Bucaramanga
Miércoles 14 de mayo de 2025 - 11:20 AM

Bucaramanga despide a Edward Guarín, sembrador de sueños en el voleibol y el derecho

Con el corazón en las leyes y el deporte: así vivió Edward Julián Guarín Aparicio (q.e.p.d.)

Homenaje póstumo a Edward Julián Guarín Aparicio (q.e.p.d.)
Homenaje póstumo a Edward Julián Guarín Aparicio (q.e.p.d.)

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Las comunidades educativas y deportivas de la capital santandereana despiden a Edward Julián Guarín Aparicio, exalumno de la promoción 2008 del Instituto Tecnológico Salesiano Eloy Valenzuela de Bucaramanga y entrenador de la selección institucional de voleibol, quien falleció el pasado domingo a la edad de 33 años, víctima de un infarto.

Su repentina partida deja un vacío inmenso entre quienes tuvieron el privilegio de conocer su entusiasmo, su disciplina, su formación y su entrega.

Edward Julián Guarín Aparicio (q.e.p.d.)
Edward Julián Guarín Aparicio (q.e.p.d.)

Edward Julián, o “Guaro” como cariñosamente lo llamaban algunos, fue un joven comprometido con la formación de nuevas generaciones desde el deporte y la educación. Alternó su pasión por el voleibol con la carrera de Derecho, la cual cursó en la Universidad de Santander, UDES, y recientemente se encontraba prestando su judicatura en el Juzgado Séptimo Civil Municipal de Bucaramanga, como parte del equipo jurídico.

Exalumnos de la Selección de Voleibol del colegio Salesiano, de Bucaramanga, en la que participó Edward Julián Guarín Aparicio.
Exalumnos de la Selección de Voleibol del colegio Salesiano, de Bucaramanga, en la que participó Edward Julián Guarín Aparicio.

Más allá de los títulos y las competencias, Edward Julián fue un formador con alma de guía. En 2023, llevó a su equipo a un destacado cuarto lugar en los Juegos Nacionales Salesianos realizados en Mosquera. El año pasado, sus muchachos alcanzaron el subcampeonato en los Juegos Intercolegiados, un logro que reflejó no solo su preparación técnica sino también la conexión humana que construyó con sus jugadores.

Obituario
Obituario

Quienes lo conocieron lo recuerdan como un hombre noble, respetuoso y exigente, atributos que cultivó bajo la tutela de su maestro, el profesor Álvaro Rueda, quien vio en él no solo a un sucesor, sino a un heredero de su visión educativa. Edward Julián asumió ese legado con humildad y pasión, convirtiendo a su equipo de voleibol en una verdadera familia unida por el compromiso, la alegría y la superación constante.

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Su energía era contagiosa y su capacidad de soñar, inspiradora. Amaba lo que hacía y lo hacía con el corazón. En las canchas, en las aulas o en los pasillos del juzgado, Edward Julián sembraba respeto, ánimo y ejemplo.

Edward Julián Guarín Aparicio, descanse en paz.
Edward Julián Guarín Aparicio, descanse en paz.

En este momento de profundo dolor, nos unimos a su señora madre, Martha Cecilia Aparicio, a su señor padre putativo, Carlos Arturo Peña Durán y, en general, a todos sus familiares, amigos, compañeros, estudiantes y egresados del Salesiano, para honrar la memoria de un joven que vivió con propósito. Que su recuerdo nos inspire a vivir con la misma entrega con la que él abrazó cada reto y cada día.

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Nota de la Redacción: Las exequias se realizan en estos momentos en la Parroquia María Auxiliadora, situada en la entrada del colegio Salesiano.

La Liga se pronuncia

  • Con profundo pesar y una inmensa tristeza en nuestros corazones, la Liga Santandereana de Voleibol y su Comité Administrativo lamentan la irreparable pérdida de nuestro querido amigo y compañero de pasión, Edward Julián Guarín Aparicio (q.e.p.d), un ser humano excepcional, ejemplo de entrega, pasión y amor por el voleibol. Su repentina partida deja un vacío inmenso en nuestras vidas y en cada rincón de las canchas del voleibol santandereano. Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo, lo recordamos como una persona llena de virtudes, carisma y energía. Su nobleza, respeto y alegría eran evidentes en cada encuentro, y su hermosa sonrisa iluminaba cada escenario que pisaba, reflejando no solo su amor propio, sino también el profundo cariño por quienes lo rodeaban.
  • Verlo jugar era un verdadero espectáculo: cada punto disputado, cada jugada ejecutada, mostraba su entrega total. El voleibol era su pasión, su manera de vivir, y lo demostraba con una disciplina ejemplar y un compromiso absoluto. Como deportista fue admirable, pero como compañero fue aún más grande. Siempre dispuesto a apoyar, a dar lo mejor de sí y a compartir su experiencia con quienes lo rodeaban, Julián era incondicional. Regalaba su tiempo, su conocimiento y su alma en cada cancha, dejando en toda una huella imborrable.
  • El voleibol fue para Julián su misión de vida. Lo integró a su crecimiento personal y profesional, formando equipos que trascendían lo deportivo: eran verdaderas familias, unidas por el espíritu del juego limpio, la alegría compartida y el anhelo constante de superación.
  • En este momento de profundo dolor, queremos expresar nuestras más sentidas condolencias a su señora madre, Martha Cecilia Aparicio, y a su señor padre putativo, Carlos Arturo Peña Durán. Gracias por darnos a Julián. Les pedimos perdón, porque sabemos que muchas veces él se alejó de su hogar para entregarse al deporte y a esta gran familia que también lo ama. Ustedes nos regalaron a un ser maravilloso, que nos deja el legado de la amistad, la pasión y la hermandad. Hoy, la presidenta, el comité administrativo, los entrenadores, los deportistas, el cuerpo de juzgamiento, los clubes y los padres de familia nos despedimos, no solo de un deportista, sino de un hermano del alma. Julián vivirá por siempre en nuestras memorias, en cada balón que toque el suelo, en cada punto celebrado y en cada corazón que alguna vez fue tocado por su luz. Con gratitud y respeto, Liga Santandereana de Voleibol.

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