Bucaramanga y sus feligreses católicos rendirán un homenaje póstumo al Papa Francisco en una emotiva eucaristía de gratitud, que se cumplirá este jueves, 24 de abril, en la Catedral de la Sagrada Familia.

La comunidad arquidiocesana de Bucaramanga se prepara para un momento de profunda reflexión, gratitud y esperanza en honor al Papa Francisco, quien recientemente partió a la casa eterna. La arquidiócesis está convocando a todos los fieles, presbiterios, comunidades parroquiales, movimientos y laicado en general a participar en una significativa eucaristía de sufragio y de agradecimiento por el pontificado de más de 12 años de Jorge Mario Bergoglio.
Este jueves, 24 de abril, a las 10:00 a.m., la Catedral de la Sagrada Familia será el escenario de una celebración llena de fe y esperanza, donde los feligreses de Bucaramanga y sus alrededores se unirán para rendir homenaje póstumo al santo padre Francisco.
La convocatoria, realizada por el arzobispo de la ciudad, Monseñor Ismael Rueda Sierra, invita a toda la comunidad a expresar su gratitud por el liderazgo espiritual del pontífice y a pedir por su alma en esta octava pascual.
Con sentimientos de aprecio y en un acto de comunión, los feligreses se congregarán en una misa que simboliza no solo el reconocimiento a la vida y obra del papa, sino también la esperanza en la continuidad del mensaje de amor, paz y justicia que él promovió durante su pontificado.

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La celebración será un momento de unión, fe y reflexión para todos los católicos de la región, quienes ven en esta eucaristía una oportunidad para fortalecer su compromiso con los valores cristianos y recordar con cariño y esperanza la figura del papa Francisco.
Este acto, lleno de significado y espiritualidad, reafirmará la devoción de la comunidad de Bucaramanga y su confianza en la presencia viva de Cristo en sus corazones, en medio de los desafíos del mundo actual. La arquidiócesis invita a todos a participar con fervor y a llevar en sus corazones la esperanza de un futuro guiado por los principios de amor y solidaridad que el sumo pontífice siempre promovió.
El papa Francisco fue, en sus 12 años de pontificado, un mensajero de esperanza, humildad, misericordia y humanidad. Fue un defensor incansable de los derechos y la dignidad de los refugiados, migrantes y desplazados forzosamente en todo el mundo. Fue una voz trascendente por la paz, la dignidad humana y la justicia social. Tras sus quebrantos de salud, falleció el pasado, 21 de abril; sin embargo seguirá vivo en los corazones de millones de católicos y, en general, del mundo entero.
















