, lo que llevó al Gobierno Nacional a abrir una investigación. Las críticas y reclamaciones expresadas en Vanguardia y redes sociales llevaron a la suspensión definitiva del cobro en enero de 2014.
5. Impuesto en las tarifas de la Luz

La propuesta más reciente, presentada en marzo de 2025 por el gobernador Juvenal Díaz Mateus, contempla la creación de una tasa especial para financiar estrategias de seguridad en los 87 municipios de Santander. El cobro, que varía según el estrato y el tipo de uso del servicio eléctrico, ha desatado un intenso debate entre sectores políticos, económicos y ciudadanos.
Total: El historial de intentos por implementar nuevos impuestos en el área metropolitana de Bucaramanga refleja un patrón de medidas que buscan responder a problemáticas estructurales. Sin embargo, la reacción ciudadana ha sido determinante en la mayoría de los casos, evidenciando la necesidad de mayor consenso y transparencia en la formulación de políticas fiscales.

















