Bucaramanga
Domingo 03 de agosto de 2025 - 02:28 PM

Video: Dolor, maltrato y justicia, la historia de resiliencia de Adriana Vargas Uribe

Por casi una década, Adriana Vargas Uribe vivió un infierno tratando de demostrar que fue víctima de violencia intrafamiliar por parte de su expareja, el reconocido cirujano plástico Luis Fernando Reyes. En una entrevista con Melissa García, directora de Vanguardia, Adriana hace un recuento de un doloroso camino en el que, en medio de los obstáculos, encontró justicia.

Por casi una década, Adriana Vargas Uribe vivió un infierno tratando de demostrar que fue víctima de violencia intrafamiliar por parte de su expareja, el reconocido cirujano plástico Luis Fernando Reyes. En una entrevista con Melissa García, directora de Vanguardia, Adriana hace un recuento de un doloroso camino en el que, en medio de los obstáculos, encontró justicia.
Por casi una década, Adriana Vargas Uribe vivió un infierno tratando de demostrar que fue víctima de violencia intrafamiliar por parte de su expareja, el reconocido cirujano plástico Luis Fernando Reyes. En una entrevista con Melissa García, directora de Vanguardia, Adriana hace un recuento de un doloroso camino en el que, en medio de los obstáculos, encontró justicia.

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“Mucha gente me pregunta ¿Cuál es el sentido de denunciar y atravesar durante nueve años y medio por todo esto?”, resume Adriana Vargas, en una frase, el insufrible proceso. Y es que para muchas mujeres, denunciar se convierte en un camino solitario y lleno de obstáculos, que se extiende por años. Ella lo sabe de primera mano.

Recientemente, un fallo en primera instancia le dio la razón, y aunque Luis Fernando Reyes, despreocupado, se jactó en redes sociales de que “mientras la gente se desgasta yo voy a seguir disfrutando”, desde una playa en Dubái, para ella esta decisión judicial va más allá de lo legal. Es una victoria personal, un grito de esperanza para otras mujeres y una lección invaluable para sus hijos.

A lo largo de la conversación, Adriana Vargas Uribe abre su corazón y cuenta cómo, desde el principio, la relación con Luis Fernando Reyes se movió a una velocidad vertiginosa, haciéndole ignorar las primeras señales de alarma. Reyes, a quien conoció recién graduado, se involucró rápidamente con su familia, le propuso matrimonio y le habló de hijos en una de sus primeras citas.

Ella veía en él a un hombre ambicioso al que quería ayudar a construir su carrera en Estados Unidos, donde vivía. Sin embargo, la propuesta de matrimonio se hizo real, y un embarazo apresuró una decisión que no se sentía correcta. “El día de la boda estaba muy triste”, confiesa, recordando el llanto y la confusión que la embargaban.

La vida ‘de a dos’ se volvió un calvario

Por casi una década, Adriana Vargas Uribe vivió un infierno tratando de demostrar que fue víctima de violencia intrafamiliar por parte de su expareja, el reconocido cirujano plástico Luis Fernando Reyes. En una entrevista con Melissa García, directora de Vanguardia, Adriana hace un recuento de un doloroso camino en el que, en medio de los obstáculos, encontró justicia.
Por casi una década, Adriana Vargas Uribe vivió un infierno tratando de demostrar que fue víctima de violencia intrafamiliar por parte de su expareja, el reconocido cirujano plástico Luis Fernando Reyes. En una entrevista con Melissa García, directora de Vanguardia, Adriana hace un recuento de un doloroso camino en el que, en medio de los obstáculos, encontró justicia.

El regreso a Colombia y la vida en pareja con los niños marcaron el inicio de un infierno. La violencia no fue solo física, sino también psicológica: Reyes la aisló de sus amigos, le exigía las claves de sus redes sociales y la controlaba obsesivamente.

Pero la violencia escaló. Un día, le rompió el teléfono y los insultos se volvieron más hirientes. El maltrato físico se hizo una constante, incluso delante de su pequeña hija. “Los golpes que María José vio, no los vio en un video, los vio desde que ella era un bebé. Él me pateaba con María José en los brazos. Así como cuando ves que quieren golpear a alguien que se roba algo”, relata Adriana.

En manos de su ex pareja, perdió todo tipo de libertad. Él la forzó a someterse a una cirugía en la que casi pierde uno de sus senos, la tildaba de “mala madre” por querer trabajar, y controlaba de manera enfermiza cada uno de sus movimientos, incluso su forma de vestir. Aunque intentó denunciar y la evidencia era clara, Reyes, en un acto de manipulación, logró que Adriana retirara la denuncia, y así sucedió en varias ocasiones.

El camino solitario hacia la justicia

En un salto de fe, Adriana decidió invitar a su esposo a un retiro espiritual y, por un momento, pareció que un milagro había llegado. Reyes regresó, le pidió perdón y le confesó que necesitaba ayuda. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que ese cambio era solo una fachada. La violencia no tardó en regresar, y Adriana comprendió que debía tomar otro camino.

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“Denunciar no es fácil”, subraya Vargas. Pues, según su relato, aunque en el papel existen cualquier cantidad de rutas de atención en diversas instituciones, la realidad del proceso sumerge a las mujeres en una soledad abrumadora.

Según la Defensoría del Pueblo, entre el 1 de enero y el 31 de mayo de 2025 se registraron 7.302 casos de violencia intrafamiliar en el país. Los departamentos de Antioquia, Cundinamarca, Valle del Cauca y Boyacá son los que concentran el mayor número de estos incidentes.

“Seguramente todos los días llegan denuncias. Pueden llegar más de 40 diarias”, afirma Vargas. Sin embargo, recalca que “un solo funcionario que haga lo que debe hacer puede salvarte realmente la vida”.

A pesar del dolor y la traición, Adriana encontró la fuerza para levantarse y luchar. Hoy, su mayor recompensa no es el fallo judicial, sino la resiliencia que encontró en su familia. “Mi hija es el ser humano que más admiro”, dice con orgullo, y es por ella que concluye: “Lo único que hoy me mueve es contarle a las personas que sí se puede”.

¿Cómo avanza el caso?

Un Juzgado Penal Municipal de Bucaramanga condenó en primera instancia al reconocido cirujano estético Luis Fernando Reyes Meza a 72 meses de prisión, equivalentes a seis años, por el delito de violencia intrafamiliar agravada.

El tribunal, basándose en las pruebas y el testimonio de la víctima Adriana Lizeth Vargas, dictaminó que se trató de un maltrato “sistemático y reiterado”.

Entre las evidencias más contundentes se destacaron un video de seguridad del 15 de octubre de 2015 que captó una agresión delante de su hija en el que “La levantó casi hasta su pecho, la estrujó, rompió el teléfono y la tiró en la cama, todo esto presenciado por su hija”, dice la sentencia.

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También se tuvo en cuenta el relato en el que Vargas, asegura que su ex esposo le quitó los implantes mamarios para autorizar su nuevo empleo, procedimiento que le generó complicaciones en su salud.

Por la naturaleza del delito, el juez fue enfático al negarle a Reyes el beneficio de prisión domiciliaria, por lo que deberá purgar su pena en un centro carcelario una vez la sentencia quede en firme.

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