Problemas por plagas e indebida disposición de basuras fueron descubiertos en medio de un operativo sorpresa que se realizó en cocinas que operan de manera clandestina en Bucaramanga.

Un grave problema de insalubridad por proliferación de cucarachas fue puesto al descubierto en ocho cocinas que funcionaban de manera clandestina, en Bucaramanga. Dichas instalaciones están localizadas en el barrio Bolívar, en donde la comunidad también advirtió inconvenientes debido a recurrentes desórdenes de basura.
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De acuerdo con denuncias ciudadanas, dicho establecimiento clandestino operaba en una casona que no tenía ningún tipo de aviso y que carecía de acondicionamientos, como extractores y ductos para evacuar los humos o sistemas de ventilación.
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Comidas rápidas, árabe, china, entre otro tipo de gastronomía, se preparaban en estas ocho cocinas y se comercializaban a través de domicilio. En atención a las quejas de la comunidad, las autoridades lograron evidenciar la violación de múltiples normas y el incumplimiento de diversos permisos que se requieren para estas actividades comerciales.

Un problema que amenaza la salud pública en Bucaramanga
Yolanda Pinto, habitante del sector, relató a Vanguardia que “esas cocinas duraron funcionando más de dos años. Ya era hora que les hicieran controles. En esa esquina casi todos los días se veían desórdenes de basura, no se cumplían con los horarios establecidos”.
Para la comunidad este caso ya se había convertido en un “dolor de cabeza”. La misma condición clandestina de dicho establecimiento impedía acercamientos con los vecinos del sector justamente para tratar de resolver situaciones como los desórdenes de residuos.
“Estos casos no solo afectan la convivencia, también generan riesgos para la salud pública en la ciudad. Si detectan fallas sanitarias en negocios que tienen permiso, ahora uno se imagina cuál será la higiene en una de estas cocinas encerradas y a escondidas de las autoridades”, agregó Pinto.
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En zonas como San Francisco y La Feria la comunidad también alerta sobre el funcionamiento de cocinas que aparentemente no cuentan con los permisos exigidos por las autoridades, y que también estarían ocasionando impactos negativos en los vecinos.

Se alertaron múltiples falencias e incumplimientos de diferentes normas
Luego de la intervención que se llevó a cabo en pasados días por parte de la Alcaldía de Bucaramanga, la Subsecretaría de Ambiente reportó los siguientes hallazgos e incumplimientos:
- Sin certificado por Conceptos de Condiciones de Seguridad Humana, brindado por Bomberos.
- Sin registro ante la Cámara de Comercio de Bucaramanga.
- Sin certificado de Uso de Suelos de la Secretaría de Planeación.
- Violación del Artículo 87 del Código Nacional de Seguridad y Convivencia (establece los requisitos para cumplir actividades económicas).
Jersson Granados, asesor de despacho de la Alcaldía de Bucaramanga, precisó que “detectamos humedades en las cocinas, también presencia de plagas como cucarachas en todos los establecimientos, así mismo, el mal almacenamiento de los alimentos”.
Ahora, los responsables del manejo de estas cocinas clandestinas enfrentan un proceso policivo que les podrá acarrear una cuantiosa sanción económica. Negocios que son descubiertos comercializando comidas en mal estado pueden enfrentar multas de hasta 10.000 salarios mínimos mensuales, según la gravedad del caso.












